Eytan Rockaway es un nombre a tomar en cuenta dentro del cine norteramericano actual. Este director estadounidense no solo tuvo un magnífico debut con el film de terror “The Abandoned” (2015), en su segunda cinta “Lansky” (2021) logra una convincente síntesis de la historia de la violenta mafia neoyorquina durante buena parte del siglo XX. Película que contó con el legendario actor Harvey Keitel en el papel principal, el “Contador de la mafia” Meyer Lansky (un personaje tan temido como Charles “Lucky” Luciano, Frank Costello o Al Capone).

En la siguiente entrevista, Rockaway (quien también escribió el guion de “Lansky”) comparte sus conceptos a la hora de crear y dirigir una obra cinematográfica, valorando mucho a su equipo de trabajo y respetando la labor de los actores. Igualmente, resulta muy interesante conocer las dificultades que afrontó, como director, para terminar la postproducción de “Lansky” en plena pandemia.

Eytan, ¿fue difícil abordar a un personaje con tantas aristas como Meyer Lansky? Lo pregunto porque la polémica vida de Lansky daría para realizar varias películas.

Mi padre es profesor de historia, escribió un libro sobre gangsters y entrevistó a Lansky unos años antes de su muerte. El protagonista de la película, el reportero interpretado por Sam Worthington, se basa en realidad en mi padre. Tuve un buen punto de partida, pero fue difícil porque Lansky era un hombre muy complejo. Cuando estaba haciendo mi propia investigación, estudié a los criminales y gangsters que carecían de empatía y emoción desde una edad temprana, hasta los que la perdieron en el camino. Observé las historias de aquellos arrojados a la vida del crimen y los que, voluntariamente, eligieron ese camino. Pero había un pequeño grupo de gangsters que me intrigaba más. Estos fueron los que alcanzaron la cima del poder y su complejidad trascendía los límites normales del bien y el mal. Meyer Lansky fue el epítome de ese grupo. A menudo, en la vida, las cosas no son solo blanco y negro, bueno o malo, sino que hay una delgada línea gris entre las dos. Lansky caminó sobre esa delgada línea como un funambulista. Fue difícil condensar su vida en dos horas, pero hice mi mejor esfuerzo para encontrar momentos claves que pensé eran importantes no solo en su negocio, sino también en su vida personal.

¿Qué largometrajes sobre gangsters fueron sus referentes a la hora de querer filmar “Lansky”?

Cuando hice “Lansky” traté de darle un enfoque nuevo y poner mi propio sello en el género. Soy un gran fanático de las películas de crimen, especialmente las de Martin Scorsese. Pero la película que más me inspiró fue, en realidad, “Miller’s Crossing” de los hermanos Cohen.

¿Cómo fue para usted trabajar con una leyenda del cine como Harvey Keitel? ¿Le intimidó su gran trayectoria actoral en algún momento?

Harvey es una de las personas más asombrosas dentro y fuera de la pantalla. Es uno de los mejores actores de cine. Al principio, estaba muy nervioso por trabajar con una leyenda de la actuación. A diferencia de otros actores, Harvey también fue director del Actors Studio durante veinte años. Es conocido por su método de actuación. Cuando trabajas con él, obtienes una tremenda cantidad de conocimiento y experiencia. Pero Harvey es un ser humano con los pies en la tierra y de buen corazón. Después del primer día nos volvimos amigos cercanos, y hablamos una vez a la semana hasta el día de hoy. Aprendí más sobre actuar y dirigir al actor a través de mi trabajo con Harvey, que en todos mis años como director. Ha sido lo más destacado de mi carrera trabajar con él. Un privilegio que agradezco haber tenido la oportunidad de experimentar.

John Magaro (como Lansky de joven) y Anna Sophia Robb (como Anne) están excelentes en sus roles. Sobre todo Anna Sophia, que le otorga a su personaje una energía dramática y una profundidad emocional muy poderosas. Su actuación es tan destacada como la de Harvey Keitel.

Fue genial trabajar con Anna Sophia y John dentro y fuera del set. Le garantizo que escuchará de ambos en el futuro. Son dos de los mejores actores con los que he trabajado y tienen carreras brillantes por delante. Ellos son el nuevo Hollywood.

¿Por qué existe, a lo largo de la historia del cine estadounidense, una fascinación tan grande hacia el crimen organizado?

Lo que me fascinó y creo que al público, en general, sobre ese mundo, son sus personajes. Ellos me hacen recordar a los personajes de la mitología griega y nórdica, que tenían la capacidad y la voluntad de ser fuerzas del mal que infligían un tremendo caos y daño a su alrededor mientras que, al mismo tiempo, podían ser fuerzas del bien, de honor y de juicio. Ese inframundo oscuro y elusivo, con sus propias reglas y códigos de conducta, operando en las sombras de la sociedad civilizada, era fascinante. Cuando era niño, sonaba más como un mundo de fantasía que como una realidad histórica. Creo que estos atributos y sus vidas aventureras y peligrosas es lo que cautiva a la gente.

Luego de filmar “The Abandoned”, que es una cinta de suspenso y terror (con un final impresionante e inesperado), ¿le resultó complicado filmar “Lansky”, que es mucho más de corte histórico y biográfico?

