Che: El argentino (2008)

Che The Argentine posterThe Argentine
Dir. Steven Soderbergh | 122 min. | Francia – España – EEUU

Intérpretes: Benicio Del Toro (Ernesto ‘Che’ Guevara), Franka Potente (Tania), Santiago Cabrera (Camillo Cienfuegos), Demián Bichir (Fidel Castro), Rodrigo Santoro (Raul Castro), Elvira Mínguez (Celia Sánchez), Catalina Sandino Moreno (Aleida Guevara), Jorge Perugorría (Joaquin)

Estreno en España: 5 de setiembre de 2008

Estreno en Perú: 5 de marzo de 2009

Notable primera parte del díptico que sobre el famoso revolucionario argentino-cubano realizara Steven Soderbergh, con la actuación protagónica de Benicio del Toro y un cuerpo de buenos actores, donde destaca también Damián Bichir, como Fidel Castro. Notable porque esta cinta es muy distinta a los habituales biopics hollywoodenses, ya que se trata de lo que en los albores del cine se denominaba “actualidad reconstruida”; es decir, una narración semi documental con mayores o menores dramatizaciones y elementos ficcionales. En otras palabras, no esperen ver un relato argumental del tipo de persecuciones y batallas, intercaladas por alguna historia sentimental, y con el triunfo alcanzado luego de denodados esfuerzos, con algún discurso ideológico justificatorio al final.

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Notable primera parte del díptico que sobre el famoso revolucionario argentino-cubano realizara Steven Soderbergh, con la actuación protagónica de Benicio del Toro y un cuerpo de buenos actores, donde destaca también Damián Bichir, como Fidel Castro. Notable porque esta cinta es muy distinta a los habituales biopics hollywoodenses, ya que se trata de lo que en los albores del cine se denominaba “actualidad reconstruida”; es decir, una narración semi documental con mayores o menores dramatizaciones y elementos ficcionales. El Acorazado Potemkin, por ejemplo, es una actualidad reconstruida, como es el mismo caso con esta película, así sea sólo porque el personaje del que trata sigue teniendo vigencia hoy en día, ya sea como un vacío símbolo del consumo de masas o como la imagen de un revolucionario justiciero; y, en su juventud, tema de una bella película: Diarios de Motocicleta. Pero la otra gran diferencia con los productos del cine industrial norteamericano es que no hay aquí la esperada exaltación épica o la crítica despiadada a los ideales pregonados por el controversial personaje. En otras palabras, no esperen ver un relato argumental del tipo de persecuciones y batallas, intercaladas por alguna historia sentimental, y con el triunfo alcanzado luego de denodados esfuerzos, con algún discurso ideológico justificatorio al final.

En cambio, lo que se nos ofrece es la narración objetiva y distanciada de la participación del Che Guevara en la revolución que derrocó al régimen de Fulgencio Batista en Cuba; desde la reunión en México entre los conjurados que irían en el yate Gramma a desembarcar en la isla, hasta el derrumbe del gobierno pronorteamericano. La estructura del filme está basada en dos grandes líneas paralelas: 1) la llegada y presentación del Che a la Asamblea General de la Naciones Unidas en Nueva York, filmada en blanco y negro, como si fuera ora un noticiero, ora un documental, con detalles de sus reuniones, discurso y debates en ese foro internacional; y 2) mediante flashbacks, vemos diversos episodios de la guerra revolucionaria en Cuba, incluyendo el contacto con la población campesina en la Sierra Maestra, los asaltos a dependencias militares, la alfabetización de los combatientes y la población, la preocupación por la salud pública, las actividades de entrenamiento dirigidas por el protagonista y, finalmente, su liderazgo y participación en las acciones militares en Santa Clara.

CHE_the_argentine 01Aunque en ambas líneas se sigue –por separado– una narrativa lineal, hay también cierta dosis de fragmentación y algún flashback significativo, a manera de nexo con la segunda parte del díptico. Asimismo, la primera línea narrativa sostiene el hilo ideológico del filme, ya que allí, en off se leen fragmentos del libro del Che en que se basa la cinta, así como de su discurso y declaraciones a la prensa en Nueva York; asedios que en ocasiones son utilizados como enlaces entre secuencias.

