James Cameron en Avatar

Está por llegar a los cines el nuevo armatoste de Hollywood, este Avatar que dicen ha costado la friolera de US$500 millones, y que significa además, y por sobre todas las cosas, el regreso de James Cameron a la dirección, una figura casi intocable, mítica en la industria estadounidense.

Hace unos meses fuimos invitados a la proyección de un avance de Avatar. Con lentes 3D y toda la cosa, no recuerdo haber visto nada del otro jueves. Más allá del efecto tridimensional que termina robándose la atención que uno debe mantener en el desarrollo de la historia, no encontré mayor complejidad u atractivo en ésta. Al parecer, y según veo nuevamente en los tráilers, la gracia de Avatar radicará en el “cómo se hizo”, más que el resultado en sí, y es que para lograr ser un real blockbuster es necesario todo ese ruido mediático (pensar que para conseguir un éxito comparable al de la pequeña Paranormal Activity, Avatar tendría que recaudar ¡US$3,500 millones!).

Mientras espero a probarme de nuevo los lentes 3D para juzgar la obra completa, que ya viene siendo muy bien recibida por la prensa mundial –Metacritic le calza un gran 89-, repasemos algunos ángulos poco difundidos de la vida del enigmático James Cameron:

  • En una entrevista para Los Angeles Times, Rebecca Keegan, la biógrafa del director, lo describe como alguien “extrañamente inteligente” (freakishly smart, dice), recordando además una advertencia que le hizo ese otro freak llamado Peter Jackson, sobre la inteligencia de Cameron.
  • La autora del libro “El futurista: la vida y filmes de James Cameron” (The Futurist: The Life and Films of James Cameron) remarca su fascinación al descubrir la habilidad tanto científica como artística del director canadiense. Por si no lo sabían -yo no-, Cameron trabajó para la NASA.
  • En AskMen.com listan este hecho entre las “5 cosas que no sabes de James Cameron”. Es cierto, aunque brevemente, Cameron tuvo un asiento en el Consejo Consultivo de la NASA.
  • Entre otros hechos anécdoticos de la vida de James, destaquemos que ganó… un Razzie. Fue por coescribir el guión de Rambo: First Blood Part II, con Sylvester Stallone en 1985. Esas malas juntas de los ochentas.

Así las cosas, por lo pronto Avatar podría estar entre las nominadas al Oscar por Mejores Efectos Visuales. ¿Será ese el único Oscar que se asegure Cameron en su pomposo regreso? Algunos le auguran un mejor destino, al género ciencia ficción en general, en realidad. Este jueves saldremos de dudas.

Yapas: