Ahora que el destino turístico por excelencia del Perú se ha vuelto a poner de moda a causa de su elección entre las nuevas 7 Maravillas del Mundo, citamos escenas donde la ciudadela inca, suerte de imagen de marca fílmica del país, se convierte en escenario de algunas películas extranjeras y nacionales.

En 1954, Charlton Heston interpreta al explorador Harry Steele en El secreto de los Incas (Secret of the Incas) de Jerry Hopper, cinta de aventuras producida por la Paramount. En ella aparece cantando la diva peruana Yma Súmac, quien no vino a Machu Picchu sino que actuó en los estudios sobre unos fondos en slide ampliados y fotografiados por Eulogio Nishiyama, integrante del Cine Club Cuzco. Vean el inicio de la película:

El alemán Werner Herzog filmó en 1972 en la sierra y selva peruanas Aguirre la ira de Dios (Aguirre, der Zorn Gottes), una de sus obras maestras, la cual arranca con un alucinante plano de una expedición de conquistadores españoles, encabezada por Klaus Kinski, descendiendo por el cerro Huayna Picchu.

Los historiadores de cine consignan documentales que incluyen imágenes de Machu Picchu, como El imperio del sol, filmado por los italianos Enrico Grass y Mario Craveri en 1955, y Machu Picchu, del peruano Manuel Chambi en 1962. En la década de los 60, la industria mexicana rueda en Perú numerosas películas de bajo costo y dudosa calidad. Una de ellas, El tesoro de Atahualpa de Vicente Oroná (1968) insertó algunas imágenes.

Max is missing o Golden Warrior (1994) es una coproducción de Luis Llosa y Roger Corman, dirigida por Mark Griffiths, sobre las aventuras de dos niños, el gringo Max y el cusqueño Juanito, que huyen de una banda de delincuentes que intenta arrebatarles un tumi de oro. La persecución se convierte en un tour por los atractivos del Valle Sagrado al ritmo de una steadycam. Según Ricardo Bedoya, es la mejor película del tándem Llosa-Corman. Se ha emitido muchas veces en televisión. Vean el tráiler:

También hay un momento en Diarios de motocicleta (2004), de Walter Salles, en el que un joven Ernesto “Che” Guevara (Gael García Bernal) y su amigo Alberto Granado pasean por la ciudadela como parte del recorrido que emprendieron por Sudamérica.

En Bala perdida (2001) de Aldo Salvini, vemos cómo una pandilla de violentos adolescentes limeños se sumerge en las drogas y el alcohol durante su viaje de promoción al Cusco. En las alturas de Machu Picchu se encuentran con Charly (Aristóteles Picho), alucinado brichero que los conduce y los extravía por callejuelas y ruinas convertidas, por obra y gracia del video digital, en parajes lisérgicos y distorsionados.

También MP aparece en algunos exteriores de La manzanita del diablo (1990) de Federico García Hurtado, una sitcom que adapta una idea del escritor Julio Ramón Ribeyro sobre una rica heredera (Tania Helfgott) que quiere perder su virginidad, asegurada por su celoso padre con una cuantiosa póliza, mientras se pasea por todos los lugares turísticos del país. [Vean esta secuencia]. Ridícula y fallida, se encuentra, con El forastero (2002), entre lo peor del realizador cusqueño. Mejor es Tupac Amarú (1984), reconstrucción de la vida del cacique revolucionario, donde también se usó a la ciudadela como escenario de la historia. [Leer el comentario con la corrección de este último dato]

En Cuando el cielo es azul (2004) de Sandra Wiese con guión de Antonio Fortunic, Andrea Montenegro se convierte en una artista que visitando Machu Picchu conoce y se enreda con un médico que la involucra en rituales místicos y chamánicos, que incluyen hasta una reencarnación que se remonta a la época virreynal. Un año antes Fortunic situó en locaciones incaicas su lamentable ópera prima Un marciano llamado deseo, que tuvo a Christian Meier disfrazado de alienígena.

Como vemos, el cine nacional no ha tenido mucha suerte ni le ha sacado el provecho que se merece a nuestra preciada maravilla. Se persiste en explotar nada más que su exotismo, en mostrarla como si fuera una postal publicitaria, y en utilizarla como telón de fondo para lamentables historias. Mejor dejémosla tranquila y en paz. No vaya a ser que una grúa termine derribando lo que queda del Intihuatana, como ocurrió hace unos años.

Actualización [julio 2011]: Con motivo de la celebración de los 100 años de la visita de Hiram Bingham a la ciudadela sagrada de los Incas, agregamos tres películas foráneas a esta selección:

La película argentina Armiño negro (1953), que mencionamos en los comentarios de este artículo, y que ahora ya está disponible para verla en YouTube, atención a esta secuencia:

Además, vean el espléndido cortometraje animado francés Machu Picchu Post (2008); y la desopilante producción de la India, kollywoodense para más señas, Endhiran (2010), con bailes y parafernalia de un exotismo que supera todo lo visto hasta ahora.