Entrevista: “Las buenas maneras”, película brasileña nominada a los Premios Fénix

Una de las mayores revelaciones de la Competencia Oficial de Ficción del 22° Festival de Lima fue la película brasileña “Las buenas maneras” (“As Boas Maneiras”), dirigida por Juliana Rojas y Marco Dutra. En este festival, la cinta ganó el Premio del Jurado de la Crítica Internacional a la Mejor Película. Además ha cosechado varios premios en otros festivales como el de Locarno (Premio Especial del Jurado), Sitges (premio de la crítica a la mejor película), Biarritz (mención especial del jurado), BAFICI (mención especial), entre otros. Además, acaba de ser nominada en las categorías de mejor largometraje de ficción y mejor edición en el Premio Iberoamericano de cine Fénix.

En el marco del pasado Festival de Lima, conversamos con la codirectora Juliana Rojas sobre su película, la cual se nutre de distintos géneros como el terror, el romance, la fantasía y el musical. Juliana nos contó cuáles fueron sus principales referentes tanto para la construcción de personajes como para la estética del film, cómo fue el trabajo con los actores, su interés en mostrar los distintos contrastes de la sociedad brasileña, entre otros temas.

Juliana, ¿cómo surgió la idea de hacer una película que integre los géneros de fantasía, romance, terror y musical?
La primera inspiración para la película en realidad vino de un sueño que tuvo Marco. Soñó con dos mujeres que vivían en un lugar aislado y criaban un niño monstruo. Entonces nos interesó la idea de dos mujeres protegiendo a una criatura y también la idea de un niño que es a la vez un monstruo, porque un niño es algo que asociamos con la ingenuidad, la pureza y la inocencia, mientras que un monstruo es algo terrible e inquietante. Así que pensamos que este niño era un personaje muy interesante y queríamos contar la historia de un hombre lobo.

Los hombres lobo están presentes en muchas culturas y en Brasil es algo muy fuerte en nuestro folclore. Para nosotros es una criatura muy interesante debido a esa mezcla de humano y animal. Eso es algo que todos tenemos que equilibrar en nuestras vidas: nuestro lado racional con nuestro lado instintivo, porque necesitamos ambos para vivir. Siempre concebimos la película como un cuento de hadas en Sao Paulo y creo que nuestro principal desafío en esta película fue crear el universo fantástico, pero también mantener los aspectos sociales y geográficos de la ciudad.

Tenemos horror, música y humor en la película, creo que fue muy orgánico para nosotros lidiar con todo eso. Creo que también está relacionado con el imaginario de los cuentos de hadas, a veces son aterradores, a veces hay romance, a veces son divertidos y especialmente en las animaciones de Disney que son cuentos de hadas como “La bella durmiente” o “Cenicienta” también tienes números musicales como elemento principal para narrar la historia. Entonces nos sentimos muy inspirados por todo eso.

Juliana Rojas, codirectora de la película brasileña “Las buenas maneras”.

¿Cómo trabajaron con los actores para poder manejar todos estos géneros de manera fluida?
Bueno, trabajamos muy de cerca con Isabél, quien interpreta a Clara que es el personaje principal y con Marjorie, quien interpreta a Ana. Pasamos bastante tiempo ensayando y hablamos mucho sobre los personajes y sus orígenes, y sobre lo que queríamos expresar en cada escena. También les dimos varias referencias de películas que pensamos que tenían algo que ver con nuestra película, no solo películas fantásticas, sino también de terror.

¿Qué películas les sirvieron de referencia a las actrices?
Una de las películas que compartimos con ellas fue “The Night of the Hunter”, que también es un cuento de hadas con niños, pero es un cuento de hadas oscuro, porque los niños huyen de un padrastro que mató a su madre y ahora quiere matarlos, así que es muy aterrador. En términos estéticos es una película muy interesante porque es muy teatral, usa la iluminación de una manera muy dramática, los escenarios de exteriores son filmados como si fuera un estudio, también usan mucha música, así que esa película fue una gran inspiración. También vimos una película de Jacques Tourneur titulada “I Walked with a Zombie” que también es muy interesante porque el director de manera sugerente crea tensión y horror; también es una película en la que muchas partes fueron hechas en estudio, entonces hay una artificialidad en ella. Hablamos sobre esas películas y también sobre “La Bella Durmiente” de Disney.

