Andy Warhol ataca Lima de nuevo

Andy Warhol, CineastaCorría el mes de junio de 1990 cuando la hoy desaparecida Filmoteca de Lima trajo por primera vez al Perú las películas de Andy Warhol. En aquella ocasión, en la recordada sala del Museo de Arte los cinéfilos limeños pudimos acceder a algunas de las míticas cintas del pionero del Pop Art, todas en celuloide y cedidas por el MOMA de Nueva York. El recuerdo viene a cuento por la noticia del Centro Cultural de la Universidad Católica que acaba de abrir en sus instalaciones (hasta el 12 de agosto) una súper exposición de la obra pictórica y gráfica del artista estadounidense, donde además se pueden apreciar en video parte de sus filmes, hoy convertidos en referentes del llamado cine underground.

El cine de Warhol nace con afán provocador en la década de los 60 en el corazón de la legendaria The Factory, un almacén de la neoyorkina calle 47 que el pintor convierte en su espacio de creación. Con la complicidad de colegas y amigos, rueda un puñado de filmes radicales, totalmente ajenos al cine de masas, de escasa difusión, que le sirvieron para experimentar con la superficialidad del arte y la realidad. Bajo la aparente banalidad de sus imágenes, tomando los esquemas del cinéma verité, Warhol buscaba que sus películas no sean vistas sino experimentadas, apelando y cuestionando a la vez (irritando también) la pasividad del espectador, y renunciando a las convenciones del lenguaje cinematográfico.

Así, en Sleep (1963) rueda a un hombre dormido durante seis horas. Kiss (1963) muestra las secuencias de besos más extensas de la historia. Empire (1964) se limita a una toma estática del rascacielos Empire State Building desde el piso 44 del edificio Time-Life a lo largo de ocho horas. En The Chelsea Girls (1966) la pantalla se parte en dos para proyectar en simultáneo por más de tres horas la vida cotidiana de artistas y marginales hospedados en un hotel. Después de que en 1968 la feminista Valerie Solanas le hiriese a tiros, Warhol perdió interés en el cine. Años después, aquel incidente que casi le costó la vida fue motivo de una película dirigida por Mary Harron.

Chelsea girls

The Chelsea Girls se convirtió es uno de los títulos más conocidos de Warhol. Sobre ella escribió así el cineasta Jonas Mekas, uno de los abanderados por aquellos años del cine independiente en los EE.UU., en su libro Diario de Cine. El nacimiento del nuevo cine americano):

29 de setiembre 1966

¿Qué es The Chelsea Girls? Es, hasta ahora, la obra más ambiciosa de Warhol. Es también, probablemente su obra más importante hasta la fecha. Es una película de novela-épica. Durante las cuatro horas que dura la película se suceden una inmensa galería de gente, una galería de vidas complejas, de rostros, de destinos. El filme está concebido como una serie de habitaciones en el Hotel Chelsea, dos habitaciones proyectadas una al lado de otra al mismo tiempo, con gente diferente en habitaciones diferentes o, a veces, superponiéndose. Muchas vidas extrañas se abren ante nuestros ojos; algunas fingidas; otras verdaderas – pero siempre muy reales, aun cuando son falsas– ya que este es el Chelsea Hotel de nuestra fantasía, de nuestra imaginación. Amantes, adictos a la droga, “poseurs”, invertidos, lesbianas y heterosexuales, muchachas frágiles y tristes y mujeres duras –tranquilas conversaciones, inacción, conversaciones telefónicas, pasar el tiempo, juegos sociales, juegos de drogas, juegos sexuales. No conozco ningún otro filme, con la excepción de El nacimiento de una nación, en el que una galería de gente tan extensa haya sido presentada. No siempre se comprende lo que están diciendo; solamente cortos fragmentos de conversación nos llegan con claridad. A medida que pasa el tiempo, esta galería de gente y de vidas se convierte en un complejo panal humano. (…)

(…) Y una de las cosas más asombrosas de este filme es que las personas que toman parte en él no son en realidad actores; o si están actuando, su interpretación pierde importancia, se convierte en parte de su personalidad transformada, intensificada. La interpretación en la pantalla está expandida por una ambigüedad entre lo real y lo irreal. Esto es parte de la técnica cinematográfica de Warhol, y muy a menudo es una técnica dolorosa. La muchacha que pasa de escena a escena, llorando lágrimas auténticas, verdaderamente acongojada; una muchacha, probablemente bajo los efectos de LSD, que ni siquiera sabe que está siendo filmada; el cura que tiene un ataque de furia (de verdadera furia) y abofetea a la muchacha (una verdadera bofetada, no la bofetada del actor) cuando ésta empieza a hablar de Dios –probablemente es la escena religiosa más dramática que se haya filmado nunca–. Hacia el final, el filme estalla en color; no el habitual color de la película en colores, sino uno dramático, exaltado, chirriante color rojo de terror.

Algunos links sobre la obra audiovisual de Warhol:

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2 comentarios

  1. 6 de junio de 2007 at 2:01 — Responder

    recomiendo el video cuando está comiendo un Burger King, es tan agobiante, un acto cotidiano y de las masas que fastidia…es el Pop Art.

  2. 29 de febrero de 2008 at 14:48 — Responder

    es no macayu los felicito esta recuetacha esta al coño simon

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