“El espacio entre las cosas”, segundo largometraje de Raúl del Busto

A propósito de su participación en el Concurso de Postproducción del Mincul, conversamos con el realizador Raúl del Busto (Lima, 1977), para conocer algo más de su nueva película titulada El espacio entre las cosas.

Luego de Detrás del mar (2005), y mientras mantiene en standby su proyecto de ‘Las cenizas’, Del Busto decide dejar de esperar, y se lanza a grabar. Su nueva película fue la respuesta a, lo que él llama, “la necesidad de hacer cine”, un cine de sensaciones, de emociones, de experimentación.

El espacio entre las cosas se grabó episódicamente, entre el 2008 e inicios del 2011, en diversas locaciones, desde Iquitos y alrededores, pasando por Cusco hasta Lima, México D.F., Barcelona y Buenos Aires; y con un presupuesto mínimo de US$10,000 aproximadamente.

Lean la entrevista con el director, a continuación:

El espacio entre las cosas, de Raúl del Busto

Cuéntanos Raúl, ¿de qué va “El espacio entre las cosas”?
“El espacio entre las cosas” trata acerca de un director que recorre posibles locaciones y afina el guión de su nueva película, un policial.
El personaje principal es un detective de la división de narcóticos, que enfrenta una serie de sucesos extraños tanto en su vida personal como profesional.
A manera de ensayo, o libreta de apuntes, el narrador y el protagonista se funden, y la realidad y la ficción son parte de un mismo universo.

¿De dónde nace la idea de hacer esta película?
La idea nace por la necesidad de filmar, esperar más de 4 o 5 años para realizar una película es realmente angustiante. Estaba harto de dedicarme gran parte del tiempo a “armar proyectos” en papel y pasar muy poco tiempo en filmación. Es así que en plena preparación para “Las cenizas” comienzo a filmar todo lo que puedo.

¿Cómo ubicas esta película en relación a tus anteriores trabajos?
Pues no lo sé, porque su propia gestación fue más abrupta, surgió más que de la necesidad de contar algo, como una respuesta natural a la necesidad de seguir haciendo cine.

Percibo que es una película más libre, ya que desde su inicio pretendí construir algo que se ampare en la inefabilidad, que su punto más sólido se encuentre en la articulación expresiva de imágenes y sonidos y que la palabra sea sólo una capa más, y que no sea dependiente de una rígida estructura dramática.

Quise filmar una película que flote, que se fusione y que se maneje desde distintos puntos de lectura, que no se someta fácilmente a la clasificación o se ampare en el suceso explícito, que me permita dejar en sus imágenes, en sus intentos de narrativa o de mero registro, en sus sonidos, o sus frases -aspectos de mi persona fusionados con la recreación o la manipulación- con la finalidad de generar sensaciones/emociones y sin renunciar a la premisa de lo lúdico, de la construcción amparada en la experimentación en la puesta en escena más que subordinar todo a una narrativa lineal y controlada.

Mi intención fue eliminar puntos específicos, hacer borrosos los límites, desde la identidad o la alternancia del narrador, pasando por la elaboración de la ficción y el registro documental, hasta el intento de elaborar un ensayo, un híbrido.

¿Con qué equipo trabajaron durante el rodaje?
Trabajamos con equipo mínimo, tanto humana como técnicamente, muchas veces por asuntos presupuestales tuve que filmar sólo.
Se usaron distintas cámaras digitales de 3 CCDs y a 24 cuadros progresivo.

El espacio entre las cosas, de Raúl del Busto

¿Cómo han financiado la produccion de esta película?
Todo ha sido financiado con recursos propios, ahorros y favores de amigos.
Si tomamos en cuenta la logística de filmar en lugares fuera de Lima o del Perú, incrementa muchísimo los costos.
Aproximadamente habremos gastado unos 10 mil dólares, pero a eso debería sumársele la ayuda desinteresada de amigos que aportaron desde la música, hasta el transporte, así como también darnos la facilidad para filmar algunas locaciones.
Ha sido una producción bastante singular por lo episódica y por lo larga en el tiempo de construcción (casi 3 años).

