BAFICI 2015: Críticas de «Ragazzi» de Perrone, «Mar» de Dominga Sotomayor y «Los exiliados románticos» de Trueba


Ragazzi, de Raúl Perrone.
Partiendo de la figura de Pasolini, nos transporta a un universo de tono onírico, Perrone, continua explorando sus formas narrativas, cambiando de tono a largo que avance la película.

Narrada en dos movimientos, como si se tratase de una pieza de música clásica, estamos frente a una muestra de cómo sentir, escuchar, es como transportarse visual y sonoramente. Filmada en blanco y negro, el filme se va construyendo, en un tono donde la música es un elemento que complementa el sentir de cada imagen, marcando el ritmo de la película.

Ragazzi es la película más autentica y orgánica de Perrone, nos sumergen en un mundo de personaje que pasean por senderos distintos y contradictorio. De la desazón, el amor, el deseo, se va transformando en el segundo movimiento en un lugar bucólico, salvaje, mundo adolescente, inocente, seres libres. Ragazzi, es una experiencia visual y sonoramente poética, sincera, e irrepetible.


 

Mar, de Dominga Sotomayor
Este es el segundo largometraje de la directora chilena, se presenta en la Competencia Argentina, luego de su aplaudida opera prima «De jueves a domingo» (2012). «Mar» fue rodada en menos de una semana en un balneario de Villa Gesell. Una película fiel a su estilo, donde se narra la relación de una pareja de treinta a más, que denota una crisis, llenos de apatía, distantes, el viaje en vez de unirlos parece alejarlos.

Con una composición asimétrica en planos, la mayoría estáticos, nos transmite esa frialdad que existe entre ellos, las escenas de playa, cargados de silencios, de miradas distantes, de diálogos obligados, denotando quejas, con el subtexto del horóscopo. Como avanza la película, se vuelve todo irritante, quizás las huidas de Martin hacia al mar es como ausentarse de todo lo que lo perturba. La llegada de la madre de Martin, logra un quiebre, y remece el ambiente entre ellos. Es el momento de poder descubrir más de Martin, un tipo apático totalmente, de poco carácter, donde se denota que la madre influyó en sus actitudes desde la infancia.

Mar, de Dominga Sotomayor

Lo que ya plantea la directora, es la ausencia de una trama con un inicio nudo y desenlace, eso no se verá, ya que «Mar» tiene un ritmo pausado, un montaje sin sobresaltos, fuera de campo, no es una película fácil de digerir, obliga al espectador a contemplar, es un estilo que la Sotomayor tiene, podría decirse que es un trabajo correcto, alejado de la narrativa tradicional.

Los exiliados románticos, de Jonás Trueba
La película tuvo su estreno mundial en la sección Competencia Internacional. El filme es una propuesta naturalista, que narra la historia de tres amigos que enrumban a un viaje sin ningún motivo aparentemente, donde vivirán momentos idílicos, cotidianos. En esta oportunidad Trueba confiesa haber rodado el filme en 14 días, sin un guion preestablecido y es ahí donde nace la belleza del film, en lo simple, imágenes logradas orgánicamente, pasar el tiempo, sin cavilar.

Con una maestría de dirección de actores, donde la atmosfera ecléctica, es llevada por una acertada selección de canciones, que combina con la película. Trueba, se aleja del pesimismo económico en que se encuentra España, y nos cuenta una historia, con citas marxistas, diálogos sarcásticos, que emanan naturalismo visual. «Los exiliados románticos» hacen un homenaje al romanticismo, donde los personajes van en busca del amor puro o quizás efímero, tratando de quemar etapas o solo liberarse de un mundo contaminado.


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