BAFICI 2007: En busca de Tom Waits y otras aventuras

Lo siento. Ayer prometí regresar con los reportes, pero no pude. Como le explico a Laslo, vía email, es que el ritmo desenfrenado de este evento hace a veces literalmente imposible poder sentarse a continuar con este diario. Pero aquí estamos.

Son las 8:57 p.m. del sábado 7, pero continuaré contándoles qué sucedió con nuestras agitadas vidas cinéfilas ayer viernes. Me quedé en la charla del maestro Don Pennebaker. El asunto fue muy bien. Es decir, casi. Resulta que un malhumorado guardia de seguridad se negaba a dejarme ingresar al recinto cinemero por mi obsesiva presencia de cámaras (creo está prohibido filmar y tomar fotografías dentro de las áreas comunes del complejo). El fortachón representante de la ley repitió la misma frase durante un minuto: “Te saco, te saco, te saco”, amenazaba. Menos mal entendió que únicamente estoy cumpliendo con mis obligaciones periodísticas y me dejó el camino libre.

D.A. Pennebaker nos regaló una interesante charla acerca del documental y el significado que éste tiene para él. Empezó contando una anécdota sobre un cortometraje que planeó filmar cuando su hija tenía solo 3 años. Todo estaba perfectamente escrito y planificado. Luego, se dió cuenta que escribir y planificar era un error (un “gran error”, según sus propias declaraciones) y fue casi por esa misma época que se deshizo del trípode para dedicarse a filmar 100% con cámara en mano. Lo acompañana su esposa y codirectora Chris Hegedus. Al final de la charla, me acerqué a la Sra. Hegedus y le comenté una curiosidad mía como aspirante a documentalista. Le pregunté si, dentro de un proceso documental, habían momentos en que decididamente prefería no utilizar la cámara, para así recordar las cosas con su propia grabadora, es decir, su cerebro. Le conté que eso a veces me pasa, que apago la grabadora y de pronto un momento genial sucede. No sé si inmortilizarlo con la cámara o simplemente disfrutarlo y vivirlo. Ella, muy amable y seria, me dijo: “Sé a lo que te refieres. En mi caso yo siempre voy por la cámara, así pueda incomodar al personaje retratado. Pienso hay que siempre forzar los límites”.

Nacho VegasLa tarde no fue tan genial. Estuve aqui en el shopping bloguendo algunas cosas y chateando con amigos. Lo de la noche si que fue interesante. Rodrigo y yo fuimos al Harrod’s Meeting Point para ver el concierto de Nacho Vegas que Sebastián recomendó hace poco (en el mismo post donde rajó de mis amigos, los cinéfilos “puros”). El Harrod’s estaba lleno y los muchos fans de Nacho pueden saber que grabé todo el concierto desde cerca, muy cerca. En un evento insólito, unos amabilísimos guardias de seguridad me dieron todas las facilidades para poder registrar el recital desde varios interesantes ángulos. Luego de eso, a la casa a dormir. No tanto para mí ya que, con una amiga, me dí una vuelta a eso de las 2 a.m. por una “disco”, como le dicen acá, llamada Club Alterno, lugar que me hizo recordar mucho a uno de mis ex lugares locales, el Oso Bar. Vaya que es una delicia estar en Argentina, ir a una discoteca indie punk rock, y ver a decenas de punkekes (uniformados y con cresta incluída) pogueando ante canciones de Ramones.

