El anhelo de todo cineasta es capturar al espectador desde el arranque de su película. Alfred Hitchcock lo tenía muy claro, y en muchas oportunidades lo logró. Sin ser exhaustivos, recordamos los primeros segundos de La soga, Vértigo, Los pájaros, algunos de sus filmes mayores. Hermetismo, enigma, inquietud. Pero Psicosis es emblemática al respecto. Su presentación de créditos es una de las más famosas en la historia del cine, diseñada por Saul Bass a partir, simplemente, de un fondo negro y una serie de rótulos blancos y barras grises horizontales y verticales que irrumpen, seccionan, la pantalla al ritmo de la estremecedora música de Bernard Herrmann y se disuelven en un plano general de grandes edificios de Arizona. Y en esa primera escena ingresaremos lentamente, detrás de la cámara fisgona, a uno de ellos por la ventana, pero eso ya excede el arranque. El minuto y cincuenta segundos previo funciona como un irresistible pórtico del infierno, y por supuesto nos atrapa y obliga a penetrar en él. Lo pueden encontrar en esa suerte de Babilonia virtual que es YouTube. Esperemos que sea acicate, en el caso de quienes aún no han visto esa verdadera obra maestra, para que la busquen y disfruten en su integridad.