¿Qué nos puedes contar de “Las cenizas”? Que incluso contaba con el apoyo de la productora ‘Mantarraya’ de Carlos Reygadas.
“Las cenizas”, por asuntos presupuestales, tuvo que quedarse congelado, pero es un proyecto que espero en poco tiempo pueda retomarse y concluirlo.

¿Hubo alguna ayuda similar para “El espacio entre las cosas”?
No ha habido ayuda hasta el momento. Pero si me siento muy agradecido con Lita Stantic y con Ilse Hughan a quienes tuve oportunidad de mostrarles el primer corte de “El espacio entre las cosas” y me dieron importantísimos consejos luego de su visionado.

¿Qué planes tienen a continuación con la película, luego de terminarla?
La intención, antes que nada, es esperar hasta dónde puede llegarse con la película en esta instancia de postproducción, si es que hay posibilidad de un transfer, si se pueden refinar detalles técnicos, luego de todo eso pienso que será mejor centrarse en las posibilidades para presentarla.

El espacio entre las cosas, de Raúl del Busto

Extra: Lean también esta extensa entrevista con Raúl del Busto, publicada el 2007 en La cinefilia no es patriota.

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23 comentarios

  1. cesar pereyra
    7 de noviembre de 2011 at 21:55 — Responder

    Si la pelicula nace de la necesidad personal de provocar, generar sensaciones,etc,etc, de repente cabria preguntare, que creo que les falto a uds: ¿Y como evitaras que aburra?.¿O no te importa que el pùblico se frustre?. Porque esta bien que el cineasta quiera desarrollar , experimentar , probar, sin interesarle mucho el gusto del pùblico , al fin y al cabo todo o casi todo ha sido producido de forma autogestionaria pero observo que tambien le interesa mostrarlo a la gente, le interesa compartir , dar a conocer como ve èl el mundo o determinada situaciòn pero si ha pensado en exhibirlo tambièn deberia tomar en cuenta el generar el interès del auditorio para que este no se vaya de la sala o se sienta estafado, decepcionado, etc,etc,. Por que si esto pasa que no sorprenda a nadie ver en facebook, twitter y demàs : quejas, lamentos, insultos, comentarios depresivos, o malhablados que pongan a todos los cineastas peruanos en el mismo saco, diciendo que el cine peruano es malo, mediocre, etc,etc, En fin lo ya conocido. Ojala encuentre el equilibrio. A mi me gusto “Detràs del Mar”,lo sentia atrevido por ir contra la corriente, ir contra lo establecido, pero a la vez lo sentia demasiado prisionero , encerrado , hermètico, egocentrico y algo depresivo. Suerte en su pelìcula ojala apruebe el concurso del conacine y algun distribuidor-exhibidor atrevido la quiera proyectar.

    • Manuel Siles
      8 de noviembre de 2011 at 10:57 — Responder

      ¿Y por qué hay que estar tan seguros de que no le va a gustar al publico? Yo soy parte del publico y me gusto mucho su primer largo “Detras del Mar” y el corto “La Espera de Riowa”. No es obligación de todos los realizadores construir una industria y sí es obligación del Estado apoyar las realizaciones que, precisamente, no tienen posibildades comerciales mas sí artísticas. Por el contrario, las realizaciones que nacen con espíritu comercial (legitimo, por cierto) deberían arriesgar su propio dinero.

  2. Oskar G. Herrera
    8 de noviembre de 2011 at 2:04 — Responder

    Me siento totalmente identificado con este director, en lo que piensa sobre el cine y en cómo lo hace. Al igual que él, costeándome mis propios equipos para, en mi caso, hacer realidad mi primer proyecto tras varios años de planteamientos. Apenas he visto los trailer’s de su corto La Espera de Ryowa y de su anterior largo, tengo mucha curiosidad en observar sus trabajos de manera más completa, me lleguen a satisfacer o nó, pues leyendo la entrevista que se le hizo en el 2007, su forma de visualizar y concebir el cine es muy similar a la percepción que tengo sobre este arte. Tal vez no sea admirador del cine de Tarkovsky, pero asimilo en buena forma el arte metafísico y/o filosófico. Espero que, como mínimo, tenga la misma oportunidad en alguna sala comercial como cualquier esperpento peruano que se estrena, y poder conocer a este señor. Que siga pintando más cuadros.

