Ricardo Bedoya: “Hay que rescatar el gusto por el análisis de cine”

Un atípico ciclo de conferencias se está realizando en el Centro Cultural de El Británico, en ellas se analizan películas, discutiéndolas plano a plano. El responsable de la actividad es el crítico de cine Ricardo Bedoya. Conversamos con él sobre el enfoque de estas sesiones en las que, nos cuenta, trata de rescatar una costumbre casi perdida, el gusto de hablar de cine.

[Se trata] hablar de cine a partir del gusto por la película, reivindicar esa mirada fascinada del analista seducido por la película para acercarse a ella de diferentes formas, a través de la historia, a través del detalle de la producción misma, a través de lo que sugieren los recursos expresivos, el manejo del lenguaje del cine, a través de la mirada del autor, incluso de lo anecdótico que a veces aclara muchas cosas. Es abrirse a diferentes posibilidades de acceso a una película.

La conversación completa la puedes escuchar a continuación, o descargarla en sus dos partes parte1 y parte2:

Parte 1: Sobre las charlas de cine en el Británico (9 mins.)

[audio:http://www.cinencuentro.com/files/Bedoya 1.mp3]

Parte 2: Sobre los medios y el análisis de filmes (3 mins.)

[audio:http://www.cinencuentro.com/files/Bedoya 2.mp3]

En el Británico se ha organizado un grupo de charlas sobre cine, que generalmente no se hace en la ciudad.

En principio la iniciativa es del Británico, que tiene este plan de actividades que desarrolla todos los meses, y que cada cierto tiempo me invita para hacer ciclos temáticos, pero son ciclos donde se pasa la película y yo hago una presentación pequeña de cinco minutos y punto. La última vez que conversé con ellos, les dije ‘por qué no hacemos algo distinto, mucho más de comentar y analizar las películas’, entonces fue saliendo esto. Entonces claro, la diferencia es el detalle.

La experiencia normal es la película con una pequeña presentación, pero esta vez es ver la película en una fecha anterior, y después desarrollarla y comentarla plano por plano o secuencia por secuencia.

Claro, tú sabes que hubo en los años ’50 y luego ’60 el famoso Cine Club de Lima, en los años ’60 hubo muchos cineclubes y había una tradición que era primero una presentación, luego ver la película y luego comentarla con un conductor de debate, y luego el público conversaba, hablaba, intervenía, discutía. Algunas de estas proyecciones son muy famosas y casi míticas porque se armaban unas discusiones y unas broncas gigantescas. En el Cineclub de Champagnat, por ejemplo, o en el cineclub que dirigía la gente de Hablemos de Cine: Isaac León, Juan Bullita sobre todo, que era muy apasionado, Federico de Cárdenas. Parece que hubo una famosa sobre Otto Preminger, y Howards Hawks y algunos cineastas norteamericanos en los cuales intervenía Pablo Guevara, apoyando un poco la fuerza y el entusiasmo que tenía la gente, que era muy joven, de Hablemos de Cine en esos años. Aunque yo no viví eso.

Psycho

Psicosis de Alfred Hitchcock

Y con el tiempo se ha perdido.

Se ha perdido absolutamente, en los ’70 hubo algunos intentos pero no funcionaban, la gente se iba. Y con el paso de los años, creo que ha habido una especie de impaciencia creciente del público que no admite esta técnica o este recurso de la discusión y el diálogo después de ver una película. Lo que me di cuenta es que era muy pesado ver la película el mismo día y hacer un comentario tan detallado porque eso tomaría como cuatro horas, entonces ya era demasiado y era mejor dividirlo en dos días. ¿Y por qué hacerlo con tanto detalle? Era un poco por el gusto de hacerlo y ver qué sale.

Tengo entendido que en la Filmoteca de Lima se realizó un experimento parecido.

Fue más bien un pequeño curso sobre Introducción al Lenguaje Cinematográfico, y en el que usé Psicosis para ilustrar algunos puntos del temario, pero fue totalmente distinto, no hubo el intento del análisis detallado. Debe haber sido en el año 2001, o en el 2002, en el Museo de Arte, pero ésa debe haber sido la única experiencia de trabajarlo con tanto detalle.

¿Y por qué se han elegido las películas que se están viendo? Se ha visto ya Psicosis, esta semana es Gritos y susurros de Bergman y la otra semana El discreto encanto de la burguesía de Buñuel.

