Se presentó el libro “Godard! Textos escogidos 2001-2011”

Godard textos escogidosLos colegas y amigos Sebastián Pimentel, Claudio Cordero y su equipo godardiano presentaron anoche, en el marco del Festival de Lima, una compilación especial que resume los diez años de trayectoria de la revista peruana de cine “Godard!”.

En el libro Godard! Textos escogidos 2001-2011 (Mesa Redonda, 2011, 234 p.) no solo se podrán encontrar críticas sobre algunos de los estrenos más interesantes y polémicos de la última década. También se encuentran ensayos que cubren un amplio espectro: desde cine mudo (El gabinete del Doctor Caligari, de Robert Wiene) y cine clásico americano (William Wyler), hasta cine moderno (Pier Paolo Pasolini, Karel Reisz), y cine contemporáneo de diversas proveniencias: desde Naomi Kawase, Jafar Panahi, y Nuri Bilge Ceylan, hasta Paul Newman, Christopher Nolan, y Wes Anderson.

Conversamos con Sebastián Pimentel, y esto fue lo que pudo compartir con nosotros a propósito de su nueva publicación:

¿Cuál fue el criterio que siguieron para hacer la selección de textos? ¿Cuál es la línea que une las 4 secciones del libro?
Como criterios tomados en cuenta para incluir los textos estuvieron la extensión (críticas con cierta amplitud), la importancia de la película o el cineasta, y el hecho de que todas las etapas -desde los inicios- de la revista se vean representadas.

Aquí todavía no tenemos un libro como “Una vida crítica” en Chile, pero tenemos, ahora con esta publicación, una primera selección de la crítica más joven que se pueda encontrar en Lima. ¿Cómo ven a la distancia de los últimos 10 años el desarrollo de la critica dentro de “Godard!” y en Lima en general?
Una de nuestras mayores satisfacciones, para mí y para Claudio, es la producción o difusión de nuevos críticos, escritores, investigadores, y ensayistas de cine. Nosotros incluidos, por supuesto –si es que nosotros podemos llamarnos, alguna vez, o analistas, o docentes, o investigadores, es gracias a la revista. No se trata de que yo o Claudio le hayamos enseñado a nadie a hacer crítica o a escribir sobre cine. No. Nuestra revista funciona como un laboratorio. Un laboratorio independiente. Ese laboratorio te da muchas cosas: disciplina, moral, ideas. Al final, se produce como un contagio, donde hay una influencia mutua, y, sobre todo, una amistad que va más allá de la cinefilia.

Por otro lado, desde que empezamos, hace 10 años, ahora tenemos muchísimos más colaboradores, incluidos varios del extranjero –sobre todo de Chile (Jorge Morales, Joel Poblete) y Argentina (Eduardo D. Benítez). Y en cuanto a la forma de hacer crítica, nos interesa fomentar la libertad de escritura. Pero una libertad que no signifique ni frivolidad, ni veleidad, ni puro narcisismo “literario”, vicios que, a mi juicio, han afectado a una buena parte de la crítica contemporánea, sobre todo la de revistas como “El amante”, que antes me parecía intragable porque algunos críticos solo ejecutaban ejercicios retóricos para celebrar su propia erudición, y casi ya no hablaban de cine -aunque creo que, últimamente, se ha equilibrado un poco.

Y, finalmente, en cuanto a la crítica de Lima en general, yo, personalmente, y coincidiendo con mi amigo Mario Castro Cobos, lamento que hayan tan pocas revistas de cine. Como dice Mario, lo principal, a lo que debemos aspirar, es a la pluralidad. No a los monopolios de opinión. Nosotros hemos tenido suerte. Pero habría que preguntarse por qué Godard! es la única revista independiente de crítica de cine en el Perú. Todas las demás son institucionales. Yo creo que ahí hay un punto. A lo largo de nuestra trayectoria, hemos salido gracias al auspicio parcial de instituciones culturales, de préstamos de universidades, del apoyo de Embajadas. Pero nuestra revista no pertenece a ninguna institución. Tampoco lucramos. No vivimos de eso. Nunca lo hemos hecho. Lo que recaudamos cubre los gastos de impresión. Y no lo digo con ánimo de victimizarnos, porque nunca hemos sufrido ningún martirio ni nos consideramos héroes de nada. No es así. Solo buscamos nuestra felicidad: esta es nuestra forma de vivir nuestro amor al cine y de investigar y escribir. Por eso es que me parece tan irrisoria la campaña de algunas viejas vacas sagradas de la crítica local, que pretendían sembrar la idea de que nosotros hacemos crítica para las “majors”, de que éramos unos vendidos. Claro, y por eso, si ves el índice de nuestro libro, la sección dedicada a entrevistas tiene las de Lodge Kerrigan, Agnes Varda, Carlos Reygadas, Armando Robles Godoy, Nelson Pereira Dos Santos, Jaime Rosales, Mercedes Álvarez, Frederick Wiseman, Gerard Malanga, y Patrice Leconte. Y los ensayos están dedicados a Karel Reisz, Pasolini, Naomi Kawase, Wes Anderson, Ceylan, Panahi, además de uno a Christopher Nolan, un cineasta visionario -a mi juicio- que resulta que también es comercial.

Una pregunta algo más personal: ¿Vale la pena ser crítico de cine o periodista cinematográfico en el Perú? ¿Por que continúan con este anhelo de “la revista de cine”? ¿No basta con “ver películas”? ¿Qué los motiva y los sigue motivando?
Es muy simple: el amor al cine. El amor siempre genera creación. En muchos sentidos a veces invisibles. La crítica es creación, escritura, y a veces puede ser literatura, filosofía, creación de conceptos. Contra lo que muchos piensan, creo que la crítica no es un objeto residual, sin valor. La crítica, el ensayo, es un objeto intelectual y estético. La crítica produce conceptos, descubre afectos nuevos, por ejemplo, en el estudio de una película. O descubre una nueva visión del cine, del mundo, de la vida. Eso es lo que hizo André Bazin, por ejemplo. A través de la historia del cine puedes hacer un diagnóstico espiritual de la historia de occidente, o del mundo contemporáneo, como lo hizo Deleuze. A través del cine, también, puedes pensar problemas éticos, morales, sociales, filosóficos, como lo hace Stanley Cavell con su estudio de las comedias románticas clásicas (que él llama de “recasamiento”). Por último, el periodismo cinematográfico podría verse, a veces, como la organización activa en torno de una investigación del cine. Una forma de hacer las historias del cine, de re-hacerlas, de modificarlas. Toda intervención es un acto creativo, una búsqueda, “ética” –en el sentido amplio de la palabra.

Extra: Revisen el índice completo de “Godard! Textos escogidos 2001-2011”.

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2 comentarios

  1. 22 de Agosto de 2011 at 13:35 — Responder

    Para alguien como yo que vivo en México, ¿cómo puedo conseguir el libro? me interesa muchísimo, ¿hay posibilidad de comprarlo por internet? quisiera tenerlo en físico, soy un coleccionista incurable, pero en pdf también lo apreciaria mucho.

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