  3. 8 de noviembre de 2011 at 3:39 — Responder

    Mientras hay unas películas que apuntan directamente al agrado del público (que está muy bien que eso suceda) hay otras películas cuyo objetivo central no va por ahí sino por ofrecer otro tipo de impresiones a quien la vea: impresiones sensoriales, inseguridades sobre el mundo que nos muestran en la pantalla, preguntas que traspasan la proyección y nos retan.

    Felizmente, ese es un cine que también existe, más allá de si “aburre” o no al “público” (generalización muy vaga sobre el universo de una película). Estoy seguro que Raúl es un cineasta cuyas películas pertenecen a ese segundo grupo, ese grupo ingrato que nos cuestiona y, a veces, nos frustra (¿por qué una película debería satisfacernos?).

    Cada nuevo trabajo de Raúl es un motivo de gran entusiasmo para muchas personas que vemos en el cine una expresión artística, algo que parece que casi todos olvidan, preocupados por las salas que se llenan, olvidando el germen primario de por qué uno hace cine.

    Éxitos a “El espacio entre las cosas” y a Raúl, gran persona y mejor cineasta.

    • RBC
      9 de noviembre de 2011 at 0:15 — Responder

      Señor vilchez sus ideas me confunden.
      Empecemos por su primer párrafo:
      Usted contrapone el cine comercial, al que califica de un cine “ para agradar al publico“; a otro de “impresiones sensoriales, inseguridades sobre el mundo que nos muestran en la pantalla, preguntas que traspasan la proyección y nos retan“.
      A ver … el cine comercial no necesariamente esta pensado para “agradar“. El más pueril seguro que sí, pero no generalice.
      Lo que sí definitivamente busca un cine sometido al mercado es generar experiencias intensas, así sean desagradables o no, así sean sutiles o vertiginosas. Seguro q hay fórmulas mas o menos seguras pero también hay espacio par la audacia y creatividad. Lo que no funciona es la laxitud, la arbitrariedad, la incoherencia.
      … Y luego describe la otra opción como aquella que busca “impresiones sensoriales, inseguridades sobre el mundo que nos muestran en la pantalla, preguntas que traspasan la proyección y nos retan“.
      Bueno le voy comentando que la primera opción también se vale de impresiones sensoriales y que encontraremos numerosos ejemplos de proyección de inseguridades en relación a las premisas que plantean sus historias, y que definitivamente nos retan más allá de la proyección.
      No tengo nada personal contra usted pero sí contra sus imprecisiones, que confunden.

      • RBC
        9 de noviembre de 2011 at 1:09 — Responder

        Y veámos su segundo y tercer párrafo:
        No importa si el cine “aburre” o no al “público”, dice usted… hay que hacer películas ingratas que nos cuestionen e incluso que nos frustren… “¿por qué una película debería satisfacernos?“. se pregunta luego entre paréntesis… y luego añade que usted concibe el cine como una expresión artística, el germen primario de la realización cinematográfica.
        …………..
        Públicos hay muchos… los asiduos a los super-heroes, los asiduos a los dramas. los de las comedias, los q van a ver películas europeas o peruanas… está también el público típico de festivales … hay festivales y festivales también… unos premian la exploración, otros premian la precisión de la construcción…

        A mi juicio, todos deberían buscar la profundidad pero lamentablemente algunos pierden la perspectiva y valoran el esteticismo vacío y la exploración gratuita.

        Porque se puede ser aburrido y ser banal … Se puede ser ingrato y ser banal
        … Se puede privar de satisfacción y frustar a los espectadores a punta de banalidades.
        Es la tarea más sencilla del mundo.

        A contraparte se puede hacer comedia ligera y ser profundo, como se puede hacer cine aburrido, ingrato y NO ser banal…
        Así que lo único que interesa es la profundidad y lo único que tenemos que evitar es la banalidad.
        Seguro que el cine es una expresión artística, incluso estas películas banales serán en el futuro documentos que iluminaran los estudios sobre esta época porque hablarán involuntariamete de nuestra podredumbre y servirán de contraste con el puñado de películas punzantes y profundas que logremos sembrar y cosechar. más allá q se adscriban o no a modelos comerciales..