¿Fue muy difícil trabajar con actores infantiles?
Sí. Fue la primera vez que trabajamos con actores infantiles en los roles principales. Hemos trabajado antes con niños, pero en roles más pequeños. Fue un gran desafío encontrar a los niños. Nuestro director de casting entrevistó a unos 300 niños y luego seleccionó a 100 que entrevistamos. En la audición encontramos a los tres niños que actúan en la película. Miguel Lobo, quien interpreta a Joel, nunca había hecho teatro o cine, era la primera vez que actuaba, pero fue realmente impresionante en la audición, cómo podía mostrar muchas emociones y transmitir verdad en su mirada, así que lo seleccionamos. Él viene de una familia de artistas, así que está relacionado con las artes escénicas. Los otros dos niños tampoco habían actuado antes. Como no tenían experiencia profesional, tenían cierta frescura que es bienvenida en la película. Trabajamos con un coach de actuación para los niños, tuvieron un taller para desarrollar sus habilidades de actuación y para aprender cómo representar una emoción en lugar de tener que sentirla. Y en el set, el coach también nos ayudó con las escenas.

La película muestra los contrastes de personajes provenientes de distintos entornos socioeconómicos. ¿Qué los motivó a presentar estas diferencias en la sociedad brasileña?
En todas las películas que Marco y yo dirigimos juntos y también en solitario, siempre tratamos de mostrar nuestra ciudad, las relaciones de trabajo y las relaciones sociales. La idea del contraste estuvo presente desde que elegimos contar la historia de un hombre lobo, porque es una criatura que tiene dos lados opuestos (humano y animal). Esa dualidad y ese contraste están presentes en muchos aspectos de la película: la estructura de dos partes, el contraste social y geográfico porque hay un vecindario rico y un vecindario pobre que están separados por un río, hay una mujer negra y una mujer blanca, en la primera parte está la maternidad biológica y luego viene la maternidad adoptiva. Durante toda la película trabajamos con la idea de la dualidad y la tensión que viene con eso.

Marjorie Estiano e Isabél Zuaa, protagonistas de “Las buenas maneras”.

La música juega un papel clave. Incluso ustedes participaron en la composición de los temas. ¿Cómo fue el proceso de creación de las canciones?
En las primeras versiones del guion, solo estaba la canción de cuna que Ana canta al principio y luego se convierte en la canción de cuna de Clara y Joel. Fue escrita por Marco y por mí, y él hizo la música. Al principio queríamos que solo sea música instrumental, pero cuando nos acercábamos al rodaje, tuvimos la idea de incluir también números musicales en partes dramáticas muy cruciales de la película, como la transición entre las dos mitades. Fue un desafío para nosotros porque lo decidimos muy cerca del rodaje y cuando estás haciendo una escena musical en una película tienes muchos aspectos técnicos a considerar: tienes que grabar la música previamente y cuando la actriz está cantando en la escena, debe hacerlo en el momento adecuado. En realidad fue una locura porque terminamos de escribir una de las canciones dos días antes de la filmación, así que escribimos la canción, el director musical tuvo que grabarla, al día siguiente le mostramos a la actriz cómo cantarla y luego tuvimos que filmar, pero al final todo salió bien.

La dirección artística tiene un nivel de detalle muy cuidado. ¿Cómo lo trabajaron?
Habíamos trabajado con el director de arte Fernando Zuccolotto en otras películas, como “Trabalhar Cansa”. Él también es un gran fanático de Disney. En la preproducción, hablamos mucho de esas referencias, no solo de Disney, sino también de cine de terror, y también hablamos sobre la arquitectura de la ciudad y cómo íbamos a utilizarla para crear la idea de un lugar fantástico. Así que fue un proceso muy detallado, especialmente en el uso de colores, elegimos una paleta de colores muy específica para cada parte. La primera mitad tiene menos colores y siempre imaginamos que el vecindario rico era como el castillo del cuento de hadas y la segunda parte es como el bosque o el pueblo, por lo que tiene más colores, así como texturas de hojas y flores. Nos inspiramos en el trabajo de Mary Blair, una artista conceptual que hizo ilustraciones y backgrounds para Disney. La forma en que ella usa el color es impresionante.

