«Yungay 7020»: Documental sobre terremoto en Perú, precandidato a los Premios Goya

Yungay 7020

El retrato de una ciudad que renació

El pasado 11 de febrero se llevó a cabo la ceremonia de los Premios Goya 2023 en España, ceremonia llevada a cabo en Sevilla y que resalta lo mejor del cine español del año. 

En las semanas previas se realizaron una serie de proyecciones para visibilizar a las producciones pre nominadas a los premios, pudimos acceder así a largometrajes y cortometrajes de quienes seguro darán de qué hablar en los próximos años.

En una de estas proyecciones me di con la sorpresa de encontrar un cortometraje llamado Yungay 7020, nombre que resonará para cualquier peruano viviendo en el extranjero. Yungay, como los lectores peruanos podrán saber, es la ciudad andina que quedó sepultada tras un terrible alud ocurrido en el año 1970.

La película rápidamente nos sitúa en Yungay en el año 2020. El intimidante Huascarán, el punto más alto de nuestro país, parece observar cómo la vida continuó en la pequeña ciudad que tiene a sus faldas. La Yungay del 2020 no es la misma que la de 1970, de hecho su diferencia reside explícitamente en los eventos ocurridos en el mencionado año.

El cortometraje de producción española, que formó parte de Selección Oficial de cortometrajes del ZINEBI 2021, nos muestra la supervivencia luego de la tragedia. Vemos que hay programas de radio conmemorando aquellos fatídicos eventos y guías turísticos haciendo tours en las zonas que se vieron afectadas por el desastre, tales como los cementerios o casa de sobrevivientes. Ellos comparten sus testimonios sobre lo ocurrido años atrás. La carga del pasado está aún presente 50 años después de la tragedia, ya que el latente riesgo de que vuelva a ocurrir se encuentra presente en el hermoso paisaje que permite la vida de Yungay, el Huascarán.

En el film se muestra cómo la vida continuó en la ciudad, las historias no son contadas con tristeza sino que resultan en algo anecdótico que forma parte de los pobladores. Todo siempre en contraposición con la Cordillera Blanca y con el gran Huascarán, que ocupa un rol del que todo lo ve, una especie de dios que parece un guiño a la cosmovisión peruana. Históricamente esta se ha sustentado en la creencia en la tierra, la pachamama, la madre tierra de nuestra milenaria cultura incaica, aquella que encarna en las montañas y es capaz de producir terremotos.

Yungay 7020, muestra un gran conocimiento sobre la cultura en Ancash, considerando que no esté realizada por peruanos. Las directoras del cortometraje pre candidato al Goya son Raquel Calvo y Elena Molina, ambas españolas, pero con una gran conexión y conocimiento sobre Yungay, y el Perú. 

Raquel Calvo es comunicadora social y trabajó colaborando en Yungay durante el 2016 a través de la radio de la asociación de educomunicadores Viator Yachatsikuqna Ayllukasahqa. Así es como conoce la historia de la ciudad y comienza el proceso de investigación que nos llevaría a tener este cortometraje.  Mientras que la directora, Elena Molina, es quien presentó el documental en la proyección a la que asistí, una proyección enfocada en directoras mujeres que habían logrado la pre nominación a los Goya. Un gran mérito en sí mismo para una industria cinematográfica en el que las mujeres están tomando mayor relevancia.

Yungay 7020 bebe de la nueva corriente de documentales, los cuales toman referentes estéticos del cine experimental para llegar a narraciones subliminales que potencian su mensaje a través de un subtexto que se nutre de imágenes poco predecibles. En el caso de este corto, se posiciona al espectador en un ambiente que juega en contraposición a lo narrado, la sombría mirada del Huascarán juega en contraposición con el pintoresco retrato de la ciudad y del espíritu yungaíno de salir adelante. Siguiendo los pasos de Fire of Love (2022) de Sara Dosa, o de Moonage Daydream (2022) de Brett Morgen, Yungay 7020 busca mostrar un ambiente de desconcierto frente a lo desconocido cubriendo el cándido día a día de los habitantes de la ciudad sepultada, he ahí su mayor acierto.

El Huascarán omnipresente, la pachamama decidiendo el destino de los habitantes de Yungay, el sonido del viento alto de montaña, casi se puede sentir el frío característico de la Cordillera Blanca, el sonido como transición de omnipotencia. Se está reescribiendo la historia de la ciudad a través de la cosmovisión de sus habitantes. 

En esta proyección de mujeres cineastas en el que tuve el placer de encontrar este cortometraje, Molina nos mencionó que no habían tenido la oportunidad de estrenar aún en el Perú, y que debido a la pandemia y el posterior panorama político por el que pasó nuestro país, habían encontrado muy complicado realizar el estreno, pero que tenían miras de hacerlo en la misma ciudad de Yungay apenas fuese posible. Esperamos que sea pronto.


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