Ya sábado, nos despertamos temprano (yo dormi creo que 10 minutos) y nos dirijimos hacia el teatro donde sería la presentación de Tom Waits. Aquí quiero abrir un pequeño parentesis, que algunos radicales llamarán “queja”. Waits tenía programada para hoy una charla maestra donde hablaría de la relación cine-música. En la sala de prensa había, desde el primer día que llegamos, un pequeño cartel que anunciaba que, inclusive los periodistas, tendrían que hacer cola hoy temprano para recoger sus entradas. Yo insistí mucho, y de manera muy amable, para buscar la posibilidad de, como prensa acreditada y habiendo venido desde Perú, obtener un par de pases sin tener que hacer la bendita cola. Nada. En realidad nunca me creí eso de que no existían invitaciones para prensa. Ya con Rodrigo, en una cola que daba vuelta a la manzana, nos enteramos que, efectivamente, se habían otorgado 80 entradas entre invitaciones y pases de prensa. Por supuesto, jamás llegamos a obtener tickets para ingresar al teatro y, cuando faltaban casi dos cuadras de cola, los guardias salieron a revolotear sus brazos por los aires, haciendo la seña de “ya fue”.

Amargado, regresé con Rodrigo al shopping para ver UPA! Una película argentina. Antes pasamos brevemente por la sala de prensa y así acreditarnos para el evento de cine mudo narrado por Geraldine Chaplin (que, hasta hace solo unos días, insistían que no habrían pases para prensa. Ahora sí hay, en fin…). Lo diré claramente: si una cinta como UPA! se estrenara en Lima (sería algo así como UPP! Una película peruana, pero eso suena a otra cosa) todos nuestros esmerados realizadores se ofenderían hasta el cansancio. Y, creo, lo mismo sucederá en Argentina, solo que asumo tienen más correa. UPA! se burla de una manera descarada y deliciosa de todo aquel cine gaucho indie. “Pero la cinta que vas a hacer ¿pasa algo? ¿o no pasa nada como todas esas películas que están saliendo? Osea ¿cuenta una historia?” pregunta, en la película, una reconocida actriz que quiere averiguar alguito más sobre esta cinta.

Sigamos hablando de Pennebaker, pues. Fuimos a ver Monterrey Pop, preciosa cinta documental que registra un importante concierto con bandas como The Mammas and The Pappas, The Who, Janis Joplin y demás gustos hipposos. La gente estaba alucinada, y participaban del concierto como si se encontraran en el mismo recinto registrado por la cinta. El público de la sala 11 del Hoyts aplaudía, reía, celebraba, al comienzo y final de cada espectacular tema. Fue a la salida donde nos encontramos con un gran amigo, el crítico Claudio Cordero que, emocionado por la cinta recién visionada, nos preguntaba si estaríamos a la medianoche para ver Ziggy Stardust and The Spiders from Mars. Nos desvelamos ya viendo Shortbus en función de trasnoche y, a al día siguiente, caíamos en cuenta que no era una buena idea. Por cierto, Claudio forma parte del Jurado de la sección Cine del Futuro del Festival.

Ya más tarde, y en el teatro donde se presentaría Tom Waits, agoté todas las posibilidades para poder ingresar al evento, mientras encargados, sub-encargados y hasta guardias de seguridad (esos sí, no tan amables) me decían “No, no, no”. Al menos colocaron una pantalla gigante en la puerta del local para asi satisfacer la curiosidad de los cientos de fans que se quedaron, literalmente, en la calle. Vaya que el entrevistador preguntaba sonsera y media al músico, y este sólo atinaba a mirar al público que se reía de sus reacciones ante interrogantes básicas como “Tú has trabajo con Jim Jarmusch ¿qué piensas de eso?”.

Regresamos al Abasto. Rodrigo vió Chain, y yo ingrese a la función de la cinta argentina Desierto Negro. Perdí mi gorrito favorito. Rodrigo me dejó en el shopping y tuve que regresar solo en taxi. Juan Daniel reapareció (¿volverá a desaparecer?).

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7 comentarios

  1. cesar pereyra ravello
    8 de abril de 2007 at 14:36 — Responder

    No se, pero me parece que Burneo se la pasa màs contando de sus visitas al shopping center de allà y lo fascinado que se siente de ver algo que no hay aquì – lo que no esta mal pero creo que a pocos les interesa – cuando deberia opinar sobre sus impresiones de las pelìculas que ha visto, y sobre todo de las entrevistas que pudo hacer a los cineastas . El discrepa de la “tonta pregunta ” que le hicieron a Tom Waits, pero no dice que inteligente pregunta le hizo èl al artista.O no se de repente no tuvo la oportunidad de hacerlo. Pero claro es cierto que el festival recien hace poco ha empezado y bueno es lògico que uno este emocionado de estar ahì y un poco te olvidas de preguntar esto o aquello.