        Profundidad / Banalidad… esta es la dicotomía señor Vilchez.

      • 9 de noviembre de 2011 at 7:05 — Responder

        Sí, evidentemente no hay fronteras tan marcadas. The dark knight es una película que me fascina, me cuestiona y es abrumadoramente taquillera. Así como hay películas que intentan ser “de autor” y las siento un bluff.

        No creo que hayan dos “tipos” de cine y las películas se sitúen en uno o en otro bando. Pero sí creo que existen esos bandos y que es el segundo el que a varios nos causan más interés y entusiasmo (y no las explotaition movies). No por su razón de ser, no porque intenten ser “distintas” sino por sus resultados en la pantalla. Y creo que las obras de Raúl han ganado a pulso ese entusiasmo.

        • 9 de noviembre de 2011 at 7:19 — Responder

          Es decir, no creo que hayan *únicamente* estos dos tipos de cine. Y en realidad, esta distinción es un poco absurda, como dividir el cine entre películas de celuloide o y películas en digital. Pero, para ciertos análisis, la distinción (aunque básica) es útil y se sabe rápidamente de qué estamos hablando.

  4. 8 de noviembre de 2011 at 8:32 — Responder

    Sinceramente, sería genial q esta pela gane el concurso de post ya q sentaría un precedente muy importante al ser la primera obra “experimental” en recibir un apoyo del estado, sobre todo porq “las cenizas” no logró esto, pese a tener un gran apoyo del extranjero.

    No tengo el gusto de conocer a Raúl personalmente, pero sí he visto “Detrás del mar” y, pese a q le encontré varios, no defectos, pero sí excesos, me encantó por lo arriesgado y novedoso de su propuesta. Es más, fue una de mis principales influencias para mandarme a dirigir mi primer largo en el 2008. Aunq mi cine es muy diferente, siento q nos hermana la búsqueda de un nuevo lenguaje y nuevas propuestas q, para bien o para mal, amplía el, por ahora, pequeño universo de nuestra humilde cinematografía.

    Toda la suerte del mundo para este proyecto y todos los demás proyectos de gente q no teme correr riesgos. Sea en el circuito comercial o alternativo, nos vemos en el cine.

  5. cesar pereyra
    8 de noviembre de 2011 at 22:47 — Responder

    !Vaya, vaya, por lo que observo se lo han tomado a pecho lo que opine! No estoy de acuerdo con lo que dice el sr siles sobre : “Por el contrario, las realizaciones que nacen con espíritu comercial (legitimo, por cierto) deberían arriesgar su propio dinero.” sr Siles : Es que el problema es ese precisamente NI SIQUIERA LAS REALIZACIONES QUE NACEN CON ESPIRITU COMERCIAL PUEDEN ARRIESGAR SU PROPIO DINERO O TODO SU DINERO ;¿Y sabe por que ? Por la sencilla razòn que no tienen lo suficiente para arriesgar. No les queda mas remedio que recurrir a la co-producciòn, o al auspicio del estado u otros paises interesados en apoyar a cines pequeños como el nuestro. Incluso los llamados cineastas ya establecidos y llendome a un extremo pongo como ejemplo a pedro almodòvar. si ud y los demas se han fijado en los creditos de sus peliculas dice: Con el apoyo de tvespañola, tvcataluña, o alguna empresa francesa, etc,etc. Se da cuenta sr Siles ,èl que es toda una celebridad y hace cine comercial necesita el apoyo economico de otras entidades.

