Quantum of Solace (2008)

quantum of solaceDir. Marc Forster | 106 min. | Reino Unido – Estados Unidos

Intérpretes: Daniel Craig (James Bond), Olga Kurylenko (Camille), Mathieu Amalric (Dominic Greene), Judi Dench (M), Giancarlo Giannini (Mathis).

Estreno en Chile: 6 de noviembre de 2008
Estreno en Perú: 21 de noviembre de 2008

Hablar de qué se trata la nueva entrega de la franquicia más longeva del cine, es casi de Perogrullo. Nunca ha importado mucho en verdad la trama en estas películas, sino más bien la acción, las mujeres hermosas, los gadgets increíbles y el humor único y especial del Bond de turno. Pero haremos el ejercicio de decir que Dominic Greene es uno de los personajes más poderosos dentro de la organización internacional del crimen llamada Quantum. En su sed de mal, quiere hacerse de los recursos de agua existentes en medio de Bolivia, mientras hace un trato con el General Medrano, dictador, violador y gordo personaje boliviano. El resto es Bond desarmando todo lo que Greene ha pretendido construir.

quantum of solace

Como en la vez anterior, Daniel Craig construye un Bond dolido, distante y frío. Su Bond difiere de los anteriores y es lo que lo hace tan rico en matices y novedoso dentro del mundo de este espía que venía oliendo a naftalina desde las últimas y, por qué no decirlo, algo ridículas entregas de Pierce Brosnan. Este es un Bond más joven, inexperto, que aun busca la perfección dentro de se trabajo. En el fondo es un personaje aún en desarrollo, podríamos decir un niño descubriendo el mundo. Claro que es un niño violento y resentido, inseguro y cuidadoso en todo lo que lo rodea, especialmente luego de la traición por parte de la mujer que amaba y que nunca podrá olvidar, por ende tampoco podrá volver a confiar en nadie. El enemigo del espía en esta ocasión está interpretado por el francés Mathieu Amalric, en un papel sin brillo, no por culpa de Amalric sino debido a que no existe personaje alguno en la historia para interpretar. Es más bien el clásico sicópata con sed de poder y dinero que ni siquiera alcanza a caer en los clásicos tópicos, debido a que su tiempo en pantalla es reducidísimo y las pocas escenas en las que está no alcanza más que a mostrar un par de tics, reduciéndolo sólo a un ser funcional para la historia quedando muy lejos de la vara impuesta por el Le Chiffre, del danés Mads Mikkelsen, en Casino Royale. Por otro lado está la chica Bond de turno, la ucraniana Olga Kurylenko, quien ya se ha preocupado en demostrar en ocasiones anteriores que lo suyo no es la actuación para nada y todo lo cambia por ser muy guapa.

Desde la entrega anterior, los productores se han preocupado de crear un Bond más realista y han introducido cambios en la serie. Como ya se sabe, en esta entrega la clásica frase “My name is Bond, James Bond” no está. Como tampoco están los juguetitos electrónicos o el súper auto lleno de cohetes y sorpresas. Tampoco el humor irónico y tan británico que siempre había acompañado al servidor de su majestad. En verdad, hay muy poco Bond en la nueva Bond y a ratos pareciera que fuera una nueva franquicia que ha pedido el nombre prestado. Claro que no hay nada de malo en cambiar, y todo producto debe hacerlo para así evitar el desgaste al que está expuesto, pero también es raro cuando el producto lo van cambiando tanto que termina pareciendo otra cosa.

quantum of solaceLa sensación que queda luego de ver Quantum of Solace es de perplejidad y ésta por sobretodo viene por la segunda mitad del filme, que es el momento en que la acción trepidante disminuye y la historia se centra más en los personajes. El problema es que sólo existe un personaje y ese es Bond, el resto son seres que pululan en pantalla y que poco y nada entregan. Lo peor, en todo caso, viene al final, el cual llega de manera abrupta sin alcanzar nunca un climax y donde todo se resuelve de manera tan apresurada que por momentos pensamos que queda más película, ya que no puede desinflarse tanto todo lo construido en la hora y 40 minutos que hemos visto.

Al final, Quantum of Solace parece entrar en la misma dinámica que viene encerrando la saga. Luego de resucitarla con Goldeneye, vinieron obras cada vez de menor calidad argumental, dirigidas por hombres no muy capacitados en la acción o en el cine en general, dejando que todo decayera y luego buscando la forma de volver a iniciarla. Quién sabe, quizás en unos años más veremos a un nuevo Bond, revitalizado y listo para dejarlo marchitarse.

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3 comentarios

  1. 23 de noviembre de 2008 at 3:31 — Responder

    “300 MILLAS EN BUSCA DE MAMÁ” de Leonidas Zegarra inspiró a “QUANTUM OF SOLACE”.

    Puede parecer extraño que la maravillosa película de nuestro compatriota sea la inspiradora de la entrega 22 del agente británico “con licencia para asesinar”, pero un análisis cuidadoso de ambas películas indica esto.

    El gran director Leonidas Zegarra es el candidato ideal para dirigir la próxima aventura de James Bond. Aunque también podría ser dirigida por Rocío Lladó, Jorge Carmona o Luis Llosa. Nuestra amada República del Perú está pletórica de cineastas super talentosos.

    JORGE LUIS VILLACORTA SANTAMATO

  2. […] que se convertirá en el archirenombrado agente 007. Las dos películas anteriores -Casino Royale y Quantum of Solace- recaudaron en la taquilla mundial 594 y 586 millones de dólares respectivamente. En estos […]

  3. […] previos de de Forster incluyen “Monster’s Ball”, “Finding Neverland”, Quantum of Solace y Guerra Mundial Z. Esperemos que esté a la altura de la obra de […]

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