Se va el 2007 y como la costumbre dicta, se hacen las revisiones, listas y remembranzas del caso. Este es mi recuento personal de algunas cintas que pude ver en estos últimos 365 días. Sin orden de preferencia en particular, y sin mucho que destacar de la famélica cartelera comercial, aquí van:

Wilbur Wants to Kill Himself

El suicida, una de las películas destacables del año que termina

  • Zodiaco (Zodiac), cinta de largo aliento sobre la pesquisa de un asesino, contada a la antigua, se toma el tiempo para recrear Los Angeles y sus personajes. Buen regreso de Fincher.
  • Cartas desde Iwo Jima (Letters From Iwo Jima) y La conquista del honor (Flags of our Fathers), la guerra vista por la humanista mirada del gran Eastwood, aquí no hay grandes campañas, ni vencedores, ni vencidos. La guerra es una desgracia, de cualquier manera, en cualquier bando. Si me tengo que quedar con una de las partes, prefiero las cartas japonesas.
  • Ratatouille, la película de Pixar pone la valla cada vez más alta para la animación, pero se preocupa por contarnos una buena historia con excelente guión, y es que el cine no se trata de privilegiar una técnica, sino de emocionarnos, y eso lo sabe Bird y compañía. Esta fue la mejor película familiar del año.
  • El suicida (Wilbur Wants to Kill Himself), una danesa hablada en inglés, que pasó casi desapercibida por la cartelera. Inteligente y sensible. Entre la comedia y el drama, contando lo justo al borde de la elipsis. Nos recuerda lo poco que pudimos ver otro cine en el Perú. Una deuda que las distribuidoras deberían saldar en el 2008.
  • Supercool (Superbad) destacó entre los lobotomizantes blockbusters americanos, más discreta que otras producciones gringas, tenía dos elementos que la distinguía: respeto y cariño por sus personajes. Amén de uno de los finales más coherentes de una comedia juvenil. Sólo por eso, ya es destacable.

Para no hacerla larga, también me gustaron otras como: El laberinto del Fauno, La reina (The Queen), Escondido (Caché), Secretos íntimos (Little Children), o La maldición de la flor dorada (Curse of the Golden Flower).

Pero donde vi las cintas que más me impactaron y gustaron, fue en el circuito cultural y los festivales. Comenzando por el rebautizado Festival de La Católica Lima, las primeras que se vienen a mi mente son: Luz silenciosa que, de plano, opacó con su luminosidad al resto de la competencia de este año. Reygadas tomó el vuelo de los grandes del cine, Dreyer a la cabeza, y nos entregó su mejor película a la fecha. Esperamos el estreno comercial, o su llegada al mercado informal para volverla a ver. Entre los documentales, Santiago, de João Moreira Salles, rememorando su infancia y al mayordomo que lo crió, fue emotivo e intenso a la vez. Además de una de las más interesantes reflexiones sobre cine del año. También me gustaron Olor a caño, Forever, La antena y algunas más que ahora escapan a mi memoria. Fuera de competencia La soledad y Le petit lieutenant se quedaron en mi cabeza después de proyectadas.

De otros espacios y festivales, la proyección que suscitó mayor interés fue Inland Empire, laberíntica, personal, lisérgica, un Lynch de pura cepa. Otras interesantes: Honor de caballería, Metal y melancolía y Dragon Inn. Del Festival de Cine Europeo El viento que agita la cebada de Loach, Black Sun de Gary Tarn y Cinco días, cinco noches de José Fonseca e Costa; de la retrospectiva a Kaurismaki Yo alquilé un asesino a sueldo, así como el resto de las que se proyectaron. Del CAFAE y sus proyecciones peruanas, un placer culposo: La farándula.

Si me quedo con un DVD que vi este año es con El conformista de Bertolucci.

Listo. Acabado el recuento, veamos que nos depara el 2008. Mejor y más cine, son mis deseos.