¿El mejor plano secuencia de la historia del cine latinoamericano de esta década? Fácil. Y si no, choca en el palo. Por lo menos ya está ahí arriba con inolvidables secuencias como el impresionante inicio de Luz silenciosa, por mencionar otra reciente.

Ahora, claro, hay que ser hincha del fútbol -y del Racing Club de Avellaneda si se puede- para encontrar la verdadera grandeza en estos minutos de purito cine de El secreto de sus ojos, lo último de Juan José Campanella. Ahí descubrirán el ejercicio perfecto de una representación de época, un momento épico, con pirotécnia técnica y actoral: Francella, otro acérrimo de Racing, irreconocible como se le ve, está en su salsa, en su hábitat, en la tribuna popular. Esta es pues la carta de presentación precisa para un país que respira césped y desayuna pelotas de cuero, que salta fervorosamente los noventa minutos cada fin de semana.

El climax del gol marca el climax de la película, desesperada persecusión, cual marcador al que se le escapa el delantero contrario, con cámara en mano, en steady, en grúa, con efectos digitales, con quéseyo… el asunto es que funciona de maravilla. Ver esta secuencia es como escuchar el himno de la Champions, o revivir el momento cumbre del Mundial. Este plano de 5 minutos es, como diría cierto comentarista local, ¡¡ES-PEC-TA-CU-LARRRR!!

En una entrevista le preguntan sobre la escena a Campanella:

¿Cómo logró usted esa impresionante toma aérea que culmina con una persecución en primer plano, mezcla de humanos y digitales? ¿Y puede durar como seis minutos, sin que se note ningún corte?
– Avance cuadro a cuadro y no verá ninguno. Ya muchos sitios de software de efectos visuales nos están pidiendo esa toma, pero ahora no voy a develar nada. Forma parte de la diversión el que todos se intriguen queriendo saber “cómo lo hizo”. Sólo diré que nos llevó dos años de preparación, tres días de rodaje con actores y 200 extras, y nueve meses de postproducción, empleando en parte el programa Massive que usó Peter Jackson para El señor de los anillos. Los de la productora “100 bares” somos los únicos en Latinoamérica que podemos y sabemos usar ese programa. Agradezcamos a nuestro supervisor de efectos visuales Rodrigo Tomasso, un entrerriano que dicta cursos en Norteamérica, y esperemos que no se lo lleven.

De hecho es un fanático Juan José, no es casual entonces que su próximo proyecto sea un filme animado con jugadores de futbol de madera. No es joda, Campanella se refiere al fulbito de mano, futbolín o metegol.

A ver entonces si los distribuidores se avivan y ponen esta película, rotundo éxito de taquilla en Argentina, en pantalla gigante ya mismo, como merece verse, así no esperamos a que venga al Festival de Lima y gane el premio del público.

Trivia: Campanella, entre otras cosas, ha dirigido además unos capítulos de House, M.D., la mejor serie de TV de la historia del torrent.

Trivia trivial: Hace unas semanas me topé con Campanella y Francella (con su look habitual, no como sale en la película) en el bar de un hotel en Rio de Janeiro, durante el festival de cine de esa ciudad. De haber visto la pela para entonces, los interrumpía y les pedía que me firmen la camiseta.

(Gracias María Eugenia, de nuevo, por el tip)