Naomi Watts

Jake Gyllenhaal es un actor que no teme asumir riesgos y encarnar personajes complejos, siempre a punto de perder el control. Si en la década pasada destacó en las memorables …

La crisis de la mediana edad es un tema que ha servido de inspiración a grandes películas como Lost In Translation, American Beauty, Sideways, Groundhog Day, entre otras. En todas …

Si a usted le gustan las películas que cuenten eficazmente una historia, centradas en el argumento y sin elementos técnicos distractivos, probablemente encontrará que Birdman tiene una narrativa que se …

El problema principal con “Insurgente” es que no pasa mucho durante sus dos horas de duración. Es cierto, nuestros protagonistas logran formar una suerte de revolución, y Jeanine caza a los Divergentes y realiza experimentos con ellos… pero ahí acaba la cosa.

La relación entre Tris y Four es relegada a segundo plano, lo cual significa que los diálogos cursis (tan presentes en la primera entrega) han sido eliminados casi por completo, pero también que sus interacciones nunca llegan a convencer del todo.

Insurgente: Original Motion Picture Soundtrack será lanzado digitalmente este 17 de marzo. El director de la película, Robert Schwentke, aseguró que en este material hay una poderosa colección de canciones, calificándola como música para alimentar su insurgencia.

La puesta en escena de Birdman no puede evitar hacer costuras digitales que supuestamente son imperceptibles, pero que, en algunos pasajes, se sienten notorias y toscas, generando un ruido visual que acaba, precisamente, con la idea de progresión que anhela.

Birdman es realmente una película acerca de la creación, de la locura que deriva de ella, del egoísmo que se desprende en el proceso muchas veces, del amor que hay que poner en aquello que se está creando, sin importar el dinero, solo respondiendo a una voz interior, a un llamado que nos hace querer volar como Birdman, muchas veces sin tener las alas.

Es una película acerca de la fuerza de la creación, la fuerza de la actuación cuando esta intenta ser real, es un filme acerca del ego del artista, acerca de lo que se destruye a nuestro paso por tratar de crear una pieza artística.

El hecho de que Birdman suceda [casi] en tiempo real y que la cámara, con movimientos de steadycam increíblemente fluídos y elegantes, siga a sus personajes por los corredores del teatro e incluso las calles y bares de Nueva York, le da una sensación de intimidad que hace que uno se sienta que está acompañando a los protagonistas en la preparación de la obra de teatro.
Uno no es un espectador en Birdman, es un personaje más, es un acompañante.

Adore, película de Anna Fontaine estrenada en el Perú como Pasiones prohibidas, es un drama delicado, moderadamente transgresor, propicio para el aprovechamiento actoral y, sobre todo, para una cierta fineza en la narración.

El relato traza la larga amistad de dos mujeres sensibles y atractivas, Lil (Naomi Watts) y Roz (Robin Wright), quienes entablan desde la niñez un afecto especial y un potencial de alta complicidad que incluso coquetea con el lesbianismo y que de alguna manera van a cristalizarlo indirectamente en la madurez.

J. Edgar - poster

Esta cinta biográfica sobre John Edgar Hoover, el legendario jefe del FBI estadounidense, dirigida por Clint Eastwood, logra superar con éxito el reto de llevar a la pantalla grande la vida de este complejo y controversial personaje histórico; sobre el cual es muy fácil caer en simplificaciones o visiones demasiado sesgadas.

No obstante, su enfoque intimista limita grandemente el impacto de la película, en la mayoría de sus aspectos, salvo el cinematográfico, donde la experiencia del realizador impone una coherencia estilística que termina constituyéndose como su mayor logro, junto a la gran caracterización de Di Caprio.

La dirección artística y la fotografía han recreado un contexto dominado por los tonos grises y azules, con cierta preminencia de escenas en penumbra.

You Will Meet a Tall Dark Stranger

Woody Allen nos enfrenta a la tragedia que supone ser un viejo que quiere ser joven, al fracaso de su intento; a una señora que evade el abandono de su esposo con la magia y la adivinación, porque a algo hay que aferrarse cuando uno se queda solo; a la mentira de un escritor que vive del cuento y que por amor a su joven vecina cometerá un acto poco ético; al rechazo de un hombre hacia una mujer que se siente perdida y abandonada y las vueltas que da el amor cuando éste se enamora de su amiga.

Ahí, en medio de todos estos enredos, están todas las películas de Allen, están todos sus personajes, releídos por el mismo, revisitados muchos años después, porque la vida se revisita constantemente mientras nos hacemos mayores.

En Madre e hija, de Rodrigo García, nuevamente presenta un conjunto de historias de mujeres de diferentes edades y condiciones de vida, cuyo elemento común es el trauma de una maternidad frustrada, esquiva o perdida, que condiciona y complica sus existencias al punto de tener notorias dificultades de socialización con personas de ambos sexos y en particular con sus propias progenitoras.

Existen muchos roles femeninos pero las protagonistas son tres: Karen (Annette Bening), madura enfermera tan dedicada en su centro laboral como fuera de él con su anciana madre; Elizabeth (Naomi Watts), joven solitaria y errática que seduce a los hombres y lleva sola su embarazo; Lucy (Kerry Washington), la terca y ansiosa aspirante a una adopción que acumula decepciones y soporta una tensa relación con la autora de sus días.

Caza a la espia

Caza a la espía, título español más sugerente (insólito) que el original, Fair Game, dirigida por Doug Liman, el encargado de la primera entrega de la saga Bourne, y escrita por los hermanos Butterwoth, Jez y John-Henry, es una pieza exquisita, inusual, sobria y rigurosa bien arropada por excelentes intérpretes, de interesante cine político, dirigiendo la mirada en los restos de la memoria que nos puedan traer Pollack y Pakula.

El guión es obra de dos buenos dramaturgos británicos, basado en el libro, “The Politics of Truth”, escrito por el matrimonio norteamericano protagonista, la ex funcionaria de la CIA, Valerie Plame y el ex diplomático y periodista, Joe Wilson.

Conoceras al hombre de tus suenos

Woody Allen sigue en forma. Es más pesimista que nunca, aunque nunca dejó de serlo. Habla siempre de lo mismo, de acuerdo. Habla de la condición humana, la patética condición humana, especialmente de aquellos asentados en un cierto bienestar social y económico, aunque no siempre ha sido así. Ahí está Mia Farrow para certificar personajes más a ras de suelo, más cercanos a nosotros, pobres espectadores que queremos una vida ficticia.

¿Habla de lo mismo? Qué sí. De la ilusión y la espiritualidad que sustituye a las drogas médicas. De que las cosas si van mal, pueden ir aún peor. De sus mujeres neuróticas, y sus hombres patéticos, pobres diablos. Del vaivén de eso llamado amor (y el sexo), de lo veleta que es, de cómo nos arrastran los intereses. Del intrusismo y las angustias de la edad, algo que el cineasta plasma en cada última producción con más insistencia, pues van siendo ya 74.

Como es habitual en el neoyorquino, a poco de haberse estrenado, de forma limitada, su anterior película Whatever Works, ya esta por dar inicio esta semana de su nuevo proyecto …

Back