    Yo recuerdo que hace unos años enla revista de cine Abre los Ojos se publicò una entrevista al intelectual Carlos Monsivais, y el opinaba sobre politica, sobre Fujimori, sobre Montesinos, sobre sendero luminoso, etc, acà algunos le dieron de palos a esa parte afirmando que en una revista de cine solo se habla de cine. Es cierto , pero tambien ellos olvidan que Monsivais es un observador del mundo, y por lo tanto tenia derecho a opinar sobre lo que pasa alrededor de èl. En este sentido creo que seria interesante saber la opiniòn de estos artistas en argentina sobre lo que pasa en el resto del mundo. Por lo pronto yo estoy pegado a internet para saber que novelas nos informan sus enviados . Por otro lado me parece de puta madre que Cordero este allì, su proximo nùmero de godard creo que sale en mayo, entonces pienso que va a estar bacàn saber lo que haya podido ver y preguntar. gracias y nos vemos.

  2. 8 de abril de 2007 at 16:41 — Responder

    Creo que sí sabes César, efectivamente Luis Carlos nos está contando lo bien que lo está pasando en Argentina, y todo lo que está disfrutando -y disgustando- de lo que sucede en el Bafici. Lo que “debería” o no hacer es una opinión tuya, seguro él la tomará como eso, una opinión, una sugerencia. LC ya conversó con la directora de la película UPA!, esperamos tener más en los próximos días.

    Sobre Tom Waits, nuevamente ‘sí sabes’: como habrás leido, la gente de Cinencuentro no pudo ingresar al local, solo pudieron ver a Tom en una pantalla gigante. Una joda.

    En sus notas, Sebastián celebra lo que LC parece estar disfrutando: todo aquello que sucede alrededor de un festival del cine, más allá de las películas. En unos minutos publicaré otro post de Seba que reafirma su posición.

    Gracias por seguirnos diariamente, es la primera vez que cubrimos directamente un festival internacional, y sí acá estamos harto emocionados ni me imagino como estarán por allá.

  3. Luis Carlos Burneo
    8 de abril de 2007 at 17:50 — Responder

    César: Muchas gracias por los comentarios y sugerencias.

    Yo quiero decir algo, y espero sea tomado con buena intención: el festival que tenemos en Lima tiene mucho que aprender del BAFICI en demasiados aspectos. Cuando estás aca te das cuenta que el público es mayoritariamente jóven, no necesariamente “cinéfilo”, es gente que sólo quiere ver buenas películas e interesarse por ellas. Puede ser que vean una diaria, o dos, o tres, o como sea. Pero al final de la noche saben podrán reunirse en una fiesta o un concierto brindado por el mismo Festival y celebrar, hablando de las filmes o no, del buen momento que están pasando. Eso me parece genial, porque es una buena excusa para reunirse con gente que aprecias y/o que no ves hace tiempo.

    Yo formo parte de ese grupo. Me encanta estar aca y pasarla bien. Es cierto, me fascina ver películas, pero una o dos diarias, a lo máximo. Inclusive, hoy pensé en no ver ninguna, simplemente porque no tenía ganas, pero de casualidad ingresé a una función de un tierno documental que ya reseñaré. Si eso me convierte en cinéfilo o no, en realidad no me interesa. No creo que tenga nada de grandioso venir hasta aquí para estar encerrado todo el día en una fría sala de cine, sería demasiado aburrido. Además, hay gente que ya está haciendo ese trabajo. La vida está afuera, y afuera las cosas son más interesantes.

    Quiero insistir, como Sebastiàn, que yo nunca iría a un Festival donde lo más importante sean las películas.

