El espíritu de la pasión / Bin-jip
Dir. Kim Ki-duk | 88 min. | Corea del Sur – Japón

Intérpretes:
Lee Seung-yeon (Sun-hwa), Jae Hee (Tae-suk), Kwon Hyuk-ho (Min-gyu, esposo), Joo Jin mo (Detective Cho), Choi Jeong-ho (Funcionario de prisiones), Lee Dah-hae (Ji-eun), Park Dong-jin (Detective), Moon Sung-hyuk (Sung-hyuk), Park Jee-ah (Jee-ah)

Críticas

Alex Guerrero: “Esta cinta cuenta la historia de un joven que ingresa a casas ajenas sabiendo que sus habitantes están ausentes. Nunca roba, duerme en sus camas, se alimenta y como retribución les arregla la casa, les lava la ropa o repara la avería de algún artefacto. En una de estas casas se encuentra con Sun-hwa, una antigua hermosa modelo que se casó con un tirano millonario que la maltrata. De este encuentro surge una relación silenciosa de confianza mutua, amor y complicidad, hasta que el destino los separa.” Sigue leyendo la crítica.

 
Juan José Beteta: “Tae-suk (Jae Hee) es un joven vagabundo que ocupa casas y departamentos ajenos hasta que se tropieza con Sun-hwa (Lee Seung-yeon), otrora conocida modelo que ahora languidece por las brutales golpizas de su marido. Ella siente curiosidad por los hábitos del joven y decide seguirle en lo que será una sorprendente odisea. Hierro 3 es así otra oportunidad que tenemos para adentrarnos en el cine de Kim Ki-duk.” Sigue leyendo la crítica.

Bin jipJorge Esponda:”Al coreano Kim Ki Duk le gusta sumergirnos en universos apartados, desolados, aparentemente quietos como un bosque en los que se comienzan a sugerir las posibilidades de lo inquietante. La historia escueta que nos presenta a un joven repartidor de propaganda que aprovecha su actividad no sólo para pasearse de aquí para allá sobre su moto, disfrutando de cierta libertad que desde el comienzo se nos presenta irrenunciable para él, sino también para meterse de buenas a primeras en las casas y departamentos de distintas personas que se encuentran ausentes al momento. Tan extraña mirada nos advierte que su presencia responde a esos mismos motivos que hicieron huir a los otros personajes de Ki Duk hacia el bosque o el mar. El mismo mal de la cotidianidad o la rutina asesina y repetitiva que terminó estallando en determinado momento”. Sigue leyendo la crítica.