Anotaciones de Rodrigo Portales

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“Goodbye cinema”: el cine desde el arte de Diego Lama

Goodbye cinema es una exhibición individual de Diego Lama, cuya obra se centra en la relación recíproca entre la cinematografía y las artes plásticas. El artista, que viene desarrollando una intensa actividad en el campo del videoarte desde fines de los 90, se aproxima a esta analogía a través de fotografías y vídeos que analizan el cine como medio y como experiencia cultural, desafiando los aspectos formales de éste y transformando su lectura tradicional.

El imaginario y el pensamiento del cine han influido fuertemente en el lenguaje visual de Lama. Según el crítico de arte José Carlos Mariátegui, su trabajo “está claramente determinado por dos líneas de acción: por un lado su interés por los procesos de globalización en el campo del arte ‘mainstream’, y por otro, su confrontación con realidades poco representadas y su persistente gusto por la creación de espacios ambiguos mediante la representación de tragedias íntimas”.

Galería ICPNA Miraflores. Hasta el 18 de mayo.
De martes a domingo de 11 a.m. a 8 p.m.

“Lo que tú quieras oír”: el corto de ficción más visto en YouTube es español

El español Guillermo Zapata está dando que hablar en Internet gracias a Lo que tú quieras oír. En vez de distribuir su corto por festivales y televisoras, decidió subirlo a YouTube y en dos años se ha colocado como el quinto vídeo más visto de la historia, con más de 68 millones de descargas.

Se trata de un cortometraje de siete minutos, filmado en el 2005, y es el único video de ficción en un Top 20 dominado por videoclips y curiosidades. Es también el único en castellano. Desde este jueves el corto, que narra cómo una mujer afronta un desengaño amoroso, también se presenta en una cadena de cines de Madrid, que se interesó en exhibirlo en virtud de su popularidad en la red.

Guillermo Zapata (un nombre a tener en cuenta) tiene 28 años, es guionista de la serie Hospital Central, y hace unas horas acaba de estrenar, también en YouTube, su segundo corto Y todo va bien. Veamos si la rompe de nuevo, mientras tanto los dejamos con su prometedor primer trabajo.

(Vía 20 Minutos)

La ley de la vida

La ley de la vida

El tiempo es una cosa curiosa, un asunto muy curioso. Cuando eres joven, eres un niño, tienes tiempo para todo. Luego pasas un par de años de aquí para allá y no es importante. Pero cuanto más viejo eres, más te preguntas ¿cuánto tiempo me queda?

Tom Waits en un momento de Rumble Fish
(La ley de la calle), de Francis Ford Coppola.

Daniel Burman habla de su nuevo filme “El nido vacío”

Vía el blog chileno Glauber nos enteramos que el realizador Daniel Burman afina los últimos detalles de El nido vacío, su nueva película que será estrenada en Argentina este 24 de abril. En esta ocasión, el galardonado director de El abrazo partido y Derecho de familia, nos cuenta en clave de comedia los avatares de la reconstrucción de un matrimonio entre un exitoso escritor (Oscar Martínez) y una estudiante hiperactiva (Cecilia Roth), una vez que sus hijos han abandonado el hogar para emprender su propio camino. El actor uruguayo Daniel Hendler, presencia habitual en la filmografía de Burman, también figura en los créditos pero esta vez como colaborador en el guión.

A continuación, el video de la entrevista realizada hace unos días por los bloggers de Glauber al director argentino, en Santiago de Chile.

“El embajador y yo”, un soundtrack redescubierto del cine peruano

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No son muchas las películas peruanas cuya banda sonora ha sido objeto de lanzamiento comercial para el disfrute de cualquier melómano o aficionado. Tenemos los soundtracks colectivos de Ciudad de M y Un día sin sexo, o la música de Selma Mutal para Madeinusa que sólo se consigue vía Internet. Las canciones que escuchamos en cintas como Gregorio, Todos somos estrellas o No se lo digas a nadie figuran en las grabaciones de sus respectivos intérpretes.

Entre las destacadas, las composiciones que realizaron para el cine Irene Vivanco (El destino no tiene favoritos, El bien esquivo, Paloma de papel), el español Bernardo Bonezzi (La boca del lobo), o Enrique Pinilla -quien compuso la música de casi toda la obra fílmica de Armando Robles Godoy (En la selva no hay estrellas, La muralla verde, Espejismo)- no se encuentran disponibles.

jaime-delgado-aparicio.jpgPor ello resulta curioso encontrar en la red rarezas como el score completo de un filme como El embajador y yo. Su autor fue el músico y director de orquesta Jaime Delgado Aparicio, considerado uno de los cultores y difusores del jazz en el Perú. Este disco se convirtió en su tercera grabación. El soundtrack combina cortes de jazz band, baladas y temas de surf rock, y destaca por su exotismo elegante y cool. Hace unos años el sello indie Vampisoul redescubrió y relanzó el disco con cinco temas adicionales, siendo recibido con elogios por la crítica especializada.

Dirigida por el argentino Óscar Kantor en 1968, El embajador y yo fue una de las tantas películas que se rodaron en Perú en aquella época (Operación ñongos, Nemesio, Interpol llamando a Lima, entre otras) aupándose en la popularidad de las estrellas televisivas del momento. El conductor de programas de concurso Kiko Ledgard fue una de ellas, y produjo y estelarizó esta comedia de espías que transcurre en locaciones de una Lima en pleno furor modernista.