Pero quizás lo más interesante es el tratamiento distanciado del personaje. Al Che lo vemos casi siempre en grupo, ya sea con los otros líderes revolucionarios (Fidel, Camilo Cienfuegos, Almeida y hasta Raúl Castro), como por combatientes o con la población; y muchas veces sólo se hace notar por su tos de asmático, detalle que al principio pareciera de crítica, pero luego se convierte en el componente estoico del personaje. Su discurso revolucionario es muy distinto al de Fidel (épico y excesivo), y tiende más bien a la calma y la claridad; además, lo muestra con todas sus aristas, tanto las referidas a la promoción de la educación y la salud, como a la defensa de los fusilamientos. Fiel a su naturaleza biográfica, la película no se detiene mucho en otros líderes o participantes, ni tampoco en los oponentes; sino que se centra en una mirada tranquila y sin énfasis del Che Guevara. Sólo hacia el final vamos advirtiendo que al director le interesa principalmente el componente ético, vale decir, la concordancia entre palabra y acción en el comportamiento del personaje.

Otro aspecto relevante de esta película es la descripción de los aspectos más importantes de la estrategia del “foco guerrillero”, implementada en Cuba por Fidel Castro y el Movimiento 26 de Julio; la cual luego del Che intentaría replicarla en Bolivia, con resultados catastróficos (lo que no impediría que la experiencia se siguiera dogmáticamente en otros países de la región con similares resultados). Es interesante comprobar cómo tal estrategia empieza con una acción audaz pero totalmente descabellada: el desembarco de unos poco hombres armados (la mayoría muertos en los días siguientes a su llegada) en Cuba. Y, luego, cómo el uso de una geografía agreste facilita la instalación del grupo armado (lo que ocurre, por ejemplo, con las FARC, en Colombia) y su gradual aceptación por una población extremadamente pobreza; implantación basada no sólo en acciones armadas sino en acciones de desarrollo (educación, salud, como es el caso del movimiento Hamas en la franja de Gaza). Asimismo, es destacable observar el hecho de que la acción armada no excluye las acciones de masas o el apoyo popular (aunque, según el Che, lo militar tenía preeminencia); lo que muchos seguidores del guevarismo negaban, buscando reemplazar la movilización popular por la acción guerrillera. En esta línea, el filme muestra las negociaciones de Fidel con el Partido Comunista e, incluso, con otras organizaciones rebeldes y armadas, pero políticamente opuestas a romper con Estados Unidos.

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El que una película producida dentro del circuito de Hollywood se detenga en esos aspectos y muestre aspectos decisivos para apalancar el triunfo de la revolución cubana representa, definitivamente, un elemento novedoso y convierte a esta cinta en una reconstrucción histórica en el mejor sentido de la palabra; es decir, que recupera un fenómeno de la modernidad (la revolución), tratando de destacar sus aspectos de actualidad, sin ocultar sus elementos controversiales.

Finalmente, cabe destacar la caracterización del actor portorriqueño Benicio del Toro en el rol estelar, el cual no se limita a hablar en castellano con una mezcla de dejos cubano y argentino, sino también por el notable parecido físico y el acercamiento objetivo al personaje; rompiendo también el mito de actuaciones “glamorosas” y buscando más bien una cierta intimidad con el personaje, el cual tiende más bien a ocultarse detrás de un ritmo cansino, propio del medio rural donde se desarrolla buena parte de la cinta. Otro que la chunta es el mexicano Damián Bichir, como un Fidel juvenil, calculador y que tampoco destaca mucho por encima del Che y otros dirigentes, buscando dar la impresión de equipo, antes que sugerir algún tipo de culto a la personalidad de ambos; mostrando, más bien, la mutua admiración que se profesaban. Destacable también la dirección de Soderbergh, el buen manejo de los conflictos externos (la batalla en las calles de Santa Clara) así como la tensión lograda por la música en esta importante película.

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1 comentario

  1. […] famoso guerrillero argentino cubano Ernesto Che Guevara. Esta cinta es distinta a la anterior –Che: El Argentino–, aunque comparte más elementos de los que se cree con su predecesora; ya que ambas fueron, […]

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