Dios y el diablo en la tierra del sol (1964)

Deus e o Diabo na Terra do Sol

Dios y el diablo en la tierra del sol

Siguiendo los pasos de varias cinematografías en todo el mundo, Latinoamérica se abrió paso también a los nuevas corrientes surgidas a fines de los años cincuenta, indagando en su propia cultura y con vocación contestataria los nuevos cineastas de la época intentaron dotar de identidad a Latinoamérica lejos de los estereotipos que habían sido diseminados por visiones ajenas. El brasileño Glauber Rocha consiguió desarrollar en su cine esa ambición en películas que resultaban experiencias casi explosivas, coloridas pero a la vez difíciles. El llamado Cinema Novo aunque breve, debido a su vocación poco comercial, fue el más significativo del continente, visto ahora por nosotros posee esa cualidad tan intensa y fresca como la que poseen otras célebres creaciones del cine europeo, asiático, o el independiente americano de ese momento.

Deus e o Diabo na Terra do Sol ha pasado a ser uno de los paradigmas del cine visto como expresión cultural, personal, política y religiosa, en un todo apasionante e indivisible. Rocha construye ante nosotros una representación de sus más feroces ideas sobre su historia y su cultura que aquí alcanzan el grado de alucinación, de danza folklórica a la vez festiva y brutal. Aquí vemos la historia de una pareja viviendo en la mayor miseria que se ve obligada a huir por el sertao brasilero, apenas si son el hilo conductor de una historia que amalgama la tradición, la leyenda, el misticismo, la historia, la esencia misma de su pueblo, de los resentimientos por las diferencias sociales, por el cristianismo pagano, la santería y la revolución, todo estalla en imágenes de poderosa imaginería. Los pobres necesitan un refugio ante la desesperanza, necesitan algo en que creer, alguien a quien seguir. La personificación de sus plegarias llegara en dos formas: como el bendito Sebastiao , suerte de Cristo moreno y como el desalmado Corisco (secuaz del legendario Lampiao) convertido en el último de los cangaceiros perseguido por Antonio Das Mortes. Historia y leyenda se confunden mientras que los pobres aprenden que las cualidades de uno son los vicios del otro. Rocha de rienda suelta a su vocación política, los personajes sueltan sus parrafadas subversivas, surge la teatralidad dentro de su insólita épica. Aquí la única solución viene con el derramamiento de sangre como sacrificio en el altar o como sedición y destrucción disfrazada de rebelión, Rocha fue consiente de los peligros que también traen consigo los actos contra la opresión, y así es como nos presenta esa dualidad, esos dos antagonistas en medio de los que no saben a quien seguir.

Esa volcánica ideología llegó en su momento preciso como no pudo haberlo sido ni antes ni después, el director tan pasional como el solo desarrolla una genial maestría, que supera esa apariencia tosca y burda, como de película aun por terminarse, su capacidad de creador visual e ideólogo es resistente a esas imperfecciones de orden técnico que mas bien se vuelven el símbolo mismo de su cine como artefacto que estalla ante nosotros. Obra maestra incorregible e inintercambiable Deus e o Diabo na Terra do Sol sigue conservando después de mas de cuarenta años toda su fuerza cataclísmica.

Jorge Esponda

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11 comentarios

  1. Anonymous
    16 de Julio de 2005 at 19:26 — Responder

    Rocha es nuestro Tarantino

  2. Anónimo
    1 de Mayo de 2006 at 21:02 — Responder

    ya quisiera Tarantino ser Rocha. Glauber tenia mas talento en su dedo meñique que lo que Tarantino en todo su cuerpo. Glauber era un visionario, no un posmoderno jugando a ser el cineasta que es lo que es Tarantino.

  3. Luiscarl
    28 de Agosto de 2006 at 10:42 — Responder

    Glauber al igual que Tarantino, hacen lo que hacen por dinero….. es decir,,, hay que interesarse por la obra no por el autor..

  4. sara
    24 de Octubre de 2006 at 1:40 — Responder

    Una puñetera mierda.

  5. irene
    24 de Octubre de 2006 at 15:17 — Responder

    la vi hoy en la 51 edicion de cine de valladolid.. la gente se levantaba y se iba sin aber trascurrido ni sikiera 1 ora de la pelicula… de lo peor ke e visto nunca… al final la gente abucheaba en vez deaplaudir… la peor “pelicula” ke e visto nunca!!! aunke pa gustos los kolores.. ai keda eso…

    • Carolina
      26 de Marzo de 2011 at 19:51 — Responder

      Es evidente la ignorancia de Irene, Una sugerencia, antes de opinar hay que pensar, la forma en la que escribe es un indice elocuente de la incapacidad que tiene esta niña de procesar cualquier tipo de información. (Por favor, ora es con hache). Ahora bien, es una lástima que el caso de Irene no sea una excepción, sino la regla. El buen cine no está hecho para todos. Hay que aceptar este hecho.

  6. faiel
    5 de Marzo de 2007 at 15:35 — Responder

    muito bom!

  7. […] Con la proyección de Dios y el Diablo en la Tierra del Sol (1964) -película brasileña dirigida por Glaubert Rocha- Ricardo Bedoya dio fin al ciclo de sesiones llamado “Cine Expandido, Vigencia del Cine Experimental” que, junto con el Centro Fundación Telefónica ofreció durante 3 meses en la Sala Plasma de dicha institución. […]

  8. andres
    1 de Mayo de 2007 at 23:22 — Responder

    quiero q me manden un mensaje de la vida d dioz o el dianlo q yo no entiendo nada pero es cierto q el diablo tiene poderes pero si dioz tiene mas poderes el diablo entonses porque no lo

  9. nestor erpen
    19 de Febrero de 2010 at 13:48 — Responder

    Dios y El Diablo es la mejor película que he visto ,inolvidable la música que acompaña al encargado de matar a Sebastian mientras camina por el sertao con el rifle al hombro

  10. nestor erpen
    19 de Febrero de 2010 at 13:55 — Responder

    Dios y el Diablo en la tierra del sol es la mejor película que he visto,inolvidable la escena en la cual Antonio Das Mortes va caminando por el sertao en busca de Corico para matarlo,como inolvidable es la música que lo acompaña.

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Dios y el diablo en la tierra del sol (1964)