La música de El embajador y yo se puede descargar en este enlace, link compartido en el blog de Arturo Vigil, el periodista y editor de Sótano Beat, quien también escribe en extenso sobre el tema en el último número de esta revista dedicada al rescate de rarezas y joyas desconocidas del cancionero pop rock peruano de los años 60 y 70.

Extra: En YouTube pueden ver una presentación en vivo del maestro Jaime Delgado Aparicio y su orquesta interpretando “Hello Dolly”, con apariciones de la cantante Roxana Valdivieso y el animador de TV Pablo de Madalengoitia.

En Chile recuperan “Caliche sangriento”, filme censurado sobre la Guerra del Pacífico

Caliche SangrientoAunque la noticia ocurrió hace ya varias semanas, vale la pena destacarla. A mediados de enero, la prensa chilena informó de la restauración de una película que recrea un episodio de la Guerra del Pacífico -conflicto que involucró a Bolivia, Chile y Perú a fines del siglo XIX-, lo que le significó a la cinta restricciones de parte de las autoridades chilenas cuando fue estrenada en 1969.

Se trata de Caliche sangriento de Helvio Soto, que se convirtió en uno de los filmes de bandera del movimiento de renovación del cine chileno de los años 60 que involucró a cineastas como Miguel Littin, Raúl Ruiz, Patricio Guzmán, Aldo Francia, entre otros. Varios de ellos, tras el golpe militar de Pinochet de 1973, tuvieron que pasar al exilio. Películas claves de la historia del cine latinoamericano como El Chacal de Nahueltoro, Tres tristes tigres, La batalla de Chile o Valparaíso, mi amor, se rodaron en aquella época marcada por la polarización política, los cambios sociales y el triunfo de la Unidad Popular que llevó a la presidencia de Chile al socialista Salvador Allende.

Rodada en color, Caliche sangriento desarrolla el relato de supervivencia de un batallón chileno extraviado en pleno desierto peruano camino a Moquegua, un puñado de hombres que será diezmado por el hambre, la sed y los esporádicos ataques del enemigo que, en algunas escenas, luce tan desesperado y abandonado a su suerte como los mismos chilenos.

De estilo austero, declarativa por momentos, y con un final que remite al del clásico de Lewis Milestone, Sin novedad en el frente (1930), Caliche sangriento formula una crítica a la institución militar, al patrioterismo, y a las causas de una guerra promovida por intereses vinculados a la explotación salitrera y al gran capital extranjero, en este caso inglés. En una escena de la cinta se ve a dos oficiales chilenos discutiendo con aspereza sobre la legitimidad de la guerra que incluye frases como: “los extranjeros se quedan con el guano y el salitre, pero los muertos los aportamos nosotros”.

Más datos y un fragmento de Caliche Sangriento por aquí »

El amor (primera parte) (2004)

el-amor-1parte-small.jpgDir. Alejandro Fadel, Martín Mauregui, Santiago Mitre y Juan Schnitman | 110 min. | Argentina

Intérpretes:
Leonora Balcarce (Sofia), Luciano Cáceres (Pedro), Soledad Cagnoni (Laura), Augustín Mendilaharzu

Estreno en Perú: 15 de marzo de 2007

Desde el arranque, El Amor (primera parte) nos alerta que la historia que veremos no tendrá un final feliz. Dividida en episodios que aluden a las diversas estaciones del sentimiento amoroso (desde el flechazo hasta el no va más), el film desarrolla el recuento cronológico, objetivo, kitsch y nostálgico del amor que hubo entre Sofía y Pedro en el transcurso de dos años. Esquivando con humor, verismo e inteligencia los lugares comunes, el valor de esta película reside en que reconstruye con sensibilidad cinematográfica fragmentos de vida para que cada uno formule sus propias conclusiones sobre el amor, ese tren que pasa.

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Fallecieron Octavio Cortázar y Sergio Corrieri, dos figuras del cine cubano

Dos sentidas pérdidas enlutaron por estos días al cine cubano y latinoamericano. El 27 de febrero falleció en Madrid el documentalista Octavio Cortázar, y dos días después le siguió el actor Sergio Corrieri en Cuba. Sus carreras forman parte de la época de mayor esplendor cinematográfico de la isla, que fue en la década del 60.

Octavio CortazarOctavio Cortázar fue una de las figuras del documental cubano de aquellos años junto a Santiago Álvarez. Autor de una treintena de filmes, su película más conocida es Por primera vez (1967), que muestra el impacto de una comunidad campesina al descubrir el cine (disponible vía You Tube). Ganador de un Oso de Plata en el Festival de Berlín de 1977 por El brigadista, participó además en la fundación de la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños.

Sergio CorrieriSergio Corrieri trabajó en una docena de películas cubanas, que incluyen títulos como Soy Cuba (1964) de Mijail Kalatozov y El hombre de Maisinicú (1973) de Manolo Pérez, pero fue en 1968 cuando alcanzó la consagración internacional con su brillante actuación como Sergio, el desarraigado intelectual burgués que ve partir a su familia hacia los EE.UU. y se queda en su país tras el triunfo de la revolución castrista, en el clásico de Tomás Gutiérrez Alea Memorias del subdesarrollo, quizá uno de los filmes latinoamericanos más notables de la historia del cine, cuya vigencia y lucidez se mantienen intactas.


Sergio Corrieri en Memorias del subdesarrollo

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