En principio, yo había elegido cuatro películas y una de ellas iba a ser Ciudadano Kane, pero por el asunto del feriado que coincidía por esos días tuve que eliminar una, entonces eliminé esa película. ¿Pero, por qué puse Ciudadano Kane? Porque el primer concepto fue trabajar el análisis de las películas en función de un horizonte histórico. Entonces la idea era comenzar con esta especie de crisis de lo clásico, la idea de la crisis de lo clásico y el nacimiento de la modernidad, e ilustrar cómo el modelo representativo tradicional del cine de Hollywood era puesto en cuestión por Ciudadano Kane. Incluso la primera idea que tuve fue usar una de dos películas, que eran Cat People o Caminé con un zombie de Tourneur y analizarlas al detalle, porque son películas bien interesantes que están a caballo entre la etapa clásica del cine y una idea de la modernidad, que no es la idea de la modernidad que generalmente se usa, que es la que justamente empieza con Ciudadano Kane y que luego se ve reflejado en el Neorrealismo y que viene con todos los movimientos posteriores.

Citizen Kane

Ciudadano Kane de Orson Welles

Quería analizar cómo el modelo clásico es minado desde adentro por películas de género y de la serie B, y cómo la serie B de pronto comienza a trabajar temas de una madurez expresiva extraordinaria: iluminación, trabajo con el espacio en off, puesta en el espacio tradicional, la introducción del tema de la sexualidad en el cine, la sexualidad femenina que no es cualquier sexualidad. El trabajo de la sexualidad femenina es un tema que luego, después de muchos años, el cine trata de manera mucho más clara y que ya en Cat People y Caminé con un zombie son centrales, pero dije ‘quizá eso para después’, porque ya resulta demasiado especializado y entonces pensé que mejor era llegar con películas más conocidas, con películas que sean más abiertas y más conocidas por el espectador, y de autores mucho más conocidos. Usar todo eso en un primer acercamiento, y luego ya una cosa más especializada y más minoritaria, porque hay un publico ahí, que de pronto, esto ya le resulta exigente.

Les es más difícil de llegar al detalle. Entonces habrán más ciclos después…

No sé. Eso ya depende del Británico, pero sí, me parece interesante hacerlo. Yo creo que es recuperar una manera de acercarse a una película que ha estado, como embargada, apoderada, como una especie de monopolio de hablar de una película por ciertas formas académicas, es decir cuando uno lee un análisis exhaustivo de una película, de pronto te das cuenta que se está haciendo desde una forma muy particular, como que la semiótica, por ejemplo, tomó el monopolio de hablar de una película de esa manera a partir de los análisis de Raymond Bellour, el famoso análisis sobre North By NorthWest. O de pronto uno encuentra análisis muy detallados pero desde el punto de vista psicoanalítico. Las feministas han trabajado mucho los últimos años, sobre todo a partir de los trabajos de Laura Mulvey.

North by Northwest

North by Northwest de Alfred Hitchcock

Entonces yo creo que hay otras formas de hablar de cine, o sea no necesariamente un discurso sobre el cine tiene que ser ilustrativo de conceptos teóricos, ni el discurso sobre cine tiene que ser necesariamente la puesta a prueba de un método, que a veces se siente en los discursos semióticos. Sino hablar de cine a partir del gusto por la película, reivindicar esa mirada fascinada del analista seducido por la película para acercarse a ella de diferentes formas, a través de la historia, a través del detalle de la producción misma, a través de lo que sugieren los recursos expresivos, el manejo del lenguaje del cine, a través de la mirada del autor, incluso de lo anecdótico que a veces aclara muchas cosas. Es abrirse a diferentes posibilidades de acceso a una película.

Sí, muy multidisciplinario. ¿Y qué tal la experiencia como ponente, con un público a lleno total en la primera fecha?

Yo temía que fuera un poco exigente, que de pronto la gente se aburriera, no vi el aburrimiento porque estábamos a oscuras (risas). Pero la gente respondió, estuvo ahí y comentó.

¿La gente debería ir con algún conocimiento previo?

Más bien me gustaría que la gente lea después, o sea que un ciclo así sea motivador para que la gente quiera saber más o ver más. De pronto, Gritos y susurros es una película dura, que la gente se interese después de eso de leer algo más de Bergman o conocer más o ver más películas de Bergman. Eso sería lo ideal. No sé si leer antes.

Sospecho que ahí hay un público que está compuesto por varios tipos de espectador, desde el espectador que va habitualmente al Británico que es un público que tiene cierta costumbre de ir, pero que no necesariamente está acostumbrado a un tipo de análisis así, hasta público universitario de gente muy joven, y alguna gente que son viejos cineclubistas de los años ’70 y ’60 que ya tienen cierta familiaridad con algunas películas, es un público variado, es interesante.

Gritos y susurros

Gritos y Susurros de Ingmar Bergman

¿Qué valor le rescata a esta experiencia?

