Woody Allen está de cumple y lo celebra anunciando su intención de hacer una película sobre un músico representativo de Estados Unidos. Al parecer sería Louis Armstrong el elegido. Pero mientras se cuece esta nueva idea, podemos recordar que el pequeñín Woody es todo un fanático nostálgico de lo más clásicos del repertorio estadounidense. Los días de radio, jazz, big bands y demás, son parte de su particular melomanía que lo a convertido en un cineasta tremendamente referencial y paródico. Vale recordar esos momentos de arrullo en los que se complace (y nos complace) con las voces y acordes de gente como George Gershwin,Cole Porter, Glenn Miller, Frank Sinatra, Enrico Carusso o Bob Crosby. Su mundo contemporáneo trastocado por los extraños lujos de la ilusión, tal vez su único refugio. Aquí algo de ello acompañando al festejado.

Manhattan

Crímenes y pecados

Misterioso asesinato en Manhattan

Sweet and Lowdown