Estuvimos en Chiclayo, al norte del Perú, recopilando historias cortas para Cortocircuito. Dentro de estos cortometrajes, Manuel Eyzaguirre, director que ya ha presentado trabajos anteriores en esta sección, conversó con nosotros y nos presentó su último trabajo, La abuela Genoveva.

El documental ‘Genoveva’ no es sólo una historia acerca de una mujer que sufre la enfermedad del Alzheimer, sino también un proceso de aprendizaje que el director chiclayano ha realizado para entender y comprender a ese ser humano con el que convive y que tiene un universo propio. A partir de una historia ordinaria, Manuel encuentra en su familia un testimonio extraordinario que no sólo comparte con nosotros sino que – además – sirve de ejemplo para otras familias que tienen a diario que afrontar la misma realidad, la enfermedad del olvido.

Hemos visto tus trabajos de ficción ¿por qué ahora has entrado al campo del documental?

Es un interés que no nace hoy; empieza desde los primeros trabajos que hice en la universidad. Primero con reportajes para un programa llamado Univoz y luego con mi primer trabajo documental sobre los pensionistas universitarios en Piura. Siempre me gustó la idea de contar historias reales sin que la voz en off de un tercero (ominipresente) lo cuente todo. Lo hice en esos primeros trabajos con la realidad donde la historia es narrada sólo por testimonios de los propios personajes

Este método testimonial, ¿qué dificultades te ha presentado?, ya que el ritmo de la narración es básicamente dado por los personajes.

En esos primeros trabajos en los reportajes y en mi primer documental manejaba los testimonios gracias a las entrevistas previas con los personajes y a las preguntas que se armaban luego de esas conversaciones. El ritmo quizá lo alcanzaba con el montaje y con la capacidad histriónica de los propios personajes. En el caso de La abuela Genoveva, tanto mi abuela como mi tía son personajes muy ricos, de mucha verborrea y creo que simpáticos para la gente. El ritmo también se hizo digerible con la edición porque hubo testimonios muy largos y con muchas dudas, aquí el montaje creo que es clave.

La abuela Genoveva ¿Cómo nace la idea de La Abuela Genoveva?

Vivo con mi esposa al interior del terreno donde también habita mi abuela, mi prima y mi hermana. Es un martirio soportar a mi abuela y en los últimos 7 años la presión y tensión de tener a alguien enfermo en casa ha sido insoportable. Todos vivimos con mucha velocidad sin tiempo para el descanso y sentía (siento) que mi abuela necesita de paciencia y tiempo que nadie tiene. En principio esa fue la principal razón para trabajar el documental. La historia estaba en mi casa y los personajes ahí, en el mismo lugar donde vivo. Otra de las razones fue el ver como mi tía (hija de Genoveva) pierde fuerzas y nacen en ella sentimientos encontrados de pena y rabia para manejar la enfermedad de mi abuela. Lo mismo con mi hermana y mi prima en menor medida porque ellas hacen su vida aparte.
Finalmente, la última razón tiene que ver con lo económico: afrontaba una dura crisis por falta de billete y bueno, grabar al interior de la casa, con la historia de mi abuela era la opción de no gastar absolutamente nada de dinero ni para movilizarme ni para alquilar equipos porque unos amigos me los prestaban.

¿Cual ha sido el proceso del documental? ¿Cómo has tratado el proceso de rodaje y de personajes ya que convives con ellos a diario?

Primero; trabajar el guión en base a preguntas, una guía muy simple, casi un esquema para no perderme en el exceso de material que obtendría de mis familiares. De ese modo también manipulaba algunas respuestas para mi beneficio en la narración.

Segundo; conversar con la gente en casa – con mi tía, mi prima y mi hermana – hablarles de lo que es un documental y de lo que quería de ellas. Acá tuve un problema ya que afrontaba duros líos con mi hermana en la casa y por eso grabar con ella fue casi imposible (lo único que logré con mucha presión fueron esas escenas en el baño, el único día en que nos amistamos)

Tercero; prestar equipos a los patas de siempre y ese apoyo vino acompañado de Roger Chanduví, un amigazo que me acompañó algunos días de grabación. Trabajé con una PD 150, con una casera Panasonic GS 250 (todas las escenas en blanco y negro y los testimonios de mi prima y mi hermana). Usé –para el audio- un micro inalámbrico Sony UWP1 y en algunas ocasiones el micro incorporado de la máquina. No usé trípode, sólo cámara en mano y en algunas ocasiones apoyaba la cámara en sillas o algún punto de apoyo.

Sobre el trabajo con mis familiares era muy jodido porque nadie entendía por qué hacía esto. Me decían que sólo era un ocioso con una cámara. Mi tía se negaba a darme su testimonio y trabajar con mi abuela fue complicado porque todo dependía de su estado emotivo y sus cambios de ánimo eran realmente sorprendentes. La idea era no perder la paciencia. Lo que en un principio pensé que iba a ser muy fácil se tornó complicado porque todos los fines de semana grababa y ya nadie creía en lo que hacía, para ellos era mi vacilón. Sin embargo, cuando grabé los testimonios de mi tía me iba dando cuenta que era mejor entrevistarla después de almuerzo, parece que estar con el estómago muy lleno la motivaba y en serio resultó (detalle que tendré en cuenta en futuros trabajos).

¿Cuánto tomó realizar el trabajo, en guión, rodaje y post producción? ¿Cuánto costó?

