Triste la noticia que recorre la red por estas horas: El actor de origen australiano Heath Ledger fue hallado muerto en una residencia en el SoHo, en Manhattan propiedad de la actriz Mary-Kate Olsen. Se presume que la muerte fue a causa de una sobredosis de pastillas. Ledger tenía 28 años.

Ennis Del Mar, Casanova, Bob Dylan y El Joker; esos fueron sus últimos papeles. Desde el desconsolado cowboy gay de Brokeback Mountain, hasta el Guasón aun sin estrenar (tremendo golpe para The Dark Knight), pasando por la inusual representación de Dylan en I’m Not There. Otros lo recordarán por papel del desalmado policía en Monster’s Ball, su representación de Ned Kelly, como el fabulado hermano Jacob Grimm, visto por Terry Gilliam, el hijo de Mel Gibson en The Patriot, o su protagónico en la épica The Four Feathers.

Heath estaba participando en la filmación de The Imaginarium of Doctor Parnassus, también de Gilliam. Alguien diría que la maldición de Terry sigue vigente.

La prensa y los curiosos ya están en las afueras del departamento donde la muerte ocurrió.

En esta entrevista reciente, Ledger dice: “I feel good about dying because I feel alive through her -refiriéndose a su hija Matilda- but at the same time, you don’t want to die because you want to be around for the rest of her life”. Aquí pueden leer más fragmentos de esas declaraciones para la televisora WJW FOX de Cleveland, Ohio.

Solo queda lamentar esta pérdida. Adiós Ennis.

También lean: