Harry Potter y la paranoia de las Majors

Los amigos de Warner Bros. Pictures nos invitan cordialmente a la función de prensa de Harry Potter y el misterio del príncipe, recordándonos como suele hacerse en las presentaciones de blockbusters de este calibre, que “no se permitirá el ingreso a la sala de cámaras y celulares. De preferencia, no traerlos”. Hasta ahí todo bien (es un decir). La novedad en esta oportunidad viene en la forma del documento denominado “Acuerdo de Seguridad y Confidencialidad”, que debemos llevar firmado a la función si queremos tener el privilegio de ver Harry Potter 6 antes que todo el mundo.
Como leerán a continuación, el nivel de paranoia al que han llegado ciertas empresas distribuidoras estadounidenses linda lo insultante. Si bien son sus reglas y sus condiciones, y quien quiera participar de sus eventos debe allanarse a ellas, tratar como potenciales “delincuentes” a los periodistas que ellos mismos están invitando es, si no risible, ofensivo. Policías y guachimanes en la puerta, equipos infrarrojos, y por si fuese necesario, aplicarán, cordialmente, el famoso Arresto Ciudadano:
El señor (la señora)___________________________________ representante de ______________________ accede a cumplir con los requerimientos indicados por Warner Bros. Pictures y sus representantes en Lima.
No se permitirá el ingreso a la sala de cámaras ni celulares. Sugerimos dejarlos en casa o en el auto.Al asistir al evento usted acepta las condiciones y restricciones de seguridad que se tomarán para su realización. La proyección será monitoreada para evitar la grabación parcial o total; De darse el caso de encontrar a un invitado grabando o fotografiando la película, éste será retirado de la sala y presentado a las autoridades respectivas.
Contaremos con la presencia de la Policia Nacional del Perú, de efectivos de una empresa de Seguridad, contamos con equipos de alta tecnología para impedir grabaciones ilícitas y haremos valer la nueva ley de Arresto Ciudadano por lo que les recomendamos seguir nuestras indicaciones y disfrutar la película.
Será que ya no voy muy seguido a estas funciones de prensa, pero hasta donde yo recuerdo, esta debe ser la primera vez que se verá una película con un policía al lado. ¿Es en estas presentaciones tan peligrosas para la sociedad que se están utilizando los escasísimos recursos policiales?
Recordemos además que son empresas como ésta las que han promovido “su” proyecto de norma legal, la Ley Majors, dizque de fomento a la cinematografía nacional.
Ya saben, disfruten la película, colegas.
Reacciones en la red:
- Cinespacio: Así fue el Avant Premiere, con tombos y amenazas de “arresto ciudadano”.
- Ricardo Bedoya: “Mejor que les pongan esposas a la entrada, los sienten al lado de un Fiscal y les echen encima perros sabuesos”.
- Utero.pe: “Ahora llevar un celular al cine también te hace sujeto del arresto ciudadano”.
- Eduardo Arcos: “¿Qué culpa tienen los periodistas y personas especializadas en cine que escriben en blogs de la paranoia de Warner?”.
- Paco Bardales: “Lo peor es que tanto bolondrón e histeria se ha generado por Harry Potter. Encima.”
- Mario Castro: “Esto no es otra cosa que Bush, ¿no?; en lenguaje transnacional / internacional / neoliberal / neocon / neonazi… y altamente globalizado y tecnologizado”.











Sobre la piratería, y por lo dicho en mi comment anterior, está claro que no es posible tener una posición unívoca.
Primero, porque las propias distribuidoras comenten tropelías contra el publico y, luego, porque limitan el acceso a miles de películas que nunca se verán comercialmente en el cine.
Si sumamos a ello el precio de las copias legales en DVD, en gran proporción solo disponibles en tiendas web, comprobamos que son las propias distribuidoras las que (en algunos casos, directamente) estimulan y justifican la existencia de la piratería.
Frente a este hecho, existe la “solución peruana” al problema: polvos azules, rosados y otros muchos similares en todo el país.
No es la mejor solución, pero es la solución práctica a un problema real.
Como críticos, ciertamente no podemos estar de acuerdo con la piratería, no sólo porque es un negocio ilegal, sino también porque no ofrece garantías de calidad ni respeta los derechos de autor de productores y creadores.
Pero para lograr ello (y reducir o eliminar la piratería) el Estado debe intervenir para exista un mercado que ofrezca parte o toda aquella demanda que los monopolios y oligopolios de la distribución impiden o limitan.
Efgectivamente, se trata de que funcione el mercado y no que se lo ahogue, obligando a que la demanda sea cubirta por el mercfado informal del DVD pirata.
Para ello hay medidas tales como el financiamiento público de otras redes de exhibición y distribución, con tecnología digital.
O también cuotas de pantalla para la produción nacional y/u otras cinematografías.
