Ahora son 13 (2007)

Ocean's ThirteenOcean’s Thirteen
Dir. Steven Soderbergh | 122 min. | EE.UU.

Intérpretes:
George Clooney (Danny Ocean), Brad Pitt (Rusty Ryan), Matt Damon (Linus Caldwell/Lenny Pepperidge), Andy Garcia (Terry Benedict), Don Cheadle (Basher Tarr/Fender Roads), Bernie Mac (Frank Catton), Ellen Barkin (Abigail Sponder), Al Pacino (Willie Banks), Casey Affleck (Virgil Malloy), Scott Caan (Turk Malloy), Eddie Jemison (Livingston Dell), Shaobo Qin (Yen/Sr. Weng), Carl Reiner (Saul Bloom/Kensington Chubb), Elliott Gould (Reuben Tishkoff), Vincent Cassel (François Toulour)

Estreno en España: 8 de junio de 2007

En Ocean’s 13, cuya real protagonista es la luminaria portentosa de Las Vegas, se vuelven a reunir los once ladrones buenos, buenísimos, con el fin de vengar el soponcio que uno de ellos, Reuben (Elliott Gould), ha pasado, traicionado por un duro, ambicioso y sin escrúpulos nuevo casinero, Willy Bank (un Al Pacino caído en el fango interpretativo). Como esta banda de ladrones es tan honorablemente deudora con sus amigos, deciden montarle un pollo al tan Bank, precisamente en el día de la inauguración de su nuevo y flamante casino. Y el pollo-estafa consiste en hacer que todos los jugadores de esa inauguración (que va a ser de órdago) siempre ganen a la banca, todo un desastre para cualquier casino, y, al mismo tiempo, el sueño ideal de todo jugador.

Ocean’s Thirteen

A la deriva

Lo primero que nos viene a la mente después de salir, con cara de póker, de la sesión thirteen del último trabajo de Soderbergh, perteneciente a la saga Ocean, (que mal nos tememos va a tener ramificaciones infinitas), es el cómo y el porqué de habernos metido en tal trampa de márketing, perdiendo con ello tiempo y dinero. Dinero que va a ir a parar a los bolsillos de estrellas (con un currículo decente en su general compendio) que no han movido un dedo meñique, esta vez, por merecérselo, ni tan siquiera les ha supuesto esfuerzo alguno memorizar unos diálogos que nos se extienden más allá de dos palabras.

¡Basta, por favor!, qué paren esta máquina de churros oceánicos. ¡Virgencita pura te pido qué se quede el ‘no va más’ en la casilla 13!

Erase una vez un cineasta, autor de radiantes obras como Traffic, Solaris, Erin Brockovich, e incluso una decente Ocean’s Eleven. Erase una vez Steven Soderbergh. Pero el cineasta se convirtió en rana, y su croar está convirtiendo en estatua de sal cinéfila a Las Vegas, materializada en una ensalada light de tropezones guapos, estilizados y relajadas (muy relajadas) perchas de Armani: Clooney, Pitt, Damon, Pacino o García, en Ocean’s 13. El director, productores y actores han decidido tomarse a cachondeo personal, como acudir a una fiesta anual de universitarios, esto de reunirse a filmar una de Ocean. De hecho el mismo director lo ha confesado así: “Estábamos concluyendo la segunda película y pensé que sería divertido regresar a Las Vegas para hacer la siguiente entrega”.

Y a la deriva va esta saga, que tuvo su, no vamos a negarlo, encanto en la primera parte. Incluso los actores, incluido el culito tan estupendo descubierto en Thelma y Louise, se dignaron actuar un tanto. En Ocean’s 13, cuya real protagonista es la luminaria portentosa de Las Vegas, con sus muñecas de masa corporal perfecta, edificios estilizados, y mil y una salas de juego y casinos, se vuelven a reunir los once ladrones buenos, buenísimos, con el fin de vengar el soponcio que uno de ellos, Reuben (Elliott Gould), ha pasado, traicionado por un duro, ambicioso y sin escrúpulos nuevo casinero, Willy Bank (un Al Pacino caído en el fango interpretativo). Como esta banda de ladrones es tan honorablemente deudora con sus amigos, deciden montarle un pollo al tan Bank, precisamente en el día de la inauguración de su nuevo y flamante casino. Y el pollo-estafa consiste en hacer que todos los jugadores de esa inauguración (que va a ser de órdago) siempre ganen a la banca, todo un desastre para cualquier casino, y, al mismo tiempo, el sueño ideal de todo jugador.

Ocean’s Thirteen

Da la impresión que Soderbergh pretende afirmarse como referente del cine de atracadores. Pero grande le va la pretensión en esta sucesión de videoclips, parodias y anuncios publicitarios, cargada de tópicos (algunos insultantes cuando se centran en otras culturas y labores de ONGs), y frivolidades digitales, a pesar del guiño al recuerdo de Frank Sinatra, uno de los pillos Ocean number one de Las Vegas.

La trama organizada por el grupo va discurriendo ordenadamente, visualizando, a lo menú informático, la labor de cada uno de los componentes del grupo, al que se ha sumado Andy García, antigua víctima de la banda, que hace un meritorio intento, junto a Don Cheadle, de sudar lo cobrado, tratando de gesticular a la manera de un actor.

Aparte de alguna imagen trabajada en transparentes superposiciones, la ilusión visual de un terremoto y una banda sonora más pobre que la versión 11, no hay nada más señores. ¿Diálogos habrá, al menos? Se preguntaran ustedes. Por supuesto, el director ha realizado un claro homenaje al lenguaje digital móvil-chateo: “Tú crees q?….pues claro. Y estás seguro q? ….sí, no cabe duda.” Los chuches se me quedaron pegados a la garganta, cuando leí, en la sinopsis sobre la película a disposición del público, que el guionista, Brian Koppelman, declaró junto a su compañero David Levien que se habían estado preparando toda la vida para escribir esta película. Miseria cultural.

Tienen permiso total para pirarse de la sala en plena sesión, es más, sería hasta aconsejable para su salud mental. ¿No hay mujeres en esta secuela, se preguntarán también?. Sí, pero olvídenlo, no merece la pena ni pasar por encima. Y pensar que Steven Soderbergh fue el que empezó rodando Sexo, mentiras y cintas de vídeo. !Porca miseria!

Artículo anterior
El cine andino en el Festival de Cine de Munich
Artículo siguiente
Fallece Ousmana Sembène, el padre del cine africano

3 comentarios

  1. […] de los textos de la prensa de esta semana, donde destaca el estreno que acapara vitrina por ahora: Ahora son trece. […]

  2. Anónimo
    23 de Julio de 2007 at 9:18 — Responder

    ME ENCANTA!!!ADORO A BRAD PITT!!!! ES EL MEJOR ACTOR DEL MUNDO!!!!

  3. Juancho B.
    30 de Julio de 2007 at 17:57 — Responder

    Pasa piola, pero tiene partes incongruentes, muy aburridas y hasta absurdas. Es para pasar el rato, pero mejor me hubiese ahorrado la plata y me hubiese comprano un libro.

Déjanos tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*

Back
COMPARTIR

Ahora son 13 (2007)