    Es cierto lo que dicen: Un cineasta no tiene porque agradar y su pelicula menos. Entonces si no les interesa agradar que no vengan a quejarse de porque el pùblico no va. Porque si yo cineasta hago una cinta QUE SE va a ir contra la corriente lo minimo que puedo hacer es aceptar esa realidad y respetar la decisiòn del pùblico de rechazarla . El sr Raùl del Busto ha decidido POR SI ACASO CON TODO EL DERECHO DEL MUNDO, HACER UNA CINTA EXPERIMENTAL. Y està bien que lo haga asi. Eso me demuestra que es decidido, concecuente, y firme en sus propòsitos. Pero tampoco tampoco seamos ingenuos como el sr Siles que afirma: “¿Y por qué hay que estar tan seguros de que no le va a gustar al publico? Yo soy parte del publico ” . Al Sr Siles y a los demàs les pregunto: ¿Uds pagarian para ver “Detras del Mar 2º Parte.”? ¿Pagarian ? . ¿Y cuanto pagarian?. Pienso que ud sr Siles afirma eso porque la vieron en un cine club con entrada libre. Les vuelvo a preguntar ¿Cuànto pagarian?. Ah ya se, van a decir : Pues la entrada promedio: 10 soles. ¿Y si la exhiben dentro de una muestra en el festival de cine pucp pagarian 15, 18 , o 20 soles ? Irian ahi o esperarian que se exhiba en un cine club con ingreso libre. Yo personalmente no dispongo de ese dinero para verla, esperaria que la den en un cine club con ingreso libre.

    Mire sr Siles ,el director Raùl del Busto ya admitio que su pelicula no tiene una estructura tradicional, observen lo que dice:” A manera de ensayo, o libreta de apuntes, el narrador y el protagonista se funden, y la realidad y la ficción son parte de un mismo universo.” Luego afirma: “!que se maneje desde distintos puntos de lectura, que no se someta fácilmente a la clasificación o se ampare en el suceso explícito, que me permita dejar en sus imágenes, en sus intentos de narrativa o de mero registro, en sus sonidos, o sus frases -aspectos de mi persona fusionados con la recreación o la manipulación- con la finalidad de generar sensaciones/emociones y sin renunciar a la premisa de lo lúdico, de la construcción amparada en la experimentación en la puesta en escena más que subordinar todo a una narrativa lineal y controlada.” ¿se da cuenta sr Siles?. El ya lo admitiò. Y ni yo ni ud podemos hacer nada al respecto. Y la verdad no tendriamos que hacer nada , simplemente respetar su decisiòn.

    Personalmente pienso que si seria justo que se le de la oportunidad de ganar el premio u otros que se hagan. Ya que estoy de acuerdo , por que lo he visto y he leido que el conacine se maneja de acuerdo a determinados parametros de apreciaciòn.

    En cuanto al sr Vilchez , no estoy de acuerdo con lo que opina, me da la sensaciòn que opina màs por la amistad que tiene con el sr Del Busto , èl dice: “Felizmente, ese es un cine que también existe, más allá de si “aburre” o no al “público” (generalización muy vaga sobre el universo de una película). Si pues, que bueno que exista. Sr Vilchez, eso de la generalizaciòn vaga NO ES CIERTO. El aburrimiento mientras se ve una pelicula es algo bien real. Es algo tangible, lo notas, lo observas, lo sientes . Y eso es algo veridico. Me atrevo a aconsejarte que no solo veas la pelicula sino tambien al pùblico que te acompaña en la sala. Cosa que yo mas de una vez he hecho, y he comprobado en varios casos caras de entusiasmo, de alegria, de tristeza, y tambièn de aburrimiento , tanto asi que se duermen en la sala y Roncan, Aunque parezca chistoso,… pero pasa, eso si algo real repito y no una “generalizaciòn vaga”. . Incluso hace mas o menos dos años o creo que ya fueron tres no recuerdo bien. Vi al critico de cine Gabriel Quispe dormirse en la sala Ricardo Palma de Miraflores cuando proyectaban “Contra el muro” de fatih akim, creo que asi se llama el director, osea la pelicula le aburriò.

    Es màs tambien vi al conocido mario castro cobos, asumir gestos de incomodidad y de querer dormirse en una sala de cine cuando proyectaban una de rafael arevalo, creo que era “Alienados” no recuerdo bien el titulo pero si lo vi hacer eso. Puso cara de : !A que hora acaba esto!. Osea le aburriò. ¡Te das cuenta Vilchez si es real y no algo vago, etereo, soñado, imaginado, !. Hasta la vista sres y se que no me van a creer pero si deseo que el sr Del Busto acabe su pelicula y se exhiba.