Son medidas que aplican otros países como Corea del Sur o Brasil, en defensa del mercado audiovisual. No hablemos de las medidas proteccionistas en los países europeos.
Acá tenemos monopolios privados que no brindan un buen servicio, no respetan al público ni a los realizadores d elos filmes que distribuyen, limitan en grado extremo la exhibición de otras cinematografías y promueven en parte la piratería.
Mientras esto no se modifique, como lo han hecho otros muchos países, pues la piratería seguirá floreciente en nuestro país.
Un lector pide que me pronuncie. Lo diré en forma
breve: me parece una invitación humillante y prepotente,
que expresa muy bien la posición de quienes se sienten
(y son, mal que nos pese) los dueños del mercado. Estoy
de acuerdo con mucho de lo dicho en los comentarios y
de manera especial con lo que argumenta Juan José Beteta.
La APRECI debería pronunciarse y enviar el pronunciamiento
a la Warner.
También viene…
Muchas gracias señor León por su pronunciamiento…Se lo agradezco…Sería bueno..que nos comenten quien fue a la función de marras..en un siempre “articulo sabroson” de esas que nos tiene acostumbrado cinencuentro…
y finalmente no sabía que existía un gremio y si la hay pues pienso que si debe haber un pronunciamiento al respecto..
Acá deben respetarse las reglas de juego. Si compañías poderosas y multinacionales como la Warner elaboran reglas y normas, el que desea obedecerlas y alienarse está en todo su derecho. Sin embargo, mal haría un periodista que se queja al asistir a la función de esa película, sabiendo lo humillante que podría resultarle.
Humillante.
Pero en casos como los de HP no se puede hacer nada en contra.
Simplemente protestar, aunque esto no afecte en NADA a la Warner…
C C,
Antes de hacer tanto ridículo con policías o serenazgo incluido, primero que Warner se preocupe por distribuir mejor su material para prensa, acorde a su level de major.
Esperemos que esa sala haya estado vacía y la misma gente de la distribuidora haya tenido que comerse sus sanguchitos.
Hola cinencuentro, tiempo que no participaba de sus debates, pero resulta que leí en una web llamada El Informante un artículo en las que felicitaban a su página por este artículo. Así que me entró curiosidad y ahora que leo todo este debate en torno a este post. pues a mí me parece que “llegó el arresto ciudadano” para los periodistas. Bromas aparte, es insultante que te inviten y luego te quieran poner “esposas”. Ahora, a todo esto ¿Habrá estado la Policia Nacional vigilando la sala ante cualquier pirata?. Si es así, mejor que se preocupen en encerrar delincuentes o gente de mal vivir, o así considera esa transnacional a los periodistas. Y como dice el señor Bedoya a quien también leí: ¡Y todo, por Harry Potter!
Aquí pueden leer el artículo de la web El informante al que hace alusión Ana.
Lucho, ya que me pides que opine de manera directa sobre tu comentario, te dire que tienes toda la razón, la empresa Warner, como cualquier otra persona o institución, puede poner las reglas de juego que le de la gana, es su derecho. Pero es también el nuestro, por supuesto, aceptarlas. Y nadie cuestiona su derecho de realizar campañas antipiraterías pero, claro, no de manera tan grosera e insultante, ni que lo hagan con nuestra plata, como ahora pretenden contrabandearlo en en su “ley de masificación”. Y por supuesto, también estamos en nuestro derecho de denunciar la enorme hipocresía que existe en este tema, porque como bien lo dice Juan José Beteta, ellos son en gran parte responsables de esta situación (recomiendo al respecto el libro de Chicho Durant, que rompe muchos mitos sobre este tema).
Sería muy importante que una futura ley de cine, además de facilitar fondos para la producción y estimular la creación de más espacios de exhibición (no sólo multicines); pueda también legislar en favor de una mejora de la oferta de películas, estableciendo cuota de pantalla o incentivos pecuniarios para que nuestra cartelera no sea solo Transformers, Terminators y….¡Harry Potter!!!
Interesante debate, pero quiero saber el desenlace. Que alguien postee cuántos medios de prensa ( y sobre todo quienes) acudieron a la humillante invitación.
Realmente indignante el pedido la Warner. Se supone que es una invitación y por ende uno no puede estar coaccionando de esa manera la libertad individual de tus “invitados”.
Para mí la solución es simple. No asistir a dicho evento ni a los subsiguientes que tengan tal tipo de advertencia.
Punto a parte, me parece de pésimo criterio usar personal policial que bien podría estar en las calles que es donde más se les necesita y no en una presentación de prensa de una película.
Warner, deja de hacer el ridiculus!
Se le puede decir “Expeliarmus!” (y mientras se nos rien , arrojarle gas pimienta) a los que apliquen Arresto Ciudadano?