Jack Palance, un recuerdo tardío


Se nos pasó por completo, tenía que ser Rodrigo quien lo recordara en un comentario: el pasado 10 de noviembre falleció Jack Palance, actor rudo y temperamental. Se fue con 87 años a cuestas y casi sin hacer ruido, claro, pertenecía a otra época. Recuerdo haberlo visto en algunos westerns por la tele, siempre haciendo de malo. Pero fue en el cine Julieta de Miraflores que vi Café Bagdad (Out of Rosenheim, 1987) donde Palance se enamoraba de Jasmin, una gorda alemana en medio del desierto norteamericano, componiendo un cuadro de romance imposible que nunca he olvidado, gracias a Percy Adlon por el trabajo.

Pero el personaje más memorable del actor descendiente de ucranianos vino de la mano del gran Jean-Luc Godard en El desprecio (Le Mépris, 1963) un film exquisito y provocativo, donde compite con Michel Piccoli, Brigitte Bardot y Fritz Lang, (¡Qué lujo!) Aquí interpreta a Jerry Prokosch un productor de Hollywood que hace lo que le da la gana en el cine y la vida de sus asalariados. Memorable la escena donde luego de ver los avances de Oddisey, un film que está rodando Fritz Lang, Prokosch monta en cólera y lanza las latas del filme contra la pared como proyectiles, Godard no se aguanta nada y usa el talento de Palance para pintar en su dimensión más oscura al magnate cinematográfico promedio, más preocupado en mostrar carnes que en contribuir a la reinvención del texto homérico. (Situación tan al uso en estos tiempos, por cierto).

Es seguro que muchas viejas glorias de la pantalla se irán yendo con el paso del tiempo, el único homenaje posible es no demorarse en ver filmes como aquellas que protagonizó el buen Jack: Shane, The Big Knife, Attack, Sudden Fear o los ya mencionados. Copias de las películas hay, solo es cuestión de buscar.

Actualización: Oscar también mencionó a tiempo sobre el deceso en Nuvolaglia.

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