Además de presidenta de Conacine, Rosa María Oliart es una destacada sonidista cinematográfica del medio local. Ha venido trabajando silenciosamente en un valioso proyecto: Los sonidos del Perú, un archivo público de registros sonoros obtenidos en distintas regiones de nuestro país, que se ha puesto a disposición de los realizadores audiovisuales en el sitio web losonidosdelperu.pe. Son un total de 380 tracks de audio que sin dudas serán de mucha utilidad para sus colegas cineastas.

“Consiste en una colección de sonidos peruanos con una utilidad concreta: cuando tú eres posproductor de audio, en la etapa de sonorización necesitas materiales que se buscan en librerías de sonido. Pues esta librería tiene una particularidad: todos son sonidos del Perú”, señala Oliart en El Comercio.

El proyecto, que se presentó en un evento realizado el pasado 7 de abril en CC. de España de Lima, también fue reseñado en la última Caretas (2177):

Trascender la imagen: en el cine, el sonido puede potenciar su capacidad evocadora al margen de lo que ocurra en la pantalla. Pero el sonido es fugaz. Entonces ahí van los cazadores de sonidos para atraparlos y documentarlos. Rosa María Oliart es uno de los obsesos acústicos, y acaba de estrenar “Los Sonidos del Perú”, proyecto cuyo título se define a sí mismo: este es un archivo exclusivamente peruano. Acota la sonidista y presidenta de Conacine: “Esto no es una producción. Son sonidos naturales en estado puro (manglares, reservas naturales, ronquidos de cuyes) o sonidos culturales (una sesión de curandería, un afilador de cuchillos, campanadas o la feria ganadera en Cajamarca). En síntesis, es el registro de cómo sonamos como nación, ya sea en costa, sierra o selva”.

En el ámbito internacional, son célebres los bancos de sonidos de Lucas Films y empresas afines. Con ellos como referencia, “Los Sonidos del Perú” es un primer paso –son más de 400 registros– cuya lucha contra lo fugaz permite al oyente redescubrir una dimensión acústica, o emplear esta herramienta para fines de postproducción. Se puede acceder a este banco (losonidosdelperu.pe) sin costo alguno. Como debe ser, porque el sonido es libre. Dime cómo suenas y te diré quién eres. (J. Tsang)

El proyecto “Los sonidos del Perú” contó con el financiamiento del AECID, entre otros auspicios.