Festival de Lima 2010: La casa muda

La casa muda, cinta de terror uruguaya, presuntamente basada en un hecho real, es un buen filme de género, perteneciente al rubro de las “casas embrujadas”. Es cierto que no es muy original, ya que tiene todos los elementos convencionales de este tipo de películas (ruidos inexplicados, puertas chirriantes o que se cierran solas, muertes inexplicables, etc.); sin embargo, presenta como puntos a favor el estar grabada en un solo plano secuencia y utilizando la luz de la cámara, es decir, con una iluminación muy parecida al del tramo final de la memorable [REC]. Aclaro que no es una cámara subjetiva, como es el caso tanto de la mencionada obra española como de Cloverfield; sino que la cámara muestra la situación que enfrenta la protagonista, asumiendo su punto de vista, aunque a veces también adopta el punto de vista del público.

El otro aspecto interesante es el desenlace, que presenta una especie de coda final con la protagonista Florencia Colucci caminando por el bosque y que añade un revelador toque de ambigüedad que, paradójicamente, define la naturaleza de su conflicto interno (motor de todo el horror visto y vivido en interiores) y nos ofrece un cierre lírico –a manera de relax– luego de las tensiones vividas. Técnicamente, la cinta fue grabada íntegramente con una cámara de video digital que también… es una cámara de fotos.

Con semejante alarde de bajo presupuesto, el director Gustavo Hernández se concentra en una sola anécdota, la visita de una joven con su padre a una vieja casona en el campo que está en venta, y en la cual caerá bajo el influjo maligno de la vivienda. A partir de ello, la historia se desarrolla con todos los trucos del género y realmente mantiene la tensión y el miedo gracias al tiempo real, que no nos hace apartarnos un momento de las peripecias de la acción, por más convencionales que parezcan.

Hay que destacar el esfuerzo para lograr una planificación eficaz en el contexto del plano secuencia, variando los tamaños de encuadre de tal forma que –con la ayuda de los efectos sonoros– se genere el suspenso y pánico de manera muy convincente en el público. Una notable y económica adición al cine de terror.

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2 comentarios

  1. 24 de agosto de 2010 at 17:40 — Responder

    Gracias por contar el desenlace. ¿Sabés lo que es un spoiler? jajaja. Igualmente, ¡buen artículo!

  2. Juan José Beteta
    25 de agosto de 2010 at 10:23 — Responder

    Noooooooo, pues. No he contado el desenlace, sino la CARACTERÍSTICA del desenlace, que no es lo mismo. Lo que ocurre es que si has visto la película, claro, puede PARECER el desenlace; pero si lees con atención verás que no cuento mayores peripecias, incluyendo lo que ocurre específicamente en el tramo final. Otro dato que olvidé mencionar es que ese epílogo se desarrolla después de los créditos finales, lo que no deja de ser interesante y novedoso.

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