Festival de Lima 2010: Rabia

Hay varios aspectos originales que hacen especial Rabia. La primera, y más importante, es que se trata de una obra bi-género; es decir, que funciona tanto como un thriller de suspenso como una historia de amor, cierto que un amor loco y descabellado. Los elementos perturbadores aparecen desde el comienzo, cuando el protagonista José María –un trabajador inmigrante colombiano en el País Vasco– empieza a evidenciar rasgos agresivos y luego posesivos sobre su inocente novia, Rosa, otra colombiana que labora como empleada doméstica en una mansión señorial, algo tétrica. Esta locación, en la que transcurre la casi totalidad de la cinta, está filmada de tal forma que por un momento pareciera ser una casa embrujada. Sin embargo, luego se convertirá en la principal herramienta para crear un entorno claustrofóbico, verdadera proyección del desquiciamiento del héroe.

Para ello, el director ecuatoriano Sebastián Cordero –bajo la influencia del productor mexicano Guillermo Del Toro–, aprovecha hasta el último resquicio del caserón y hasta su mobiliario para convertirlo en un laberinto donde se escenifican las amenazas contra Rosa y la protección, pero también la venganza, de José María. El ático, la cocina, el sótano, las habitaciones, escaleras y pasillos son utilizados espacialmente para crear el suspenso así como para mostrar los conflictos y vicios que corroen a los miembros de la familia. No faltan tampoco puntuales toques escatológicos y repugnantes (ratas, cucarachas), que ensombrecen el clima ya de por sí turbio del drama interno que vive José María y el externo, que gira en torno a una Rosa, ignorante en todo momento de esa rabia que –oculta– va creciendo y consumiendo a su amado. En ese sentido, resulta espléndido el largo y ominoso traveling conclusivo, culminación de un plano secuencia extraordinario que nos devuelve al frontis en contrapicado, casi terrorífico –tipo Amytiville–, de la mansión.

El segundo aspecto original es el uso del tema de la migración que, como en el caso de Norteado, elude los lugares comunes del tópico. Las presiones y prejuicios del medio sobre José María atizan una ira contenida e importada de su propio país de origen, empezando una espiral de violencia que ya no se detendrá. No se trata, pues, del migrante victimizado, sino de uno que se enfrenta y buscará vengar las afrentas reales o supuestas que encuentra en su nuevo entorno. Al mismo tiempo, la cadena de hechos que genera, en parte, por su condición de sudaca es lo que le permitirá estar cerca y –simultáneamente– lejos de su amada, en una situación en que la pureza de su amor se mantendrá más allá de cualquier obstáculo, hasta el final. Pureza que envuelve y protege a Rosa, pese a la violencia que la toca y pureza vengadora y trastornada de José María.

De otro lado, el siniestro caserón se convierte en un símbolo de la migración como una especie de cárcel donde los recientemente se encuentran en un escenario de subordinación y discriminación; sometidos a abusos y sobreviviendo (Rosa) o, excepcionalmente, asumiendo una actitud transgresora (hasta cierto punto, José María) que puede conducirlos al delito. Hay que señalar que el enfoque sobre estas características está bien distribuido entre personajes y situaciones de la película; es decir, que no s e trata de una visión esquemática ni maniquea. Asimismo, que este tema –siendo importante– es un elemento de contexto y no el aspecto central de la cinta, el cual es la doble condición de thriller e historia sentimental.

En suma, me encantó esta película, pero entiendo muy bien a aquellos que la detestan. Es posible que ello se deba, en parte, a la canción que acompaña los momentos románticos, una de las más huachafas y cantineras que haya escuchado nunca y que restaría verosimilitud a la historia de amor, añadiendo cierto rasgo paródico que reduce (o exagera hasta el ridículo, según se quiera ver) el efecto del desenlace. De igual forma, el refugio de José María también puede parecer algo inverosímil. No obstante, personalmente, me parece que estos, digamos, excesos, no llegan a opacar el logrado trabajo de cámara, la eficaz ambientación y las convincentes actuaciones que caracterizan a Rabia. No siendo una película para todos los gustos, tiene elementos inquietantes e irónicos que la hacen estilísticamente única, entretenida y original.

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10 comentarios

  1. Nicolás López
    26 de agosto de 2010 at 21:57 — Responder

    Me gustaría saber de dónde saca el señor Beteta que la película se desarrolla en el País Vasco. Queda claro que es España, pero nunca se menciona al País Vasco. De otro lado, ¿cómo puede sostener el autor del artículo que el personaje de José María es un “héroe”? Podemos estar de acuerdo en su locura, en su deterioro físíco, pero de ahí a considerarlo un “héroe” me parece francamente una ligereza. En todo caso sería un antihéroe o una víctima de sus propias obsesiones, de su rabia interior.

    • Juan José Beteta
      27 de agosto de 2010 at 15:00 — Responder

      Nicolás: 1) según información d eprensa del Festival de Málaga, la peli se filmó en una casona ubicada en el país vasco. 2) uso la palabra “héroe” en un sentido figurado, como sinónimo de protagonista o personaje principal. Concuerdo contigo en lo de que sería “antihéroe o una víctima de sus propias obsesiones, de su rabia interior”.

  2. Miguel
    27 de agosto de 2010 at 12:54 — Responder

    Rabia es lo que me da cuando interviene Beteta.

  3. Amador
    27 de agosto de 2010 at 17:23 — Responder

    ¿o sea que el señor de los anillos ocurre en nueva zelanda? Porque eso es lo que decían las informaciones de producción. ay, Beteta……

    • Juan José Beteta
      28 de agosto de 2010 at 8:30 — Responder

      Entiendo que lo que quieren hacerme notar es que una cosa es la ubicación de la locación (la casona) y otro distinta el lugar donde transcurre la ficción. Pues bien, no sólo en la fuente que indico (el festival de Málaga), sino en otros sitios web se dice expresamente que el relato ocurre en el país vasco. Por ejemplo en:

      http://www.hoycinema.com/actualidad/noticias/Guillermo-del-Toro-produce-Rabia-que-apasiona-Festival-Malaga.htm

      hay una síntesis argumental donde se lee y reitera:

      “El punto de partida es el de dos emigrantes latinoamericanos en el País Vasco. Él, ilegal, trabaja en la construcción y mantiene una relación con otra emigrante, esta legal, criada para un matrimonio que vive en una enorme casona de una localidad indeterminada del País Vasco.”

      Es función del periodista (y del crítico) ser lo más ESPECÍFICO posible. Haber escrito que la acción ocurre en España también sería correcto, pero mejor es especificar el lugar más preciso.

  4. […] dicho en otras palabras, la cinta no llega a los extremos melodramáticos de una cinta como Rabia, sino que se mantiene dentro de una cierta ligereza y un logrado equilibrio. Así, pasamos […]

  5. 31 de mayo de 2011 at 18:43 — Responder

    Mis respetos a todos estos personajes..!!

  6. 31 de mayo de 2011 at 18:45 — Responder

    Alguien podria datearme en donde puedo comenzar con clases ó audiciones para emepzar a realizar actuaciones..??

  7. 31 de mayo de 2011 at 18:46 — Responder

    Ya que siempre he tenido cierta pasion por el cine, pero como que no me encontraba, y ahora que varios amigos mios estan metidos en esto, pues me parece interesante..!!

  8. […] campesina de Alberto Fuguet (2 ago); la colombiana Rabia, de Sebastián Cordero (9 ago); “Vil romance”, de José Campusano (16 ago); la […]

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