Hace diez años, en la cartelera comercial limeña, uno podía encontrarse con películas como Contra viento y marea, de Lars von Trier, Secretos y mentiras, de Mike Leigh, Underground de Emir Kusturica, Crash, de David Cronenberg, Caro diario, de Nanni Moretti, Blanco y Rojo, de Krzysztof Kieslowski, Esposas y concubinas, de Zhang Yimou, El globo blanco, de Jafar Panahi, Un corazón en invierno, de Claude Sautet, La ceremonia, de Claude Chabrol, La flor de mi secreto, de Pedro Almodóvar, o Criaturas celestiales, de Peter Jackson. En aquel 1997 llegó a estrenarse, aunque con bastante retraso, La última tentación de Cristo, de Martin Scorsese.

Hace diez años las distribuidoras independientes experimentaron un repunte y trajeron al Perú varias cintas consagradas en festivales, pertenecientes a cineastas de renombre, algunas hoy vistas como obras maestras, y que a nivel local gozaron de las recomendaciones de los críticos y funcionaron bien con el público en las salas donde se exhibieron.

Hace diez años los multicines Cinemark abrieron sus puertas, pero también las majors hollywoodenses, junto con su maquinaria de blockbusters de temporada como El mundo perdido u Hombres de negro, se interesaban en estrenar Marcianos al ataque, de Tim Burton, Larry Flynt, de Milos Forman, Claroscuro, de Scott Hicks, En busca de Ricardo III, de Al Pacino, Poder absoluto, de Clint Eastwood, Brasco, de Mike Newell, Fargo, de los hermanos Coen, L.A. Confidential, de Curtis Hanson, o True Romance de Tony Scott con guión de Tarantino.

Cinemark Peru

Hoy de aquella breve y significativa primavera de cine variado, diferente y accesible a todo público nada más queda. El margen de acción de las distribuidoras ajenas al monopolio de las majors ha sido recortado y reducido casi a su mínima expresión. El culpable es un sistema hegemónico, abusivo, que ha secuestrado con recursos nada santos el mercado de exhibición cinematográfico, y ha multiplicado pantallas para ofrecernos nada más que películas insulsas, descartables e hiperpublicitadas. Todo esto se refleja en la pobreza de calidad y oferta que ha ofrecido la cartelera a lo largo del 2007 y que ni siquiera roza la medianía, como alegremente sostiene la revista Godard! sin señalar a los responsables de esta situación, en su balance de fin de año.

Por ello, me resulta difícil elaborar un listado de los mejores estrenos del año. No se trata de un asunto de gustos elitistas. En nuestra ciudad hubo espacios para el cine de autor, para cintas arriesgadas y personales, para cintas europeas o asiáticas. Reclamar para que se recuperen los territorios ganados antaño por el cine de calidad en Perú o en cualquier país latinoamericano, exigir por una cartelera más abierta y democrática, es justo y necesario en momentos en que los festivales de diversa índole se multiplican, el Internet y la piratería estimulan el consumo de películas, los denominados “otros cines” amplían las fronteras de la expresión cinematográfica, y la creatividad del cine hegemónico made in USA va decayendo inexorablemente.

Balance de la cartelera 2007

(Sólo estrenos en Lima. Ordenadas sin orden de preferencia)

Circuito comercial

Sobresalientes:

Caché

Buenas:

Aceptables:

Peores:

  • El tigre y la luna, de Roberto Benigni
  • Secretos íntimos, de Todd Field
  • El cantante, de León Ichaso

Mejores actrices:

  • Helen Mirren (La reina)
  • Juliette Binoche (Escondido)
  • Ivana Baquero (El laberinto del Fauno)
  • Kate Winslet (Secretos íntimos)
  • Helen Buday (La venganza de Alexandra)

Mejores actores:

Das leben der anderen

  • Daniel Auteuil (Escondido)
  • Ken Watanabe (Cartas desde Iwo Jima)
  • Ulrich Mühe (La vida de los otros)
  • Hugh Jackman (La fuente de la vida)

Mejor soundtrack:

  • Clint Mansell (La fuente de la vida)

Cine peruano:

  • Muero por Muriel, de Augusto Cabada (mal menor en un año ingrato para la producción nacional)

Circuito cultural (vistas en salas alternativas y festivales)

Hay que destacar la extensa muestra que El Cinematógrafo de Barranco dedicó a la obra íntegra de Ingmar Bergman, y los ciclos temáticos del novísimo Cine Club Mal de Ojo de la Universidad Cesar Vallejo, que nos ofrecieron joyas atemporales como Léolo de Jean Claude-Lauzon, Kes, de Ken Loach, Shara, de Naomi Kawase, y Killer of Sheep, de Charles Burnett.

Blogósfera cinéfila: Territorio comanche

Este año y sin proponérselo, los blogs peruanos se convirtieron en espacio predominante para el ejercicio de la crítica, el debate, la discusión y la divulgación cinematográficos. El “boom” bloggero que estalló en el 2005 ha terminado por convencer a críticos de diarios y revistas quienes ahora se esmeran en publicar con regularidad en sus espacios personales o colectivos, y en responden con más o menos dosis de bilis, lucidez y aplomo, los comentarios y réplicas de sus lectores. Los críticos que este año debutaron en la blogósfera fueron Alberto Servat de El Comercio, Claudio Cordero y Diego Cabrera de Godard!, y Christian Wiener.

Entre las polémicas que nacieron en los blogs, y que incluso se extendieron a otros medios, dieron que hablar las del afiche del Festival de Lima (generada en La habitación de Henry Spencer), la independencia de los críticos ante las distribuidoras, y la ridícula censura impuesta por la UIP a “La mujer de mis pesadillas”.

Del mismo modo, hay que destacar los sustanciosos, controvertidos y apasionados contenidos de Páginas del diario de Satán, Los cinerastas también empezaron pequeños, La tetona de Fellini de Andrés Mego, El glamour de Margo de Lenny Fernández, y de algunos posts de La cinefilia no es patriota, que dan muestra del buen nivel de los cinebloggers nacionales.

Finales

No quiero cerrar este balance sin celebrar la publicación de “Ilusiones a oscuras” del arquitecto Víctor Mejía Ticona, espléndido recorrido histórico y fotográfico por las salas de cine limeñas, uno de los mejores libros sobre cine que se han editado en nuestro país. Más que por los estrenos, el 2007 pasará a la historia por las sentidas partidas de Bergman, Antonioni y José Watanabe. Que el 2008, año en que conmemoraremos los centenarios de Bette Davis, James Stewart, David Lean y Manoel de Oliveira, nos depare un mejor cine. Au revoir.