    • Manuel Siles
      10 de noviembre de 2011 at 12:23 — Responder

      Pero claro que pagaría por ver detras del mar y por cualquier película que crea que debo ver. Hace unos meses pague 17 soles por ver “Autoretrato Sonoro” de Manongo Mujica y ya la había visto tres veces sin pagar (lamento informarle que soy una persona de escasos recursos). Creo que todos deberíamos pagar por ver una película donde se cobre por verla. Usted no me conoce, pero quienes sí me conocen saben que soy uno de los que piensa y dice que el cine, por más independiente que sea, debería ser capaz de recolectar, si no las enormes cantidades de las superproducciones, lo suficiente como para quedar posicionado para la siguiente producción, aunque complete su presupuesto con ayudas. Eso, por supuesto, pasa por un trabajo a largo plazo, no se trata de empezar a cobrar y creer que se van a recoger bolsas de dinero, sino de acostumbrar al público aunque sea poco, a pagar por ver un trabajo artístico.

      Las coproducciones también son parte del mundo de los negocios y los coproductores también piensan en sus utilidades. Lo que no hay que hacer es satanizar a nadie por decidirse por el mundo comercial. Sin embargo a mí no me parece que eso se haga con el dinero de los contribuyentes, de lo contrario cualquier persona que inicia un negocio debería poder recibir la ayuda del estado en esas condiciones ¿Por qué un cineasta tiene derecho a recibir cientos de miles de dólares sin ninguna necesidad de devolver un cobre y, por ejemplo, un campesino o devuelve el dinero o le embargan su parcela? La respuesta habitual a esa pregunta es que el cine no es cualquier industria sino una industria cultural, pero resulta que no todas las películas que se hacen pertenecen a esa categoría, muchas son solo un producto más que se ofrece al mercado. Cuando esto último ocurre, entonces debería ser tratada como cualquier otro producto. Por supuesto eso implica que el Estado resguarde el mercado de modo que no sufra discriminación dicho producto a favor de los importados. Desde luego, dado que hacer cine es caro y el mercado del cine peruano casi inexistente, sí creo que merecería una ayuda inicial del Estado, pero cuando es un producto más, a mi parecer, debería ser en la forma de un fondo revolvente, es decir el empresario debería devolver el prestamo del Estado como cualquier otro ciudadano peruano. Y solo las películas que no se interesan en el ámbito comercial deberían recibir ayudas sin cargo a ser devueltas.

      Su devoción por el cineasta Pedro Almodovar me resulta conmovedora. Lo felicito y le deseo muy sinceramente que siga disfrutando de su cine. Lo último que he visto de él en muchos años han sido los primeros cinco minutos de “Los Abrazos Rotos”.

      Su lista de personas que dormitan ante el trabajo de tal o cual autor, aunque divertida, me parece irrelevante. Imagínese que yo ahora le haga una lista de quienes vieron algunos títulos con suma atención y deleite ¿En verdad usted cree que esa sería una argumentación que nos llevaría a alguna parte? Me temo que solo lo animaría a ampliar su primer catálogo. El cine comercial, independiente, o el que se haga bajo cualquier etiqueta, siempre será del gusto de unos y del disgusto de otros. En tal sentido asegurar que la película de Raul del Busto no va a gustar al público es un énfasis innecesario. Le doy mi palabra de honor de que no va a gustar a parte del público, a otra parte le será indiferente y a otra le gustará.

