El cine como McGuffin

Nacho Vegas en el Bafici 2007

Insisto: nunca iría a un festival donde lo más importante sean las películas.

Afortunadamente el BAFICI es esa clase de afortunados eventos que tienen bastante de hitchcockianos: las películas son, al fin y al cabo, simplemente un McGuffin. ¿A alguien le pueden interesar las películas, siendo el BAFICI un lugar ideal para encontrarse con amigos, charlar, hacer nuevos amigos, bailar, discutir, enamorarse, emborracharse, pelearse, ver recitales, desenamorarse, amigarse, reir, llorar, volverse a enamorarse y un largo etc?

El viernes tuvo lugar en Harold’s uno de los eventos, que si bien de manera oficial son casi considerados como prescindibles (no fue incluído en el catálogo oficial, fue cuestionado por la crítica más conservadora, que se horroriza por la inclusión que algo que no sea imágenes en movimiento en una pantalla), en el marco de MI festival fue de los más esperado y finalmente de lo más disfrutado: el recital del gran Nacho Vegas.

Fui acompañados de bastantes amigos y amigas, cuya presencia tiendo a dudar que haya sido provocada por un interés inicial por el artista, sino más bien por una mezcla entre aguante ante la posibilidad que yo fuese el único presente en el show, y de curiosidad por saber “¿quién carajo es Nacho Vegas?”.

Nacho cumplió con creces. Su show, íntimo y cercano, fue impecable, verificando la total validez de la regla que afirma que menos es más. Con su voz susurrante e ibérica, recorrió los distintos trayectos de su obra solista, destellando con sus relatos repletos de historias tan universales como maravillosamente únicas. Acompañado muy adecuadamente por el músico Xel Pereda, su fórmula tiene un minimalismo y radicalidad casi punk en su actitud, pero una preciosidad e intimidad de un folk sin fronteras.

Asimismo Nacho presentó una canción nueva, que contó que había sido compuesta durante el viaje en avión hacia Buenos Aires. Como las grandes canciones que se encuentran en la vida, las de Nacho Vegas no parecen haber sido escritas por alguien, sino simplemente haber sido recogidas del susurrar del viento que todo lo sabe. Parece que el milenario viento asturiano sopla su poesía hasta dentro de los aviones.

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7 comentarios

  1. Luis Carlos Burneo
    8 de abril de 2007 at 18:11 — Responder

    Mucho aprecio para tí, Sebas.

    Quiero contarte que tengo TODO el concierto filmado, próximo para ser youtubeado, jajaja. Me he cruzado un par de veces por la calle con el gran Nacho, y siempre luce como la foto de tu post anterior.

  2. Mitnick
    8 de abril de 2007 at 22:22 — Responder

    “Nunca iría a un festival donde lo más importante sean las películas.”

    Fuck, supongo que ustedes ya estan puteados con los festivales, uno mas uno menos que mas da, y yo que moriría por ir a un festival… en fin.

  3. 8 de abril de 2007 at 22:55 — Responder

    Recordemos que Seba es argentino, asiste al Bafici todos los años. Es la primera vez que Luis Carlos, limeño él, asiste al festival bonaerense. Yo espero poder ir el próximo año, y solo entonces sabré si seré ‘cinefilo puro’ viendo 3 pelas al dia (mas de eso lo dudo, aunque el fin de semana probé lo contrario jaaa), o disfrutaré -también- de todo lo que se ofrece alrededor del Festival.

  4. Daniela
    8 de abril de 2007 at 23:20 — Responder

    La verdad es que comparto plenamente lo que dijo mi amigo Seba sobre los festivales. Creo que tenemos que estar más abiertos a conocer.

    Antes del debate desatado por “¿Quién carajo es Nacho Vegas?”, jamás había oído de él y hoy puedo decir que el show del viernes fue uno de los que más disfruté en los últimos tiempos. ¡Lo que me habría perdido de haber tenido una actitud cerrada! Sin decir que, además, resultó en una reunión maravillosa con amigos y con gente que conocí gracias al evento. Todo, todo, todo suma.

    Es así que me encuentro disfrutando de este festival mucho más que en años anteriores, que por razones de estudio y/o trabajo, no podía aprovechar. Y entre otras cosas, pude conocerlos a Rodrigo y Luis Carlos, ¡y este blog, que está muy bueno! Sin contar gran parte de las películas que vi hasta el momento, aunque siempre hay alguna decepción. Así que sólo cosas bonitas puedo decir de esta edición del BAFICI.

    Bueno, chicos, les mando un beso grande. Seguiré leyendo las publicaciones y espero que consigan entradas para el Boca-River del próximo fin de semana, aunque les anticipo que es un poco difícil. ¡Un gusto conocerlos!

    Un beso grande,
    Daniela (de Buenos Aires)

  5. brea
    9 de abril de 2007 at 9:05 — Responder

    Hola!

    Yo soy española y vivo en Madrid. He tenido la oportunidad de ver a Nacho Vegas en varias ocasiones y cuando toca en acústico siempre hay el mismo problema: la gente no para de hablar y es muy molesto.
    No entiendo qu la gente pague por ver un concierto y luego se lo pase entero sin parar de hablar… Con que si encma es gratis y la mayoría no lo conoce…
    Pues eso, que hay mucho maleducado que no se merece un concierto del Sr Vegas.
    Aprovechad esta noche en el Centro Asturiano de Buenos Aires, tenéis otra oportunidad de escucharle. A él y a Xel, magnífico músico.

  6. […] Simón cuestiona si no es absolutamente ridículo lo que está haciendo: viajar a Lima, por un día, sólo para visitar Polvos Azules y “barrer” con toda la mercadería dividitográfica. Yo le comento que es casi tan ridículo como lo que he hecho yo, que he viajado hasta Buenos Aires, por dos semanas, para estar absolutamente desconectado de la ciudad y concentrarme en el festival, no necesariamente en las películas, sino en pasarla muy bien. Si podés, podés, me dice, y me recuerda el concierto de Nacho Vegas, la musicalización de Brand upon the brain -con narración de Geraldine Chaplin- y, en general, a toda la gente divertida e interesante que he conocido. Le doy la razón, pero le recuerdo algunos comentarios de lectores que dicen que yo era poco riguroso con mis reportes y que parecía que había viajado a Buenos Aires para estar en el shopping y pasarla bien. Simón me mira con extrañeza y pregunta: ¿Y acaso no habés venido hasta aca para pasarla bien? En ese momento sonrío y me alegro de ser su amigo y que existan personas como él. De pronto, guarda silencio y, unos minutos después, se queda dormido, probablemente soñando con las miles de películas con las que va a regresar a Buenos Aires. […]

  7. […] las películas, sino en pasarla muy bien. Si podés, podés, me dice, y me recuerda el concierto de Nacho Vegas, la musicalización de Brand upon the brain -con narración de Geraldine Chaplin- y, en general, a […]

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