Es recuperar el gusto por el análisis, porque en la página periodística se hace un intento casi larvario de análisis.

Además uno no puede adelantar cuestiones de los plots de la película, porque al final lo que se busca es que la gente vea la película. Hay que evitar el spoiler.

Claro, hay ciertas convenciones periodísticas que te impiden hacer ciertas cosas, revelar ciertas cosas, o incluso, ser exhaustivo. Generalmente cuando uno hace un comentario periodístico simplemente da una visión de un punto en particular, y sobre todo la crítica de cine casi te obliga a que de alguna manera tú filtres tu opinión sobre la película, es decir tu gusto o disgusto sobre la película. A veces cuando tú te acercas a una película no necesariamente tienes formada la opinión. Es decir, tú sales de ver una película y sí, tienes la impresión de que te gustó o no te gustó, pero eso no es lo principal, a veces la película te está motivando a otras cosas, te está abriendo otros campos.

Hay otras lecturas más allá de lo cinematográfico, de decir…

De decir me gustó o no me gustó. Es tratar de ejercitar esas posibilidades de lectura que me parece de lo más interesante, que a veces no puedes hacer en una revista especializada, que cada vez hay menos además, y las revistas especializadas tienden a privilegiar ahora los tratamientos más cortos.

Es algo que tiene que ver con los nuevos espacios en internet, que los espacios son más cortos, la información es más sucinta.

Así es, y que hay una abundancia de opiniones. Entonces las revistas dicen ‘ya, lo crítico, que ahora existe tanto por internet, mejor reducirlo aquí’. Entonces, los espacios también ahí se acortan.

Y el blog, como experiencia, ¿no le ha permitido explayarse?

Es una experiencia medio contradictoria. Por un lado puedes mandarte un rollazo, no tienes límite de espacio, que son los límites que te impone la prensa escrita. Pero por otro lado, creo que es contraproducente, creo que mandarte un rollazo en un blog es contraproducente porque atenta contra la lectura. La gente no es tan paciente leyendo un blog, tendrías que imprimir el texto, y eso a menudo no lo hacen, entonces es mejor ser muy sucinto en el blog.

Donde hay –que me parece más interesante y más fascinante- todo un campo en esto, es en el DVD, pero lamentablemente aquí no hay, pues, la edición de DVD ni las posibilidades de poder hacerlo. Pero a veces cuando uno ve un DVD comentado por algunas personas, Peter Bogdanovich, por ejemplo, me parece un excelente comentarista de algunos DVDs, y algunos otros, como estas colecciones de Cine negro que están saliendo donde hay unos comentarios magníficos. Ahí uno ve todas las posibilidades que hay de eso, de ir comentando plano a plano, de ir mirando la película, de explayarse en esto. Pero lamentablemente estamos en un medio donde esto no es posible.

Esto es un buen comienzo, en todo caso.

Habría que hacerlo más a menudo, con el Británico o en cualquier otro lado, tal vez conversar con la Filmoteca, trabajando además hacer otro tipo de abordajes, por ejemplo, abordar el análisis por movimientos, aprovechar los ciclos, como el que está habiendo ahora de Eros en el cine o de Cine europeo, cosa de buscar entrada.

Hay que buscar esas posibilidades.

Sí pues.

Gracias.

Las conferencias se realizan todos los martes de octubre en el Británico (Malecón Balta 740 – Miraflores) a las 7:30 p.m. Hay que ir temprano para encontrar asiento.

Entrevista y edición: Antolín Prieto

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4 comentarios

  1. […] nuestro cine? Sobre eso hablaremos el sábado. Nos acompañarán en la conversa el crítico de cine Ricardo Bedoya y el director trujillano Omar Forero. Como moderador estará Luis Ramos, editor de este blog. […]

  2. 10 de Febrero de 2009 at 8:54 — Responder

    Hola como estan, muy buenos dias. las imagenes no salen por favor… solo se muestra la pantalla en blanco que dice flikr; utilizen otro sistema mas universal de tal manera que podamos ilustrarnos, se les agradecerá bastante.

  3. 10 de Febrero de 2009 at 17:08 — Responder

    Hola Joseph, ya las he reemplazado con nuevas imagenes.
    saludos.

  4. JamesCav
    5 de Agosto de 2009 at 18:07 — Responder

    Alguien me puede decir como comunicarme con Ricardo Bedoya, lo admiro mucho y quisiera saber mas sobre cine. Espero que sea desinteresado y permita a la gente hablar con él por el chat. Gracias.

    Posdata: Mi correo es martinscorsese@hotmail.com

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