  6. 10 de noviembre de 2011 at 16:12 — Responder

    Qué bacan que Raúl este generando este pequeño hilo de comentarios a raíz de su nueva película. A propósito soy encargado de un cineclub con entrada libre. Quiero ver que hay en el espacio entre las cosas…

  7. cesar pereyra
    13 de noviembre de 2011 at 23:21 — Responder

    A ver, a ver, dijo un ciego. Vayamos por partes. Cuando afirmas la siguiente pregunta: ¿Por qué un cineasta tiene derecho a recibir cientos de miles de dólares sin ninguna necesidad de devolver un cobre y, por ejemplo, un campesino o devuelve el dinero o le embargan su parcela? . En primer lugar tu comparaciòn es ilògica, mezclas papas con camotes. Los cineastas o aspirantes a cineastas que postulan a un concurso nacional o extranjero donde se dona una cantidad de dinero para realizar un film no es para lucrar, ni para llenarse de dinero ,como al parecer tu insinuas , con la frase: “Tiene derecho a recibir cientos de miles de dòlares” por que su fin es realizar un trabajo artìstico,que ya terminado expondra al pùblico para dar a conocer su parecer sobre determinado tema. En cambio si se da el caso de que un campesino reciba grandes cantidades de dinero , lo va a tener con el claro fin por supuesto de mejorar su vida, su entorno social y tambièn lucrar. Y si obtiene ganancias las devolvera pagando impuestos. Asi tambien lo haràn los cineastas. Son dos cosas totalmente distintas. Ahora , suponiendo que el cineasta peruano llegue a tener un exitazo en taquilla (algo que desde hace muchos años no se da en el Perù y que tù no dices) y obtenga mucho dinero, ese ingreso ecònomico el lo reinvierte en mas peliculas, da màs trabajo, propicia o apoya la supervivencia de nuestra pequeña cinematografìa . Subestimar , despreciar como al parecer tu haces con los cineastas que derivan en cine comercial ES MEZQUINO y me da indicios para afirmar que mas pareces un resentido .

    Màs tarde dices: ” La respuesta habitual a esa pregunta es que el cine no es cualquier industria sino una industria cultural, pero resulta que no todas las películas que se hacen pertenecen a esa categoría, muchas son solo un producto más que se ofrece al mercado. Cuando esto último ocurre, entonces debería ser tratada como cualquier otro producto. Por supuesto eso implica que el Estado resguarde el mercado de modo que no sufra discriminación dicho producto a favor de los importados. Desde luego, dado que hacer cine es caro y el mercado del cine peruano casi inexistente, sí creo que merecería una ayuda inicial del Estado, pero cuando es un producto más, a mi parecer, debería ser en la forma de un fondo revolvente, es decir el empresario debería devolver el prestamo del Estado como cualquier otro ciudadano peruano. Y solo las películas que no se interesan en el ámbito comercial deberían recibir ayudas sin cargo a ser devueltas” . Pienso que te falta informaciòn: En primer lugar el Estado NO LE PRESTA DINERO , a los cineastas . EL ESTADO SE LOS DONA . Y ojo ,por si acaso los cineastas regionales que gustan de trabajar gèneros cinematogràficos como el terror , la comedia, y el melodrama tambièn han recibido estas donaciones, ¿Los incluiras a ellos tambièn para que devuelvan el dinero? ¿O solo es con los limeños la cosa?

    Cachosamente dices: “Su devoción por el cineasta Pedro Almodovar me resulta conmovedora. Lo felicito y le deseo muy sinceramente que siga disfrutando de su cine. Lo último que he visto de él en muchos años han sido los primeros cinco minutos de “Los Abrazos Rotos”.. Bueno Siles, lamento provocarte el trauma de tu vida, pero no , no soy devoto de Pedro Almodòvar. Y no creo que él necesite devotos. Aunque admito que algunas películas de él me gustan y otras no. Pero si pienso que debiste ver toda la película : “Los abrazos rotos” para que te fijes en los créditos que mencione antes.

