Shine a Light (2008)

shine-a-light-posterDir. Martin Scorsese | 122 min. | Estados Unidos

Intérpretes: Mick Jagger, Keith Richards, Charlie Watts, Ron Wood, Christina Aguilera, Buddy Guy, Jack White, Darryl Jones, Lisa Fischer, Bernard Fowler, Blondie Chaplin, Chuck Leavell, Bobby Keys, Tim Ries, Martin Scorsese.

Para una época donde la mayoría de bandas no alcanza o no merece la suficiente atención como para que el público quiera verlos cuando estén viejos y feos, Shine A Light es una rareza que malévolamente podría ser rebajada a verse como la exhibición de cuatro ancianos rockeros luchando contra el tiempo, de una banda que fue famosa pero no tanto como The Beatles. Los que busquen “corroborar” y “sentir” que la muerte merodea también a los dioses del rock se llevarán una gran decepción.

Los Rolling Stones en Shine a Light

El ocaso que no llegará. Ha sido muy grato para mí ver este documental estrenado en Lima. Definitivamente, era una película destinada a fracasar comercialmente en la cartelera limeña. Por ello ha sido una gran sorpresa tenerla en varias salas y en todos los horarios, al menos por una semana entera. Naturalmente, a su paso por la ciudad ya sólo le queda un par de funciones discretas en UVK Larcomar. Leyendo una reseñita sobre esta película en El Comercio me he preguntado lo que puede significar ahora los Rolling Stones para el gran público que va al cine. Inspirado por Mercedes Sosa, el reseñista sugiere que Shine A Light es “una oportunidad para presenciar, corroborar y sentir aquello de que el tiempo pasa y nos vamos poniendo viejos.” En otras palabras vean cómo es posible que los Stones estando taaaan viejos todavía toquen. “Otra demostración de que Mick Jagger es un gran actor.”

Para una época donde la mayoría de bandas no alcanza o no merece la suficiente atención como para que el público quiera verlos cuando estén viejos y feos, Shine A Light es una rareza que malévolamente podría ser rebajada a verse como la exhibición de cuatro ancianos rockeros luchando contra el tiempo, de una banda que fue famosa pero no tanto como The Beatles. Los que busquen “corroborar” y “sentir” que la muerte merodea también a los dioses del rock se llevarán una gran decepción. Para comenzar, no es un documental en el sentido tradicional, es más bien una “película de concierto” mucho más cercano a The Last Waltz (1978) que a No Direction Home (2005) de su director Martin Scorsese. Es otro de los tantos registros de conciertos que han hecho los Stones, pero esta vez a cargo de un director de peso que además ama el rock and roll y admira a esta banda en particular. Pero no nos engañemos, Shine A Light es un espectáculo de los Rolling Stones para el que Scorsese simplemente hace un esmerado trabajo de cámaras. Otra razón para sorprenderse de su visita es que se trata de una película para fans, cualquiera sea su edad, pero con el amor suficiente por la música de los Stones como para que el placer de oírlos bien valga una entrada.

Jagger con Cristian Aguilera en Shine A Light

Scorsese no pierde mucho tiempo en introducciones. El hecho es un concierto de la banda en New York, ocurrido en el 2006 y dentro de la última gira “Bigger Bang” pero con un set list distinto para fines de este documental. El rápido marco narrativo nos muestra a un Scorsese estresado porque la banda, a pocos días del evento, aún no le dice que canciones tocarán, por lo que no puede planificar la filmación. Telefonazos apurados entre Scorsese, con su peculiar voz, y un Jagger que sale con sorpresa que le dará dicha información una hora antes del concierto. El día señalado se aparece Bill Clinton y sus allegados para saludar y tomarse fotos con las celebridades y después alguien anuncia “por última vez en el Beacon Theatre, los Rolling Stones”. Scorsese tiene ya la lista que quería y pone en marcha sus cámaras tras la primera canción.

