Rosario García-MonteroNo recuerdo, desde aquel lejano 1993 en que vi sentado en la Filmoteca de Lima ‘Carta del apóstol San Juaneco a la ciudad del mal’, ‘La misma carne, la misma sangre’ y ‘El Pecador de los 7 mares’ de Aldo Salvini, haber quedado tan impactado y sorprendido ante cortos peruanos como después de ver ‘Locked’ (2002), ‘Are you feeling lonely?’ (2004) y ‘Perfidia’ (2006) de Rosario García-Montero. Directora de un humor sumamente negro y sórdido, y creadora de personajes inolvidables, Rosario es definitivamente todo un personaje. Seleccionada en el 2004 por la revista Filmmaker como uno de los “25 nuevos rostros del cine independiente”, Rosario empezó su formación estudiando Comunicaciones en la Universidad de Lima, lo más cercano al cine que se podía estudiar en esa época en el país. Como era una carrera sumamente teórica y sólo podían aspirar a dirigir los que escribían los dos mejores guiones de la clase, ella se dedicó a escribir y escribir lo mejor que podía. Sin embargo, “felizmente se extraviaron los negativos en la universidad, ¡porque eran unos cortos que ahora no puedo ni ver! ¡Un horror de principiante con influencias equivocadas!”.

Graduada en 1998, la realidad laboral de nuestro medio la llevó por todos lados menos por el cine, aplazando a un segundo plano su vocación original. Trabajó más que nada como periodista en El Comercio y Canal N, y ocupando diversos cargos en Iguana Films. Imaginaba y escribía por su cuenta sendos guiones que se apilaban y apilaban, con la absoluta certeza de que nunca se harían realidad. Pasaban los años y todo lo que desarrollaba se empezaba a volver obsoleto, y la ilusión de hacer cine se volvía cada vez más lejana. En ningún momento, sin embargo, descuidó su formación narrativa: se apuntó a cuanto taller de escritura aparecía, con Rafael Dummett, Alonso Alegría, Alonso Cueto, entre otros. Rosario también había escuchado acerca de la formación que había recibido Alvaro Velarde en la New School University de Nueva York. Así que se presentó al TOEFL, postuló al New School, y se fue a Nueva York un 28 de julio del 2000.

¿Por qué Nueva York? “Fue un cliché que tenía en la cabeza siempre, vivir un tiempo en Nueva York y hacer cine en una escuela más práctica. Alguna vez pensé en España pero cuando vi la cola en el Centro Cutural de España en Lima, di la media vuelta. La diferencia con Nueva York es que acá estás más solo y probándote cosas a todo nivel, sobrevivir ya es suficiente, pagar la renta, y además hacer un corto que te salga bueno, ¡un milagro!”.

Rosario García-Montero ensayando

Pero hasta ahora el milagro se le está haciendo. ‘Locked’, ‘Perfidia’, y especialmente ‘Are you feeling lonely?’, han participado en festivales por todo el mundo y ganado diversos premios. Rosario se graduó con un Máster en Producción de Cine el 2005 y empezó a imaginar su primer largometraje, Las malas intenciones, el cual escribe y desarrolla en coproducción con Rizoma Films de Argentina, coproductores de las indispensables ‘Whisky’, ‘El Custodio’ y ‘25 Watts’. “Las malas intenciones” ya ganó el Hubert Bals Fund del Festival de Rotterdam, así como el Premio Ibermedia 2008, por lo que sólo espera los resultados del Concurso de CONACINE 2009 para plantearse un rodaje a finales de este año.

Si bien Rosario siente que adquirió muchas herramientas valiosas en el New School, “mi idea de dirección de cine seguía siendo un poco vaga. La mayoría de escuelas te enseña a hacerlo todo sola. Escribes algo, buscas locaciones, recolectas objetos por toda la ciudad, haces un cásting, ruegas a que todo el mundo se presente el día del rodaje, y si sale algo decente luego de este proceso… ¡un milagro! Pero es sólo ahora que desarrollo mi largo que veo que dirigir es una cosa completamente diferente, el trabajo con los actores es algo que estoy redescubriendo. Trabajar tres años en un guión te vuelve una guionista obsesiva y hace que te olvides que dirigir un largo es un proceso colectivo.”

Rosario también se dedica a preparar un nuevo corto, Ill, el cual espera filmar en breve a manera de práctica, y a tomar diversos cursos de dirección. Para vivir, ha trabajado de asistente de cátedra y de administradora en el departamento de cine de la misma universidad en Nueva York. “Pero si lo que quiero es mi largo, tengo que cerrar esta etapa y entrar a la etapa de la incertidumbre, la etapa de tirarse a la piscina con agua o sin agua”. ¿Y después? “El tipo de carrera que quisiera tener es… ¡la carrera cinematográfica! Mi idea sería escribir o coescribir guiones y hacer un largometraje cada 3 años”.

Extra: Vean una entrevista que le hicimos a Rosario en enero del 2007.

(Este artículo forma parte del especial “Diez directoras para el Nuevo Cine Peruano”)