Casanova (2005)

CasanovaDir. Lasse Hallström | 107 min. | EE.UU.

Intérpretes:
Heath Ledger (Casanova)
Sienna Miller (Francesca Bruni)
Jeremy Irons (Pucci)
Oliver Platt (Paprizzio)

Estreno en Perú: 27 de abril del 2006

Son innumerables las veces en las que las aventuras del legendario seductor veneciano han llegado a las pantallas. Más fieles unas y menos otras al mito, esta reciente incidencia suya en el cine se orienta más bien a un relato picaresco bastante libre en la que el héroe y burlador además se convierte en un ser sentimental. Heath Ledger se hace cargo de darle apariencia y porte en esta versión que el sueco Hallström acomete con algo más de suerte que otros intentos de cine bienintencionado que realizó anteriormente en pos de premios. Aquí el resultado es algo más libre y por momentos más efectivo.

Casanova

La película para empezar no nos presenta una biografía cuidadosa de Giacomo Casanova, su intención no va por ese lado. Se sirve del personaje apenas en su contexto e imagen para crear una comedia aventurera. Tratándose de su director y del posible ritmo desinflado que hubiera tenido de ser más solemne es una decisión que agradecer. Siendo así tenemos al héroe disfrutando de los frutos de su arte, de lecho en lecho y escapes de cuanta damisela desengañada y enamorado hombre furioso encuentre. La caricatura se convierte de arranque en la seña de identidad de la cinta. De ello darán cuenta todos los compañeros de aventuras de Casanova y que tiene como interés mayor en esta ocasión el encuentro con el amor de su vida la bella Francesca Bruni. La chica para darle el toque y la caricatura acorde a su compañero es una liberal y contestataria a ultranza, vive amarrada a un compromiso con un desconocido rico del cual reniega y solo suelta las parrafadas que giran en su cabeza mediante el seudónimo de un escritor que se convierte en objetivo de la sancionadora inquisición tanto con el libertino héroe.

CasanovaLa película así nos trae de los pelos hacia una enredada intriga que llega a ponerse bastante divertida por ratos. El juego de identidades que se presenta es el punto mayor en el que se sostiene el sueco Hallström y que le permiten salir del paso a pesar de su poca pericia cuando trata de ponerse sofisticado. Claro que el horizonte no es mayor que lo que los guionistas proponen. No veremos tampoco una desopilante comedia alrededor de las confusiones palaciegas y casi siempre los personajes reaccionan como si se tratasen de conflictos amorosos en pleno siglo XXI empezando por el romance central. Pero el punto mayor de la farsa viene con el obispo Pucci interpretado por un Jeremy Irons menos inspirado que de costumbre pero con toda una gama de recursos propios de su gran oficio, aun así no se salva de ser la caricatura mayor del juego. La persecución hacia los encontrados herejes se asemeja demasiado a los torpes movimientos del los bandidos de Mi pobre angelito (Home Alone, 1990) que tienen su corolario en la secuencia del escape.

Que la película no es muy imaginativa nos daremos cuenta rápidamente pero si algo tiene a su favor es la picardía del juego de Casanova por acercarse a la bella Francesca, por lo menos esos momentos tienen algo de una coqueta frivolidad que se acercan bastante al objetivo de crear todo un cuadro de la época, claro que nada más alejado en sus intenciones pero no hubiera dejado de ser una alternativa interesante para Lasse Hallström. Recuerdo que en algún momento este director (iniciado muy joven y con bastante éxito) llegó realmente a revelar algún interés con películas como My Life as a Dog (1985) o What’s Eating Gilbert Grape (1993), cintas cercanas a la crónica mínima verdaderamente conmovedoras. El problema es cuando estos pequeños aciertos desembocan en toda una producción destinada solo a buscar premios y con cierto aire vendible al cual se acercaron mañosamente algunas cintas como The Cider House Rules, Chocolat, o The Shipping News. Casanova cuando menos es más sincera al presentarse como un entretenimiento sencillo y afable. Con ello hace más puntos que con todas las ambiciones de las anteriores y se divierte uno más.

Jorge Esponda

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4 comentarios

  1. tríptico
    4 de mayo de 2006 at 15:03 — Responder

    puede funcionar algunas veces como parodia de aquel legendario amante al presentarlo como un muchacho mas bien inseguro , que salta de cama en cama como movido por los hilos de algún marionetero disfutando de sus encuentros amatorios apesar de eso, por que es Casanova ,y ninguna mujer se le resiste, no importa por que, un tanto torpe, poco sofisticado, pero hábil ,lo de las identidades es ciertamente lo que más me divirtió ; algunas escenas bastante graciosas, otras ridículas, incogruentes, una dirección irregular, sencillo, sin complicaciones, como para pasar el rato, por favor no se lo vayan a tomar muy en serio; he leido por allí comentarios de impacto, como una biografia seria realmente un desastre, pero no juega a eso

  2. Anónimo
    19 de noviembre de 2006 at 11:19 — Responder

    a mi me encanto ,les mando miles de felicitaciones

  3. […] dentro de los géneros definidos como la comedia (la última de ellas su divertimento sobre Casanova). Al menos esta otra se acerca en algo a las primeras, en […]

  4. […] Del Mar, Casanova, Bob Dylan y El Joker; esos fueron sus últimos papeles. Desde el desconsolado cowboy gay de […]

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