    Y màs abajo dices: “Su lista de personas que dormitan ante el trabajo de tal o cual autor, aunque divertida, me parece irrelevante. Imagínese que yo ahora le haga una lista de quienes vieron algunos títulos con suma atención y deleite ¿En verdad usted cree que esa sería una argumentación que nos llevaría a alguna parte? Me temo que solo lo animaría a ampliar su primer catálogo. El cine comercial, independiente, o el que se haga bajo cualquier etiqueta, siempre será del gusto de unos y del disgusto de otros. En tal sentido asegurar que la película de Raul del Busto no va a gustar al público es un énfasis innecesario. Le doy mi palabra de honor de que no va a gustar a parte del público, a otra parte le será indiferente y a otra le gustará.” Mira Siles, no sabes cuanto me alegra haber llevado a tu triste vida un poco de alegría. En cuanto a la lista con que me amenazas hacer, hazla no màs , no te chupes, hazla con confianza , ….cosa que así nos reimos los dos.Y te aclarò que no estoy haciendo catalogos de ningún tipo. De repente tu tengas tiempo , yo no tengo . En cuanto a que yo asegure que la pela de Raùl del Busto no iba a gustar, no recuerdo haberlo dicho, y si lo dije. No dije nada nuevo, es obvio que no va a gustar a la masa de gente. Porque este tipo de películas esta dirigida a un público especifico: cineastas,críticos de cine, cinéfilos,artistas plásticos, etc,etc, y aùn así ,la realidad ha demostrado, al menos en el perù , que el cine experimental la gente prefiere verlo en cine clubs con ingreso libre.

    • brenda
      14 de noviembre de 2011 at 14:03 — Responder

      ¡Pobre tipo…! Con razon el Peru esta ultimo en comprension de lectura.

    • Carlos
      14 de noviembre de 2011 at 14:19 — Responder

      Plop, este pata debe haber leido otro texto y no el de Siles, o sencillamente no sabe leer. Encima quiere parecer gracioso ¿no? pero solo se le ve torpe.

  8. cesar pereyra
    14 de noviembre de 2011 at 23:06 — Responder

    ja,ja,ja,ja,ja, asi no me hagan reir,ja,ja,ja,ja.

  9. […] El espacio entre las cosas, de Raúl del Busto, Intro Films SRL. Ficción. 90 min. […]

  10. Carlos
    18 de noviembre de 2011 at 15:38 — Responder

    Al final gano el concurso de post, felicitaciones al director.

  11. 25 de noviembre de 2011 at 11:09 — Responder

    ¿Qué me hace admirar el cine de Raúl? En cinco palabras: El cine como búsqueda espiritual. Suena raro. ¡No! Es lo natural si se trata de arte, de su esencia, de su nexo con lo sagrado, de su origen, indiscernible del mito y de estados del ser ‘religiosos’ o místicos. Un intento de acceder a una conciencia total o más plena de quiénes somos. A la vez que investigación, reflexión e investigación de la forma…

    Creo que tanto Detrás del mar como El espacio entre las cosas no existirían sin eso que Kandinsky llamaba ‘principo de necesidad interna’. Con el cine de Raúl, a mi juicio, por primera vez podemos hablar de un cineasta peruano a quien podemos relacionar con Ozu, Bresson y Akerman. No es poco.

    En el caso de El espacio entre las cosas, el nombre de Tarkovski, del Chirs marker de Sans soleil, y de Godfrey Regio (trilogía Qatsi) saltan a la consideración.

    Para quienes amamos el cine como arte, como necesidad del espíritu, como fuente de revelaciones, solo puede alegrarnos de todo corazón este justo reconocimiento.

    • RBC
      27 de noviembre de 2011 at 23:01 — Responder

      Es decir que antes no hubo intentos de arte cinematográfico en el Perù?
      Que haya intentos de búsqueda espiritual en el cine no asegura que la pelìcula sea consistente, ni siquiera que sea espiritual. Todos estamos llenos de buenas intenciones.
      Podría explicar aquello de Kandinsky en lugar de señalarlo y no desarrollarlo? Y lo de Ozu, Bresson y Ackerman… sino fuera usted un crìtico no se lo pedirìa. No trate de atarantar a la audiencia, desarrolle.

  12. […] resume su película el propio Raúl: El espacio entre las cosas trata acerca de un director que recorre posibles locaciones y afina el […]

  13. […] El espacio entre las cosas, de Raúl del Busto Maldonado. Intro Films SRL. […]

  14. […] cine peruano será representado en esta Selección Oficial con la transgresora El espacio entre las cosas, segundo largometraje de Raúl del Busto, uno de los cineastas nacionales que mayores entusiasmos y […]

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“El espacio entre las cosas”, segundo largometraje de Raúl del Busto