El guión lo hice en un par de días. Como dije anteriormente era sólo un esquema.
La grabación la realizaba los fines de semana y tardé aproximadamente 8 fines de semana en grabar. El material lo tuve guardado durante dos años (¡nació mi hijo incluso!) y a inicios de este año pude editarlo con el software de Adobe Premiere 2.0 y tarjeta Martos RT X2 (en una máquina de mi chamba). La edición duró 1 semana exacta trabajando 3 a 4 horas diarias. El problema fue el exceso de material (más de 10 horas grabadas).

Sobre el costo pues me prestaron la cámara, el micro, los cables; no usé luz artificial, las cintas fueron recicladas de mi anterior trabajo y la edición la hice en la universidad donde trabajo. Prácticamente, hubo cero inversión, sólo tiempo usado, mucho tiempo.

La abuela GenovevaEl retrato que haces del personaje principal es bastante distante, teniendo en cuenta que es tu abuela ¿por qué no involucrarse dentro del documental, por qué fabricar esa distancia?

Lo tuve en cuenta desde el saque, desde que empecé a trabajar el guión en base a preguntas. Quería que el trabajo fuese muy didáctico para mostrar el comportamiento de alguien enfermo y que además no esté teñido de la nostalgia del nieto que cuenta la historia; esto además se confirma porque no uso fotos del pasado, ni mucho menos uso música de fondo para emocionar. La distancia además está reflejada en muchos detalles a lo largo del trabajo, la distancia de las nietas (visualmente inclusive nunca las vemos junto a su abuela) y mi decisión de no usar ni disolvencias ni fundidos, sólo con el corte simple en el montaje; esto para que el minimalismo del documental se refleje en todas sus aristas.

Tu familia lo ha visto, ¿qué comentarios has tenido de ellas?

Mi tía, personaje del documental, lloró muchísimo. Verse en el trabajo y ver a su madre le afectó, pero a la vez le hizo pensar mucho porque nunca se había escuchado y visto en pantalla. Fue a abrazar a mi abuela cuando terminó el trabajo, le afectó mucho. Mi prima y hermana lo vieron y les gustó pero no les afectó tanto. Mi esposa fue más coherente, me hizo buenas críticas pero destacó como la mejor escena aquella en que llega mi abuela durante la grabación del testimonio con mi tía. Y bueno, criticó el plano de los pechos de mi hermana (hecho involuntario durante la grabación pero que para algunos que han visto el documental es un elemento reflexivo por lo que dice mientras la vemos así). Las otras hijas de mi abuela lo han visto en Internet y las ha golpeado mucho ver a su madre así ya que ellas están en el extranjero.

Es curioso notar además que es un documental femenino, de un grupo de mujeres viviendo juntas pero solas a la vez.

Si, finalmente, haciendo un autoanálisis de mis otros trabajos siempre hay mujeres solas, que pueden estar acompañadas temporalmente pero finalmente solitarias. Creo que es por la imagen que tengo de mi madre durante parte de mi adolescencia, y de cómo sufrió con mi viejo; además de haber vivido rodeado de mujeres toda mi vida. No le encuentro otra explicación

La abuela Genoveva

¿Qué referencias has tenido para hacer el documental?¿Directores, películas?

No he tenido referencias específicas pero me gustan los trabajos de Javier Corcuera (La hijas de Belén y la espalda del mundo), Patricio Guzmán, Michael Moore, El caudillo pardo de Salvini que me parece genial!, Heddy Honnigman (metal y melancolía)

El trabajo ¿qué distribución ha tenido, ya lo has presentado, ha ido a algún festival

Bueno, lo he terminado hace poco más de un mes y ya lo envié a dos festivales: el del Cine Pobre en Cuba y al Film Foundation Festival de Puerto Rico. Espero seguir difundiéndolo en muestras y festivales del país, en el INC de Chiclayo, entre otros centros culturales si es que se puede y si es que me muevo para ello. En la universidad donde trabajo lo he presentado como parte de mi investigación y como material didáctico para otras escuelas. Asimismo, está publicado en una web sobre mal de alzheimer en Argentina y espero que en la red continúe un camino de visualización intenso para que más gente lo vea y si es gente con familiares que sufran de esta enfermedad puedan reflexionar un poquito y quien sabe, aprender a querer y comprender más a estos pacientes.

¿Cómo lo has tomado tú a nivel personal, ha sido un desfogue, te ha acercado más a tu abuela, que has aprendido durante el proceso de realización del documental?

Gracias al documental aprendí un poco más de la enfermedad de mi abuela y de cómo hay sentimientos que van mutando, transformándose, como por ejemplo el amor que se le puede tener a una madre que hoy en día ya no se la reconoce –como dijo mi tía en una parte del documental-.

Mi experiencia más que la de realización del documental es la de haber hecho un trabajo con mi abuela en vida y no algo hecho con fotos y testimonios como homenaje póstumo. Es verdad que aún no le he mostrado el trabajo a mi abuela, pero estoy esperando el momento indicado, cuando esté más tranquila y no tan nerviosa como anda hoy en día.

Sobre los aprendizajes al final del documental está el hecho de por primera vez haber trabajado tan solo, enfrentándome a personajes que por ser de mi familia a veces no me tomaban muy en serio en cuanto a lo que hago y creo que he aprendido a ser paciente en muchos aspectos del rodaje para tener soluciones prácticas a muchos problemas “de producción pero sin tener una productora”. El resultado creo que ha sido positivo en cuanto a la experiencia de hacer esto sin un sol de presupuesto pero con ganas de contar historias que están ahí a veces más cerca de lo que imaginamos, como decía un profesor mío: descubrir en lo más ordinario realidades extraordinarias. Creo que de eso se trata esto de hacer documentales sociales, trabajos en los que recién estoy experimentando y en los que espero seguir aprendiendo y corrigiendo errores.