El discurso del rey (2010)

Esa empresa llamada Monarquía

Albergo pocas dudas de que este año el Oscar vaya a caer en las manos de un Colin Firth entregado y esforzado, nominado el año que hemos despedido por Un hombre solo. Aunque, esas pocas dudas las pesca su compañero de reparto en El discurso del rey (The King’s Speech), otro trabajado Geoffrey Rush. Desde que encarnara al aristocrático Mr. Darcy en la serie británica Orgullo y prejuicio (1995), Firth sabe dar empaque y altivez a los personajes de alcurnia, a los que también sabe dotar de la humanidad necesaria, al fin y al cabo el actor es del condado de Hampshire.

El realizador británico Tom Hooper, cuya experiencia proviene de la televisión, ha conseguido entrar directamente en las preferencias de los Globos de Oro, con una película brillante, tratando un tema, la monarquía, que siempre resulta rentable de cara a premios y prestigios. A la Academia de la industria hollywoodiense le encanta mirar con cierta envidia y baba las historias de esa antigua institución que algunos países europeos se empeñan en conservar, aunque sea a base de naftalina. La corona británica se lleva la palma en adaptaciones. Ahí están todas las producciones sobre Elizabeth I, las de Enrique VIII y sus esposas, la reina Victoria, o la más reciente The Queen, de Frears. Un intento de voyeurismo, de hacerlos humanos y mostrar todas sus debilidades, de quitarles de encima esa oficialidad que no deja entrever alma a la vista. Pero claro, el cine es ilusión. Ilusión que sabe mostrar a través de los pequeños detalles una historia histórica.

Aclaremos que El discurso del rey es antes que una postal sobre la monarquía británica y sus dislates, una pequeña historia sobre la importancia y al mismo tiempo la tortura de hablar en público, un tratado sobre la voz, su modulación y lo que provoca en los demás, una oda a la amistad y a la igualdad. Sí, con ciertos toques irónicos, muy sutilmente distribuidos a lo largo del metraje dentro de unos diálogos y unas ductilidades actorales exquisitas, el guionista David Seidler y Hooper hablan de la autoestima y la falta de cariño, y como éste afecta a la personalidad, y para ello no falta el efectismo visual, a base de movimientos de cámara o el uso del color. La frialdad de la familia real y su entorno (a excepción de la esposa de Bertie) y la calidez de la familia del logopeda, Lionel, están bien delineadas por la decoración, el color, el espacio, como esa especie de claustrofobia que desprende Alberto Federico Arturo Jorge de Windsor, Bertie para los amigos. ¿Pero éste hombre puede tener amigos?

Lionel ayudará al rey que no esperaba serlo a superar su tartamudez. La familiaridad que se toma el actor fracasado, sin título de doctor, que encuentra su vocación ayudando en los problemas de voz, con el Duque y luego rey Jorge VI, da un respiro al espectador que pasa ya de las grandilocuencias monárquicas, a no ser que sean de un pasado muy lejano. Un dato curioso lo constituye esa toma que Hooper construye cuando Bertie y su pizpireta esposa (una estupenda Helena Bonham Carter, actriz maravillosa poco reconocida aún en Hollywood), están sentados concretando un tratamiento frente a un Lionel de pie, por lo que el matrimonio tiene que mirar hacía arriba todo el tiempo, como a un díos en el que depositar cierta esperanza.

Un duelo de actores; un vis a vis entre consagrados que hablan de superaciones en unos escenarios bien pulidos; unos secundarios de lujo, como Guy Pearce, Michael Gambon, Timothy Spall, Derek Jacobi, o Jennifer Ehle, que nos dejan un buen sabor de boca de cine sólido y académico, y el no haber despilfarrado nuestro dinero en el cine.

The King’s Speech

Dir.: Tom Hooper | 118 min | Reino Unido – Australia

Intérpretes: Colin Firth (Príncipe Albert / Rey George VI), Helena Bonham Carter (Reina Elizabeth), Geoffrey Rush (Lionel Logue), Michael Gambon (Rey George V), Guy Pearce (Rey Edward VIII), Timothy Spall (Winston Churchill), Derek Jacobi (Arzobispo Cosmo Lang), Claire Bloom (Reina Mary), Anthony Andrews (Stanley Baldwin), Jennifer Ehle (Myrtle Logue).

Estreno en España: 22 de diciembre de 2010


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2 comentarios

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