The Chronicles of Narnia: The Lion, the Witch and the WardrobeThe Chronicles of Narnia: The Lion, the Witch and the Wardrobe (2005)
Dir: Andrew Adamson | 140 min. | EE.UU.
Intérpretes:
Georgie Henley (Lucy Pevensie)
Skandar Keynes (Edmund Pevensie)
William Moseley (Peter Pevensie)
Anna Popplewell (Susan Pevensie)
Tilda Swinton (Bruja blanca)
Jim Broadbent (Profesor Kirke)
Estreno en Perú: 5 de enero del 2006

Luego de la fiebre de Tolkien y Harry Potter viene esta primera adaptación de su par en las historias de fantasía, C. S. Lewis. Las crónicas del titulo nos remiten a un mundo mágico, que da nombre a la película y es una especie de sucursal de la tierra media. En este contexto, cual espectadores de un juego de mesa, asisitimos a una sesión que se extiende por más de dos horas. La entrada a la fantasía está detrás del ropero.

The Chronicles of Narnia: The Lion, the Witch and the Wardrobe

Como en la épica realizada por Peter Jackson, prima aquí la mirada deslumbrada y primaria. Para ello, tradición manda, los protagonistas y guías de la historias son criaturas inocentes, casi siempre niños que iniciarán un viaje frenético de ensueño pero también de aprendizaje. Los hermanos Pevensie (los protagonistas) no están indemnes de la cruda realidad, los bombardeos nazis han derrumbado sus primeras creencias sobre la seguridad.

Siendo tan de sopetón el choque, la ocasión de huir se presentará en una vieja mansión, en una habitación desolada y un ropero, umbral al mundo de evasión y la aventura. Y aquí arrancan los tópicos utilizados casi siempre con oficio pero lejanos a la inspiración. Se presentan los personajes de esta tierra alternativa (menos curiosos e interesantes que algunos que hayamos visto últimamente) y los polos enfrentados se revelan: los del lado de la bruja y el invierno eterno y los del león rey en busca de devolver el color y la paz.

The Chronicles of Narnia: The Lion, the Witch and the WardrobeLa película sigue así la línea cada vez mas trepidante de la ficción aventurera, pero adormilada o pasteurizada por los imperativos de la taquilla. Sin mayor vuelo y con el doble de pomposidad de otras, Chronicles of Narnia se dedica a entretener pero sin deslumbrar. Ni las correrías de los héroes, ni los personajes insólitos que surgen de cuando en cuando logran salir de la medianía. Y las secuencias de batalla no resultan ser lo suficientemente tensas.

Más bien esta película se queda como un trabajo bastante conformista y se mantiene dentro de la función de seguir con la moda sin intentar arriesgar y crear. Habrá que ver que más nos espera ya que las crónicas de Lewis, componen una serie de relatos para los cuales (dado el éxito comercial de esta primera incursión) debe haber toda una fila de posibles adaptadores, listos para continuar la misión. Ojalá que alguno lo haga para bien.

Jorge Esponda