“Lansky” fue mucho más difícil de rodar que “The Abandoned”. La escala de la historia y de la película era mucho mayor. Tuvimos varios periodos de tiempo, secuencia de acciones, muchas locaciones, un gran elenco y equipo. “The Abandoned” fue una película de micropresupuesto, con un elenco pequeño y pocas locaciones. “Lansky”, aunque todavía era una película independiente, era mucho más grande y compleja en todos los niveles.

Eytan Rockaway, director de “Lansky” (Foto: Nir Arieli)

Lo que entiende el espectador cuando termina la película es que, tanto el periodista David Stone como el mafioso Meyer Lansky, hicieron todo pensando siempre en el bienestar de sus familias. En otras palabras, que el amor familiar redimía a ambos, de alguna manera, de cualquier error cometido. ¿Comparte usted esta apreciación?

Sí, y esa fue una de las moralejas de mi historia. Ambos personajes se reflejan mutuamente en lo que respecta a la familia y la vida personal. Cuando Lansky habla con David sobre su familia, lo afecta a él y a sus decisiones. Hablar con Lansky funciona como una advertencia para David y, por último, es la moraleja de la historia.

En cierto momento de la película, Stone le confiesa a Lansky que no sabe si sus hijos lo ven como un hombre que se esfuerza o como un fracaso. En ese instante, aunque Lansky no lo acepta verbalmente, podemos notar en su expresión facial que él también siente la misma duda que Stone. ¿Dicha duda coloca a Lansky y Stone en una angustia existencial similar?

Ese es, definitivamente, el mensaje sutil que traté de transmitir. Hacia el final, Lansky reflexionó sobre su vida y trató de reescribir su historia dándole una perspectiva personal. Creo que sintió mucha culpa y vergüenza por algunas de las cosas que había hecho. No solo a los ojos de sus hijos y familia sino de la sociedad en su conjunto. En última instancia, “Lansky” es la historia de un anciano confrontando su oscuro pasado y reconciliándose con su vida.

Hay un gran cuidado por los detalles en la ambientación del Nueva York de las primeras décadas del siglo XX. ¿Fue este punto lo más exigente en su labor como director de “Lansky”?

Cuando escribí el guion no tenía restricciones presupuestarias y terminó siendo de 125 páginas. Pero la película tenía un pequeño presupuesto de 5 millones de dólares, que rodamos en 20 días en Alabama, lo cual era difícil bajo cualquier estándar. Y mucho más en una película de época que tiene lugar en la década de 1980 en Miami y las décadas de 1920, 1930 y 1940. Fue extremadamente difícil manejar mi visión y mis expectativas con las restricciones de tiempo y dinero que teníamos. Corté alrededor de 30 páginas en el set y muchas escenas cruciales quedaron en el papel. Afortunadamente, tuve un increíble equipo de producción conmigo durante todo el proceso, que me permitió hacer la película que tenemos hoy. Como director, eres tan bueno como el equipo que tienes a tu alrededor. Una cosa es tener una gran visión, pero necesitas tener un gran equipo para dar vida a esa visión.

Usted dirigió y escribió “Lansky”. ¿Le da mucha consistencia y fluidez a una película que el director también sea el escritor de la misma?

Dirigir y escribir son dos oficios separados. En última instancia, debes separar los dos trabajos y ser objetivo. Cuando escribes y diriges hay pros y contras. Por un lado, cuando eres el escritor y director nadie conoce tan íntimamente la película como tú. Es una gran ventaja, en general, y tu pasión es doble. Por otro lado, a veces puede hacerte menos objetivo, por lo que necesitas tener cuidado. Para dirigir una película necesitas ser objetivo con el guion. Hubo momentos donde el escritor que hay en mí se enamoró de una escena y convenció al director que hay en mí para hacerla, aunque no fuera necesariamente la elección correcta. Es muy importante tratar de recordarte a ti mismo el ser objetivo o tener grandes personas alrededor tuyo que puedan ser objetivas para ti.

“Lansky” fue estrenada en junio del 2021. ¿La pandemia perjudicó la distribución de la cinta? ¿Han servido las plataformas digitales para promover que el largometraje sea visto por más espectadores, quienes todavía temen ir a las salas de cine?

La pandemia afectó no solo el lanzamiento sino también el proceso de postproducción y edición. Tuve que editar la película y hacer la postproducción (música, sonido, VFX, color) de manera remota. Fue extremadamente difícil no poder sentarme con el editor en la misma habitación. Mucho del trabajo creativo ocurre a través de la lluvia de ideas y la energía en el cuarto. A menudo, me sentía como un pintor tratando de pintar un cuadro a través de una videoconferencia, mientras le decía a una persona que sostenga un pincel frente a un lienzo al otro lado del mundo. Esto también afectó el lanzamiento de la película. Si no estuviéramos en una pandemia, hubiéramos abierto en muchos más cines y obtenido un lanzamiento más amplio. Sin embargo, afortunadamente, a la película le está yendo sumamente bien en VOD y con los streamers. Fuimos de las cinco películas top en Amazon durante mucho tiempo.