Por fin llega el momento. Nos encontramos con la banda en total control de sus poderes. Jagger enérgico y flaquísimo como siempre; Richards dueño de “una mala salud de hierro” y orgulloso como un viejo pirata con guitarra; Ronnie Wood, el “nuevo” del grupo, brillando en las cuerdas de la banda desde 1978, y el discreto Charlie Watts, el más venerable baterista en actividad. Parte del repertorio viene a sugerir la idea de que Shine A Light es también un homenaje a la ciudad en la que ocurre, New York. De los muchos álbumes, los Stones aquí muestran clara preferencia por Some Girls (1978), el disco con raíces neoyorquinas. Que Scorsese, autor de películas emblemáticas inspiradas en New York, sea el director aquí no es para nada una casualidad.

Jagger con Scorsese

Some Girls está considerado entre los discos más brillantes de los Stones. Tal vez el último gran álbum de la banda para muchos críticos. Se realizó cuando la banda pasaba una etapa en la que las múltiples adicciones y los excesos de la fama tendría que haberlos debilitado notablemente. Se dice que ya para entonces era un milagro que Keith Richards estuviera vivo. Por encima de los escándalos y los rumores que los Stones afrontaban su decadencia más aguda, el grupo salió con un álbum delicioso resultado de la explosión del punk y la música disco en New York. El segundo tema de Shine A Light es Shattered, que cierra Some Girls, que habla sobre una ciudad cuyo combustible es la ambición desmedida, la frivolidad y, cuándo no en boca de Jagger, el sexo. “Life’s just a cocktail party on the street… Go ahead, bite the big apple, don’t mind the maggots, huh” (La vida es una fiesta de cocteles en la calle. Sigue adelante, muerde la gran manzana, no importan los gusanos). Otros temas de este disco traídos para la ocasión son Imagination, Far Away Eyes y Some Girls, una clasificación un tanto misógina de las mujeres en la “capital del mundo”. “French girls they want cartier, Italian girls want cars. American girls want everything in the world. You can possibly imagine” (Las francesas quieren joyas. Las italianas quieren autos. Las americanas desean todo lo que te puedas imaginar). Y el público celebra la mención a su avaricia.

Portada de Some Girls (1978)

A manera de descanso entre las espléndidas canciones, tenemos una fina selección de material de archivo con entrevistas que muchos hubieran deseado en mayores dosis. La pregunta que parece intentar responder Scorsese con estas secuencias es quizá la misma que debe haberse hecho aquel reseñista de El Comercio. ¿Con qué descaro los Stones, siendo unos ancianos, se suben a un escenario y siguen haciendo los mejores conciertos de rock de los que se tiene noticia? ¿Hasta cuándo? La pregunta no es nada nueva. Primero vemos a Jagger adolescente, en principios de los 60, respondiendo que bien podrían seguir un año más. Después, recién comenzados los 80 quizá, Jagger aparece afirmando que fácilmente se imagina moviendo el trasero a los 60 años. Más fragmentos de diversas épocas donde los Stones afrontan una prensa ignorante y sensacionalista, cuyo interés en ellos se centra en el próximo escándalo que iniciarán, y presumiblemente deseosa de la gran noticia: “los Rolling Stones no van más”.

La respuesta salta a la vista, los Stones son animales del rock and roll, no pueden hacer otra cosa que tocar y no tienen que pedir permiso para seguir haciéndolo. Vencieron a todos, incluso a ellos mismos.

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3 comentarios

  1. 5 de septiembre de 2008 at 17:56 — Responder

    no da para tanto… dos parrafos es suficiente… sobre esta pela…

  2. baudelaire
    5 de septiembre de 2008 at 18:29 — Responder

    De veras, no es para tanto, es sólo un concierto mas y hay mejores filmados que este, solo por q es M.E.,,,,su peli anterior no era lo mejor ni de el ni de otros e igual le dieron su oscar, para que no se muera fustrado….

  3. […] (Marianne Faithfull, cantante y musa de los Rolling Stones) es una mujer mayor que busca dinero para pagar el viaje de su nieto enfermo a Australia. En ese […]

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