La dirección de arte también fue un trabajo muy relacionado con la cinematografía de Rui Poças, así que todos tuvimos que trabajar en equipo para lograr esa coherencia.

¿Tuvieron algún director que los inspiró para la creación esta película?
Para el aspecto estético, nos inspiraron esas dos películas que mencioné, “I Walked with a Zombie” y “The Night of the Hunter”, así como “La bella durmiente”. En términos de emoción, nos inspiró la película “It’s Alive”, que trata sobre una mujer que da a luz a un monstruo. También tiene ese elemento de afecto porque la madre lo esconde debido a que la gente quiere dispararle. Y por supuesto vimos muchas películas de hombres lobo, especialmente para ver cómo creaban las transformaciones. Por ejemplo: “Bad Moon” y “An American Werewolf in London”. Discutimos sobre muchas películas de hombres lobo.

La película ha ganado importantes reconocimientos en festivales europeos y latinos. ¿Por qué consideras que conecta tan bien en todos estos festivales?
Creo que la razón principal por la que se conectan es por el aspecto emocional, se involucran con el recorrido de Clara y por el conflicto que tiene con Joel, creo que eso los conmueve. A pesar de que se puede ver como una película de terror, también es una película sobre el amor, la maternidad, la pasión, sobre cómo criar un niño. Además, el elemento del hombre lobo es muy popular, así que creo que están sorprendidos de ver una película de hombre lobo que es diferente debido a ese aspecto emocional. Como no es una película realista, sino un cuento de hadas, creo que también están felices de sorprenderse por los caminos que la película elige para mezclar los distintos géneros.

¿Cómo fue la reacción del público brasileño?
Tuvimos una reacción muy positiva de los críticos. Y también tuvimos mucha repercusión en las redes sociales. Creo que la gente estaba feliz de ver una película brasileña de terror que es diferente. Pero también es difícil estrenar películas brasileñas en nuestro país porque hay una fuerte competencia del cine estadounidense, es difícil encontrar salas de proyección y permanecer en exhibición durante mucho tiempo. Es difícil cuando no tienes mucho dinero para hacer publicidad en TV.

Aunque tuvimos muy buenas reacciones, esperábamos que la película llegara a un público más grande. Creo que no lo hizo por dos razones: la resistencia de los brasileños a ver películas de su propio país y la resistencia hacia las películas de terror.

Creo que toda América Latina enfrenta eso, la resistencia a verse a sí misma en el cine. Tiene que ver con la colonización. Estamos acostumbrados a ver a personas blancas representadas en la pantalla, europeos y norteamericanos, por lo que para nosotros eso es lo “normal”. Entonces, ver algo diferente a eso es extraño. Se puede ver incluso en la publicidad. Noté que aquí en Perú si miras la publicidad, verás gente rubia y blanca que no se parecen a las personas que ves en las calles. Y en Brasil también pasa eso, en las telenovelas la mayoría de los personajes principales son blancos y representan un cierto patrón de belleza.

¿Estás trabajando en algún proyecto nuevo?
Sí, tengo un proyecto en solitario para el cual estoy recaudando fondos, no es una película fantástica, es una película más realista. También estoy empezando a desarrollar una película de terror con Marco. Él no vino a Lima porque está trabajando en la preproducción de una película que está codirigiendo con Caetano Gotardo (quien hizo “O Que Se Move”). Yo editaré esa película. Caetano es el editor de nuestras dos primeras películas. Siempre trabajamos juntos.

Entrevista realizada por Juan Carlos Ugarelli, en San Isidro el 4 de agosto de 2018.
Foto de la entrevista: Alberto Venero Torres.

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