Leonardo Favio, acaso el gran nombre del cine argentino, regresa varios años después de su último largo de ficción, Gatica, el mono, con una nueva versión de El romance del Aniceto y la Francisca, una de sus mejores obras y que protagonizaran Federico Luppi y Elsa Daniel. Pero el tono y el estilo de Aniceto son muy distintos. Esta historia trágica y extraña se transforma en un exaltado espectáculo musical que no disimula aires a Carlos Saura, al menos por lo que podemos ver en el tráiler que ya circula en la red.

El intento no deja de ser atrevido por parte del hombre que debe su mayor fama a la canción, a pesar de las notables Crónica de un niño solo, El dependiente o la primera adaptación de El cenizo, un cuento del escritor Jorge Zuhair Jury, hermano y constante colaborador del cineasta. Actúan Hernán Piquín como el personaje del título, Alejandra Baldoni como Lucía y Natalia Pelayo como Francisca.

Aquí tienen unos breves textos acerca del filme que aparecen en su página oficial:

El Aniceto es dueño de un gallo de riña, el Blanquito, que es su orgullo y la envidia de los demás galleros. Los reñideros, el bar y el baile del pueblo son el eje en torno al cual gira su universo.
Un atardecer conoce a la Francisca, la empleada de la ferretería. El Aniceto la seduce y, al poco tiempo, la lleva a vivir con él a la pieza que comparte con su gallo: un cuartito de adobes enclavado en medio de un loteo. Con la llegada de la Francisca el ambiente árido de la pieza cambia. La comida a punto, el amor siempre a mano, la tierna mansedumbre con que lo espera en esas largas noches en que el Aniceto se pierde por los reñideros, lo van ganando. El Aniceto se siente bien con la Francisca.
Hasta que irrumpe la Lucía. Desenfadada, sensual, con un brillo especial en la mirada en la que se adivina un sesgo sobrador. Es hermosa y lo sabe. El Aniceto se entrega.

Por último, nos unimos al llamado que los amigos de Páginas del diario de Satán hacen sobre este acontecimiento, así como lo interesante que sería tener una retrospectiva de su obra, tal vez con motivo de una nueva edición del Festival de Cine de Lima.

Veamos también un pequeño fragmento de la cinta original, una de las más singulares y bellas hechas en América Latina: