Roberto Benigni

Woody Allen

En su reciente opúsculo, La civilización del espectáculo, Mario Vargas Llosa afirma que “…nuestra época, conforme a la inflexible presión de la cultura dominante, que privilegia el ingenio sobre la inteligencia, las imágenes sobre las ideas, el humor sobre la gravedad, la banalidad sobre lo profundo y lo frívolo sobre lo serio, ya no produce creadores como Ingmar Bergman, Luchino Visconti o Luis Buñuel. ¿A quién corona ícono del cine de nuestros días? A Woody Allen, que es, a un David Lean o un Orson Welles, lo que Andy Warhol a Gauguin o Van Gogh en pintura, o un Dario Fo a un Chéjov o un Ibsen en teatro” (Vargas Llosa, Mario, La civilización del espectáculo, Lima: Alfaguara, 2012; p. 47).

De Roma con amor se ubica con desenfado en la Città Eterna y juega con una serie de símbolos de la italianidad. Entre otros personajes, disfruta su tono liviano en el tenor insospechado que sólo proyecta toda su voz cuando está bañándose en la ducha, entonando los clásicos de la ópera cual Paul Potts antes de un concurso televisivo; y en el italiano promedio que trabaja anónimamente día a día para sacar adelante a su familia y de pronto se ve asaltado sin razón alguna por los paparazzi.

Son varios los casos de producciones que han intentado poner a prueba la resistencia del espectador con duraciones mayores a las dos o tres horas habituales. Pero el filme en …

Back

Estrenos Peruanos