    Un abrazo. LC

  4. El cenizo
    8 de abril de 2007 at 22:33 — Responder

    Está muy bien que Burneo no quiera ver películas. Es su problema y no el del lector y no debería ser tampoco el de Cinencuentro. Más allá de la intolerancia que demuestra diciendo que sería muy aburrido estar encerrado todo el día en una sala de cine (como si no fuera una opción válida, ya que para eso está un festival de cine, y tratando de descalificar a los que si lo hacen), me parece muy válido que decida ir a conciertos y a restaurantes. El problema está cuando una página de cine lo acredita. Esa credencial (ojo que no son ilimitadas) pudiera haber sido mucho mejor aprovechada por Gabril Quispe, Jorge Esponda, J.J.Beteta o el mismo Laslo Rojas, quienes la hubieran pasado de maravillas viendo películas. La próxima vez acrediten a Burneo a la convención de punks, la de gasfiteros, la de ejecutivos, la de rockeros o como periodista encargado de cubrir el Boca-River, pero no lo envíen al BAFICI, puesto que el pobre parece que se aburre viendo películas en un festival de cine.

    Si uno entra a Cinencuentro es porque quiere leer sobre las películas que exhibe El BAFICI. Y lo que hacen Burneo y Santillán es defraudar las expectativas de los lectores. Hay muchímos blogs (entre ellos el de Quintín, que de conservador no tiene nada) que hablan de la variedad que ofrece el festival y del placer de ver esas películas, además de las otras actividades. Pero pareciera que a Cinencuentro (al acreditar para ir a un festival de cine a alguien que afirma aburrirse viendo mucho cine) no le interesara compartir con sus lectores lo que nos tenemos que enterar por otras páginas: que Canción Nocturna es de lo mejor del cine latinoamericano, que la retrospectiva de Raya Martin permite descubrir a un maestro, que las películas de Luc Moullet son harto polémicas. El BAFICI es un festival exigente y Burneo junto a Santillán, al escribir sobre lo que uno no espera leer en una página de cine, parecieran ocultar su propia incompetencia y perplejidad ante la oferta de uno de los mejores festivales del mundo Es una látima que gente sin interés especial sea la encargada de cubrir para la página el BAFICI. Envíen para la próxima gente que de verdad pueda aprovechar el festival y comunicarnos su placer.

    A cada rato Burneo repite que el BAFICI es un festival de jóvenes, como si los jóvenes no fueran los que tratan de ver lo más posible porque les gusta o para aprender. Eso pasa en todos los festivales del mundo, y en el de Lima también como puede comprobarlo cualquiera que vaya.

  5. 9 de abril de 2007 at 0:26 — Responder

    “El cenizo”, muchas gracias por leernos todos los días, solo para recordarte que Luis Carlos no es el unico acreditado por Cinencuentro. Lamento que su cobertura no sea de tu agrado. Rodrigo y Juan Daniel, junto con los valiosos aportes de Sebastian, están preparando sendos posts con sus apreciaciones de las películas que están viendo en el festival.

    Por lo demás, todos ellos, amantes del cine por igual, reciben el respaldo de Cinencuentro como nuestros representantes en tan importante Festival. Es nuestra primera cobertura internacional y estamos aprendiendo en el camino. Nos queda una semana y allá vamos.

    PD. La película que mencionas “Canción Nocturna”, se titula “Música nocturna”, aquí la ficha oficial.

  6. […] Una cinta íntima, con una íntima asistencia. La sala 8 del Hoytz lucía a medias, lo que no evitó que la misma Tierney se parara al frente a conversar con nosotros.[…]

  7. manuel eyzaguirre
    9 de abril de 2007 at 8:45 — Responder

    Amigos de cinencuentro gracias por los posts del Bafici que realmente me alegran la mañana de chamba ya que los leo todos los días. Sobre su cobertura pues está bien, es joven, humana, llega a la gente cinéfila. Suerte en sus coberturas y felicitaciones!

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