Festival Lima Alterna: «Hogar» (2022), de Alejandro Burmester

hogar-jano-burmester

WP Post Author

En algunas conversaciones cotidianas de cualquier grupo de amigos, familia o conocidos, que se intercalan entre lo trivial y lo metafísico, ha surgido en numerosas ocasiones la pregunta concreta de “y si tú pudieras rodar una película, ¿sobre que sería?”, a lo que muchos responden el clásico -porque lo he escuchado y porque también lo he dicho alguna vez- “sobre mi vida”. Como si la propia naturaleza humana nos llevara a tratar de explicar nuestra realidad a través de imágenes e historias que resulten atractivas para los demás. Esta respuesta, por lo general, queda solo como conexión para saltar otro tema o hacer unas cuantas bromas sobre ello. El director peruano Alejandro ‘Jano’ Burmester Atiaja (Lima, 1980), sin embargo, decide ir uno o varios pasos más allá al realizar Hogar (2022), una cinta que, efectivamente, habla sobre él sin reservas ni egolatrías, descubriéndose a sí mismo como resultado de una serie de vivencias pasadas, de las que se vale para realizar una catarsis y expiación de demonios internos.

Hogar no es la fórmula tradicional a la que estamos acostumbrados en cintas como Roma o Belfast de Cuarón y Branagh, respectivamente, que son ficciones con elementos autobiográficos incluidos dentro un guion, sino de forma mucho más explícita mediante un documental que repasa su pasado y presente de la manera más emotiva posible, apoyado en la participación de él mismo como protagonista y de su familia, a la que utiliza -en el buen sentido de la palabra- como bandeja de despegue para una serie de anécdotas, ya sean graciosas o muy tristes, que sirven para construirse como un orgánico personaje principal en el que la autenticidad encuentra canales para cautivar.

Burmester le imprime un sello intimista y experimental a Hogar, continuando con características que la crítica ya le ha reconocido respecto al minimalismo realista en su debut el 2011, con el cortometraje Regreso (disponible en Cineaparte.com), utilizando herramientas que tiene disponibles, como filmaciones de 8mm que su padre realizó hace muchos años cuando la familia vivía fuera del país y en las que el propio Jano casi no aparece, pues aún no había nacido. Pero incluso en ellas, es donde el director y protagonista encuentra motivos para realizar este ejercicio de introspección, que deriva en un viaje hasta el mismo lugar en el que vivieron sus padres y luego hacia una ruta incierta en la que uno de los capítulos más tristes de la familia tuvo lugar.

Estas secuencias, en las que alternan imágenes y conversaciones actuales en las que una serie de vivencias son reveladas, están construidas sin tanta envoltura dramática superficial, de manera que cuando el golpe cae, la contundencia de las emociones internas es decididamente más seca y convincente. Ello no significa que el recurso de la nostalgia no estará presente, pues en definitiva las propias filmaciones antiguas juegan un rol melancólico lo suficientemente potente, pero estos recuerdos no se decantan por atacar sin culpa para lograr momentos lacrimógenos, sino que sirven para plantear un quiebre en la actualidad del protagonista.

Es que el culmen de este ejercicio no está en el simple hecho de las memorias de sus padres y las suyas, sino en el impacto que estas logran para enderezar los caminos torcidos por los que actualmente Jano dice transitar. Ahora bien, esta convicción para corregir ciertos errores no parte de la culpa de fallar a un “yo del pasado”, sino que encuentra cobijo en los seres cercanos con los que el protagonista comparte esa búsqueda del pasado, la que finalmente le sirve para estrechar lazos necesarios para salir a flote.

Por ello, como menciona el propio director en una entrevista cuando Hogar se encontraba en preproducción, “este largometraje no es necesariamente un documental sino una película de no ficción”, y ahora viendo la estructura de la cinta, sencilla, minimalista y auténtica, se comprende que está contada como una historia íntima en la que el personaje evoluciona y encuentra su arco argumental, más allá de solo exponer pasajes y anécdotas inconexas. 

Hogar tiene su estreno mundial en el 3° Lima Alterna Festival Internacional de Cine. Si es que las cintas que funcionan como catarsis y ejercicios de honestidad son lo suyo, este documental/cinta de no ficción les va a interesar mucho.

Dato: Las funciones de «Hogar» en Lima Alterna son el 14, 15 y 21 de octubre, en el CCPUCP. Pueden comprar sus entradas en Joinnus.



Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *